martes, 18 de diciembre de 2007
box
Claramente, de esas armadas para que el campeón tenga mas KOs en su cuenta, peleando contra "johny teconozco", el clásico rival que absorbe bien los golpes, pero de pegar, ni hablemos.
Transcurrían los rounds, y ninguno amagaba a salir de su función.
El campeón pegaba por acá y por allá, con la agilidad intacta.
El desconocido absorbía tantos y tan fuertes golpes, que cabria un poco de respeto. Al fin, que seguro ponía su cara por algunos billetes, aun sabiéndose sin posibilidades.
Cada golpe a la cara levantaba a todo el estadio, pero ni siquiera amagaba con tirar al desconocido.
En eso, por fin se rompió el argumento, y el campeón dio un gancho al hígado que dejo a su rival revolcandose en la lona. Por fin, un KO mas para el campeón, y el fin del sufrimiento del desconocido.
Aunque la verdad, me hubiese gustado verlo pararse.
Es que hoy vine a notar que en mi vida soy mas bien como el desconocido, absorviendo y absorviendo cada golpe. Que vamos a hacerle, al fin que hay quienes nacen "con cintura", y otros que simplemente nos conformamos con aguantar.
Que le voy a hacer, esta ultima semana fue un gancho al higado. Ahora estoy mas bien ya tocando la lona, tratando de recordar como respirar, para volver a pararme.
Lo bueno de ser guionista de mi vida, es que no me tengo que quedar en la lona esperando la cuenta. Mas bien estaba pensando en un final a lo rocky, con el ultimo esfuerzo sacar la mano matadora que deja sentado al rival.
Claro, rocky tenia un motivo, un amor, y voluntad. Sera que me falta escribir un poco mas.
sábado, 8 de diciembre de 2007
El contraste con mi felicidad tan trabajada me mantuvo inmóvil, aun si decidir si acercarme.
Habrá pasado un minuto, o quizás menos, y ya estábamos en clase de baile, con la calidad y calidez que nos tiene tan acostumbrados. Y yo entonces no entendí si admirar su profesionalismo, su voluntad o su esfuerzo.
Quizás fue mas fuerte el grito de la clave llamando al baile que el barullo que la tiene atormentada.
No creo que me considere un amigo, ni se siquiera hasta donde llega su confianza. Y por eso entiendo que no cuente que la tiene mal.
Pero es que hay personas que te encandilan, y el día en que les roban el brillo, pues todos desesperan por volverlas a encender.
Quisiera poder ayudarle. A veces ayudar es una charla, incluso a veces un monologo.
Hay veces que solo hace falta enhebrar la aguja, y dejar coser los parches, mirando simplemente que nadie se vaya a pinchar.
domingo, 25 de noviembre de 2007
FElICIDAD- happienes- Glück- Felicidade- Bonheur- 幸せ- Felicità
Hoy volví a pisar la cancha.
Hoy me bañe en Polvo de Hadas.
Hoy dormí por fín una siesta.
Hoy bailes para cientos de personas, sin que el miedo se apodere de mí.
Hoy baile para mi mismo, y con gente querida, cada uno de los temas.
Hoy podría irme tranquilo, adonde me lleve el destino.
Y podría esscribir mil líneas, si supiese qué decir.
Pero es que hoy, queridos amigos, fué l mejor día de mi vida.
Y a veces no se bien que decir.
viernes, 16 de noviembre de 2007
Salsa!
El cerebro poco podía decirme mientras intentaba verificar que todo estuviese perfecto.
Por fin, la primeras notas sonaron, marcando el momento de entrada. Con el corazón de colibrí aguarde los diez segundos que habíamos pactado. Fueron horas.
Entré en escena, y no se contar mucho más. Una mezcla de euforia, de felicidad extrema, de nervios y confusión. Solo recuerdo claro haber visto hacia el costado, y alguien diciendo "Natalio, mira hacia adelante!".
De todos modos, fue mágico.
Tan pronto salí al hall del teatro, confirme mi asistencia para el próximo sábado. Me encontré y abracé con medio mundo, pregunte que tal salio, y organizamos salida.
Ya por estas horas, la sensacion se empezo a calmar. Pero se bien que del escenario no me quiero bajar mas.
lunes, 12 de noviembre de 2007
A Maru
Hace un tiempo te venías despidiendo de quienes aprendimos a contar los sentimientos. Pero tenía la esperanza de que no fueras tan valiente ni tan cobarde como para cumplir tus anuncios.
Sin más, te busque como cada día entre los nudos del internet, pero ya nadie sabía de tí. Ninguno de los espacios que solíamos frecuentar guardaba siquiera un indicio de donde habías ido.
Te busqué. Por todas partes. Y día a día fuí encontrando más y más temor. Es difícil explicar como pude llegar a llorarte. Pero ya lo explicaste cuando en tus palabras hablaste por todos nosotros.
Ya ni se si somos de los nuestros. Aunque pensandolo bien, quizás no se tan importante.
Tal vez seamos mucho mas de lo imaginado. Y no exista aún la palabra para definirnos. Y aún siendo tan bueno para inventar cosas, prefiero dejarlo así, a quitarle la magia.
Duele saber que ya no te leeré cada noche. Que ya no me contarás tu día antes de dormir. Y mucho mas duele no saber que hacer, para algún día traerte de nuevo al mundo de magias que me enseñaste a ver.
Al menos puede que el verano te traiga, de nuevo a esta enferma ciudad. Y pueda volver a conocerte. A recordarte. Quien sabe que más.
Solo espero que no te sorprendas, si no aguanto tanto tiempo, y te voy a visitar.
lunes, 5 de noviembre de 2007
Un paso más, y el juego de las diferencias marcó su primer círculo. Dos rosas blancas, posando para mis ojos donde antes había solo polvo.
Y no fue su color, sus pétalos ni su aroma lo que lamo mi atención. Lejos del cuadro de mis ojos, de nuevo mi interior me contaba de tu pasado.
Mira que inpensada señal, ambos capullos apuntaban directo al suelo, aún cuando sus tallos se esforzaban hacia el cielo. Por poco no se echaban a llorar.
Corrí a abrazarte y hacerte pensar en otras cosas. Contarte de bailes, de viajes y fantasías.
Y en eso sonó el teléfono. Y quien fuera que te regalo las rosas, te hablaba del otro lado.
Pense que de nuevo te iban a ganar. Pero no, no hubo vuelta del malvado que te consiguiera quitar una lágrima.
Y volviste, y me hablaste de bailes, de viajes y fantasías. Aunque en verdad no te escuche, estaba muy concentrado en observarte.
Has crecido niña. Y no hace tanto que te habia perdido el rastro.
miércoles, 31 de octubre de 2007
Deshojando el almanaque
No sabía siquiera si de hecho volvería, pero me abrazaba a esa sensación, mezcla de esperanza y deseo, vaya uno a saber por qué.
¿Cómo estás? !Tanto tiempo! temía que no volvieras. Menos mal que estás aqui.
Dime que es de tu vida. Que por hoy soy todo oídos. Yo que nunca te mentí.
Pasé el otoño recordando. El invierno extrañandote. La primavera se la llevaron los nervios.
Y no tengo mucho más que contarte. Fué también este año, igual al anterior. Y aún nuestras ciudades no se unieron.
¿Nos estamos lastimando? Puede ser. yo también lo creo. Maldice pues a los dioses, al amor, y a los cientos de quilometros que te esconden cada año.
Pero por esta vez, no tratemos de evitarnos. Sabemos bien que no tendría sentido. Hagamos incluso trampa. Finjamos que no te irás.
Y así pasó ese verano. Soñando imposibles en el nombre del amor. Y te llevaron los demonios, el trabajo y la facultad. Y a mi me ahogaron de nuevo el strees de la oficina, el gimnasio y los hobbies que se llevaron mi vida. Y compré un nuevo almanaque. Y te espero por estos rumbos, por si regresas un día.
jueves, 25 de octubre de 2007
Anoche vi a mi vida cambiando el rumbo de nuevo, y a otras que saludaban, mientras seguían cayendo.
Cambió, de nuevo mi vida. Justo en el momento que me empezaba a acostumbrar. Será eso de la rutina, que resulta cómoda al principio, pero en el tiempo empieza a molestar.
Me encontrè de nuevo inestable. Indeciso. Ansioso.
Y mientras analizaba que camino seguir, fuì notando que en realidad, hacía rato había elegido.
Hace unos meses escribí sobre las dificultades de las historias cruzadas. Pero en eso momento ni sabía que hay personajes con varias historias. Que tal vez nadie las llega a leer sin mezclarlas, o al menos sin condicionar una por efecto indirecto de la otra.
Para mi, los orcos eran marrones. Los hobbits peludos. Los enanos, enanos.
Entonces vino un tal Tolkien, y dijo que no. Que estaba confundido. Que los orcos son verdes, los hobbits son humanos chiquitos, y los enanos son barbudos.
Para mi, Natalio seguiría en la oficina, fingiendo escuchar la queja de turno, mientras soñaba viajes de mochila.
Y entonces vino un hermano, y dijo que no. Que estaba confundido. que la oficina era solo una opcion. Que volvieramos a la hoguera del rugby. que viajara donde quisiera, que no escuche mas que mi voz.
Anoche, vi un cielo caer. Vi un futuro, un pasado, y un fin.
Pero los dejé ir.
viernes, 19 de octubre de 2007
No hay canción
si tu nunca me heriste,
ni fallaste, ni un error,
ni me engañas, ni te fuiste.
Como darte una canción,
sin saber de que escribirte,
sin mentiras, sin rencor,
ni promesas que me diste.
Y no hay Arjona que te llore,
o Sabina que te maldiga,
o un Serrano que te espere
a que regreses un día.
Y no te hicieron canciones.
y no te dieron poesías.
te ignoran los cantautores.
porque siempre fuiste mía.
miércoles, 17 de octubre de 2007
La felicidad.
De hablar de axolotes. Durante horas y horas.
De cumpleaños, de reuniones y de risas.
De conocer al hijo de un amigo, y notar que además de envejecer, estamos creciendo.
De cuatro libros que completan la colección.
De improvisaciones con guitarras, efectos, y errores.
De un kilo de helado compartido, mientras masajeas los caprichos de un ángel.
De bailes alegres que al fin completan la coreografía. Y hermosas compañeras que festejan con sonrisas fascinantes.
De deportes que te devuelven la fuerza interior. Y hermanos que, aunque sean muy colgados, están ahí para apoyarte.
Y de recuperar la vida que soñabas hace tiempo.
De un fin de semana largo, que creo que la memoria hará eterno.
miércoles, 3 de octubre de 2007
se ha vuelto monotonía,
que llevas el corazón muerto,
que ya nada es lo que ayer.
Dices puras mentiras
que ya no puedo creer,
pues cada vez que te fuiste,
te decidiste a volver.
Te daré un Abril de ventaja
antes de visitarte
solo para convencerte
de que extrañas mi ser.
Aprovecha bien este tiempo
tienes algo mas de un mes
antes de darte cuenta
de que quisieras volver.
A nuestro amor y su rutina,
y las promesas que te cante,
de sentimientos sin tiempo
que llenan tu neceser.
Puedes irte si quieres,
mas tendrás que ocultarte bien,
de ti, de mi, y de nosotros,
y del recuerdo de ayer.
domingo, 23 de septiembre de 2007
Excesos de trabajo, de proyectos y de carga sentimental, están haciendo de mis días una extraña mezcla de cansancio y ganas.
Ya es la época en que mis articulaciones se revelan. Así ocurre hace años, septiembre siempre es un mess que me trae problemas.
Pero recién hoy vengo a notar, que estoy siguiendo.
Que aún con la cadera jodida, que me hace perder la estabilidad en cada giro, sigo bailando, y cada día lo disfruto más.
Que ni siquiera la mezcla del cansancio y las horas extra han logrado apartarme de mis últimas creaciones, y que siguen sumándose mas y mas ideas a la espera.
Llegó la primavera, y ni me enteré.
jueves, 6 de septiembre de 2007
han nacido dos hermanas;
las hijas de tu recuerdo,
Melancolía y Nostalgia.
Ten cuidado si las ves,
que son dos niñas malvadas,
que te empujan a los rincones
y te congelan la cama.
Han venido a molestarme
de mis últimas poesías;
los recuerdos de tu amor,
Nostalgia y Melancolía
Imposible superarlas
porque corren con ventaja
mucho menos escaparse
porque están en tu cabeza;
domingo, 26 de agosto de 2007
Ya no
de jugar al ciego
de engañarme solo
de vivir tus juegos.
Ya me quedé sin ganas
de llorar tus penas
de secar tus llantos
pagar tus condenas.
ya me quedé sin nada
ya no tengo orgullo
ya no tengo logros
porque ahora son tuyos.
Ya me quedé sin nada
ya no tengo alma
no tengo tu amor,
menos tu confianza
Y aunque no hice nada
para criticarme
mandarás tu mal
a aplastar mis huesos.
Y aunque no hice nada
para merecerlo
salté del balcón
de tu último beso.
Y si me perdonas
deberé marcharme
pues si te lastimo
volverás un día.
Y si me perdonas,
volverás un día,
y estaré contigo
por toda mi vida.
Ya me quede sin nada
y aunque no lo creas,
eso es lo que tengo.
ya no tengo ganas
de buscar la paz
en tu hermoso cuerpo.
Y aunque no hice nada
deberé enterrarte
entre mis memorias.
Y si me perdonas
estaré contigo
por toda la vida.
domingo, 19 de agosto de 2007
Maldicion
que se revuelque a tus pies, y que te mueva la cola.
y yo juro que lo haría, de no ser por mi amor propio,
por el brillo de tus ojos, que me está volviendo loco.
Tu no buscas un amor, tu quieres una mascota,
que se encariñe cuando te ve, pero te deje dormir sola.
y yo juro que lo haría, de no ser por mi amor propio,
por esas ganas de verte, que me matan poco a poco.
Quisiera poder creerte, cuando dices que lo sientes
que quieres estar conmigo, ambos sabemos que mientes
que será eterna esta noche, pero al correr unas horas
no tendrás ganas de verme, y desearas estar sola.
Quisiera poder creerte, cuando dices que lo sientes
cuando dices que me amas, ambos sabemos que mientes
que llegara la mañana, y que el correr de las horas
te traerá con mas fuerza el deseo de estar sola.
Cuando se acabe el reloj, y se apague el deseo
tu volverás a escaparte, cuando se acabe el invierno.
y yo volveré a mi cama a llorar la primavera
que se robo nuestro amor, de nuevo por vez primera.
Cuando se acabe el reloj, y nos echen del hotel
se que te irás conforme, pues yo te conozco bien
y volveré a mi cama, a extrañar tu presencia
y será la ultima vez, idéntica a la primera.
jueves, 9 de agosto de 2007
Madito bar
Que dueles mas cuando estoy sobrio, porque borracho te extraño menos.
Por eso volví a este bar, que sirve copas de olvido, que pone música alegre, donde nada está prohibido.
Por eso volví a este bar, que te quita de mi mente, que se me nuble la vista, para ya no querer verte.
Aquí me tienes de nuevo, para ahogarte en alcohol, para olvidar tus heridas.
Que dueles mas por las noches, porque duermo todo el día.
Bienvenida pues a mi bar, ojala no fueses real, que cruel este destino, mira donde viniste a dar.
Si bebes para olvidarme, puedes darte por vencida. Porque no hay viejos amores, pues un amor nunca se olvida.
Por favor, no te acerques, solo quedate ahí, para esquivar las miradas..
Quizá si me miras de lejos, no me verás tan cerca.
Tratemos pues ignorarnos, ocultarnos en el humo, negarnos las sonrisas, y quedarnos en lo obscuro.
Tratemos de no atraernos, que sabemos que no es bueno. Porque ni tu podrías quererme, ni yo creerme tus juegos.
Por favor, acercate, y mirame de nuevo, que ya extraño tus miradas.
Vuelve pues aquí cerca, no quiero empezar la guerra.
Juguemos pues a querernos, aunque sea solo un rato, rindamonos al deseo, y vayamos a otro lado.
Y que solo dure esta noche, que sabemos que nos mentimos. Que mañana volveré al bar, que ese fue nuestro destino.
lunes, 6 de agosto de 2007
Somos
Somos una tropa de desencajados. De soñadores y de idealistas. Somos del grupo de los que siempre se sintieron raros. Diferentes. De los analíticos, de los autocríticos (aunque no siempre). Somos los amigos de la relatividad. Los sentimentales. Los que a veces se esconden, incluso de sí mismos. Somos los cuenta gotas. Somos los que miran el fuego, la gotita y la ventanilla del micro en movimiento.
Somos un puñado de extraños que se sienten solos. Que busca que todo encaje, que a veces no entiende nada. La banda de los que siente y de los que tienen miedo de no sentir. De los que no se quieren perder de nada. De los que miran. De los que observan, de los que viajan. De los nostálgicos. De los que algunas veces se sintieron demasiado poderosos y otras tan minúsculos como una hormiga a punto de ser aplastada.
Somos los unidos por lazos invisibles y por miedos que todos alguna vez sentimos.
Algunos escépticos. Un poco resignados, que nos dimos contra la pared, una y mil veces. Tal vez inmóviles por momentos. Somos el ejército de los que miran para afuera en un día gris, pero más miran para adentro y para el costado. De los que les gusta sentir el frío en la cara y a veces el ruido del mar. De los que se abrigan en las palabras y en la música. Y además, somos los racionales. Los que analizan y dan vueltas. Los que se están cayendo y miran para ver de dónde se atajan. Los que a veces se encierran. Los que muchas veces esperaron demasiado. Los que, un poco a los golpes, tuvieron que aprender a dejar ir y ahora lo hacen sufriendo menos. Los que tienen una pared enorme con ruido a frontón en un parque vacío. Los amigos de la siesta y los placeres terrenales, somos torpes. Los que creen que por algún lado hay alguien que te va a dar una mano, pero que hay que encontrarlo. Los que tuvimos una infancia complicada, y una memoria selectiva e independiente que no nos escucha. Grises y luminosos. Los que se ríen de sí mismos y de lo demás también. Los que a veces andan con ojos húmedos, y los que alguna vez tuvieron deseos de bajar los brazos. Los que no confían en cualquiera. Los que muchas veces se sintieron con el corazón lleno y los bolsillos vacíos. Los que tienen relaciones complicadas. Somos de los que antes esperaban, de los que aprendieron a no pedir. De los que se dicen complejos y simples; pero que en el fondo saben que todo debiera ser más simple, pero todavía no lo entendimos.
Somos los que vibran.
Somos los que buscan.
Somos los que no van a pasar por acá sin antes haber hecho un par de preguntas.
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-Al leerlo por primera vez, llegué a olvidar que estaba leyendo, y no escribiendo.
-A la segunda, me dió escalofrío...
-A la tercera, busqué en cada detalle un palabra que me excluyera.
-Y despues de leer y re leer mil veces, comprendí que en estas cosas se esconde la prueba fundamental, del porque eres importante para mi.
Mira que tristes
Es que no logro entender, porqué me ocultas todo, porque no dices algo, porqué no vienes a mi.
Será que somos tan tristes que nos quedamos así, mirándonos frente a frente, sin saber que decir.
Mira si nos dejó sin lengua un beso, o las ganas, el tequila del bar. O esas horas de hotel que no van a ningún lado.
Mienteme aunque sea, que ya no soporto el silencio. Mienteme, que será mejor que no verte. Yo te diré la verdad, si es que algún día la encuentro. Y no decir nada más. será mejor que callar.
Pero mira que tristes estos dos, que se esconden tras la pantalla. Que en cada uno de sus encuentros, sobra alcohol, y falta charla.
¿Como has estado, todo este tiempo? Aunque no quieras saber, te eché de menos.
Que en algún momento te hago falta. Aunque no quieras decir, está en tu cara.
Pero mira que tristes los dos, que se esconden tras este texto. Mientras lo escribo, mientras lo lees, solo somos dos ingenuos.
¿Donde has estado, todo este tiempo? Aún si no quieres ver, te eché de menos.
Que a cada rato me extrañás. Se ve en mis ojos. En tu mirada.
Y mira si somos tristes los dos, que ni yo firmo mi declaración, ni tu te das por enterada.
lunes, 30 de julio de 2007
ERAS
Tu eras todo para mi.
Las luces de mis mañanas.
El sol de mi jardín.
Las locuras de mi vida.
Mi razón para existir.
Tu eras mis domingos,
En los martes de rutina.
Como el calor en mi cama,
Al final de cada día.
Tu te fuiste, y ya no soy.
La mitad de lo que era,Pues contigo yo era yo,
Y hoy ni se que es lo que fui.
Tu te fuiste, y hoy me siento,
Como colchón sin almohada.
Como armarios sin sacos,
O cerveza sin maní.
Pues te fuiste, y me dejaste,
Como llantos sin pañuelos.
Como decirle un te quiero,
A algún triste maniquí.
Porque te vas sin motivos,
Con lo bueno de mi vida.
Porque te vas, sin excusas,
Ni siquiera una mentira.
Pues te vas, y te maldigo,
Con el amor mas puro, el mío.
Que te acompañe donde vayas,
y que no te deje vivir.
Que te mueras de la angustia.
Si te falto cada noche.
Te desgarre las frazadas,
y no te deje dormir.
Pues te vas, y te maldigo,
Con el amor mas puro, el mío.
Que te ahorque la empatía,
Si sabes lo que sufrí.
Para que te quede claro,
Que por vos daría mi vida.
Pero si ya no lo quieres,
Ya no se por que vivir.
Para que te quede claro
Que sin ti, yo no soy nada.
Y aunque seas la malvada,
No seras nada sin mi.
Volvi
Hola de nuevo, solo para que estén tranquilos, estoy vivo. Hoy, mas que nunca.
Hace ya unos días que ni me acercaba a estos rumbos.
Es que estuve de viaje, solo unos días me alcanzaron para encontrarme de nuevo con quien quiero ser.
En la terminal, mientras Agustín tocaba un rock en Fa, y Matías un blues en Do, que pretendían ser parte de lo mismo, me dio por hacer algunas letras, aunque las guarde en mi mente, para no hacer de aquel momento una sin -fonia desastrosa que fuera forzada al olvido.
Un viaje obligado, de ir a visitar familiares enfermos, que encontré peor de lo esperado, y que dejé mejor de lo imaginable. Todo un milagro, siendo que estuve tan poco tiempo.
Aunque no debo mentir. La pasé mucho mejor de lo que estoy diciendo. Escribí mucho, leí más, compuse, escuche, y aún así tuve el tiempo suficiente para disfrutarlo todo.
Volví. Seguro, siempre vuelvo. A las rutinas, a los círculos, a las costumbres y los viejos amores. Y cada vez que me toca volver, a cualquiera de ellos, siento ese deseo de oponerme, que es a la vez locura y miedos.
Pero aquí estoy, como antes, como siempre, esperando de nuevo que me toquen las varitas mágicas, que me regalen emociones, destinos, que me den, así de la nada, una nueva excusa para salir a su encuentro, aún sin saber bien hacia adonde me dirijo, sin poder más que dejarme llevar.
Son muchas cosas, pero ya tendré el tiempo de contarlas.
martes, 17 de julio de 2007
Y que culpabas al mundo y sus maldiciones inventadas, a la envidia y al poder. Y que ya estabas olvidando lo vivido, la andado, lo aprendido.
Y eras una bomba de nostalgias, furia y depresión. Todo un terrorista, cargado hasta los dientes de explosivos sentimentalistas.
Y tanto, tanto te habían dado esos diez días.
Resulta increíble pensar que solo necesitabas un abrazo.
jueves, 5 de julio de 2007
A Antonio Machado
"Poned atención, un corazón solitario no es un corazón."
-Lo sé, pero estoy dudando hasta donde puede ser malo dejarlo de lado por un tiempo. No se hasta que punto el mio es corazón acompañado. No se hasta donde es corazón.
"Aprende a dudar y acabarás dudando de tu propia duda; de este modo premia Dios al escéptico y al creyente."
-Pero es que ya no entiendo siquiera si estoy haciendo el bien. No estoy seguro. Tal vez mis intentos de ayudar solo causen mas dolor.
"Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien."
- Y si eres tan sabio, sabrás bien que debo hacer en estos casos...
"Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas."
- Sigues sin decir nada. Deja ya de hablar bonito, que hace mucho que has muerto.
"Para dialogar, preguntad primero; después... escuchad."
-Bien, bien, lo siento. Me impacienta no encontrar el camino.
"Caminante no hay camino, se hace camino al andar."
- Si si, así dice una canción también. ¿Y qué si todos los caminos son en la oscuridad?
"Peor que ver la realidad negra, es el no verla."
- ¿No crees que me hace falta un cambio de actitud, verdad?
"No basta mover para renovar; no basta renovar para mejorar; no hay nada que sea absolutamente empeorable."
- Bien, entonces me tocará mejorar. Te escucho pues, ¿que sugieres?
"Juzgarnos o corregirnos supone aplicar la medida ajena al paño propio."
- Pero ya nadie tiene el coraje de indicarme mis falencias. Hasta me asusta pensar que más se puede pedir de mi.
"Hay dos clases de hombres: los que viven hablando de las virtudes y los que se limitan a tenerlas."
-Es que me esta empezando a ahorcar el tiempo.
"Hoy es siempre todavía."
-(Es extraño como en sus palabras encuentro consejo, aún a setenta anos de su muerte...)-
Buenos Aires, 2004
que te cerraba los ojos
con su reflejo en el mar.
Esa tarde en primavera,
que te encontró entre mis brazos,
mientras jugabas a amar.
Y en estas noches amargas,
te traen el frió y el tiempo;
y ya te vuelvo a extrañar.
Como me dueles, mi niña
cuando te extraño, perfecta.
Como me duele, pensarte
perfecta, para alguien mas.
Como me dueles, querida
y no hay quien sane tu herida.
Como haré para olvidarte,
si no me dejas en paz.
Recuerdo. Esa locura de amarte,
aunque estuvieras distante.
Cada viaje, cada beso, cada adiós.
Que hubo un día en que te fuiste,
anunciado, aunque igual triste.
Beso amargo en la estación.
Y hubo un viaje sin regreso,
a mi planeta, a tu olvido,
que se llevo mi ilusión.
Como me dueles, mi niña
cuando te extraño, perfecta.
Como me duele, pensarte
perfecta, para alguien mas.
Como me dueles, querida
y no hay quien sane tu herida.
Como haré para olvidarte,
si no me dejas en paz.
lunes, 2 de julio de 2007
Agua, con gas.
La invite a un café. No es misticismo, ni magia, pero por alguna razón tal bebida fomenta la charla.
Y hablamos, durante varias eternidades, aunque el reloj acusaba solo unas tres horas.
Hablamos de pasados, de presentes y futuros. De sentimientos, de sensaciones, de relaciones y de amor. Cuando no, el amor pinchando los corazones.
Y hablamos de todo, y hablamos tanto que llegamos a entendernos.
Tomo el vaso que habitualmente acompaña al café. Y justo al terminar el ultimo sorbo, me miro inocente, y me dijo, tranquila:"huy, era soda"
Y allí la charla se desvirtuó, pues lo evidente de la analogía dejo a cualquier respuesta fuera de contexto.
-Y luego me preguntas si hablas demasiado-
miércoles, 27 de junio de 2007
Dormida
pareces mas bien tranquila.
Y me regalas la paz,
mientras te veo dormida.
Dormida, vas dejando de llorar,
Y hasta te vuelve la calma.
Entre tus sueños, te vas,
y quedas, por fin lejana.
Y yo te contemplo, dormida,
y siento miedo a enamorarme.
Porque tu cuerpo pequeño,
encierra un corazón tan grande.
Te veo dormir, sin entender
por que tu llanto, tus depresiones,
tienes tu canto, tienes tu voz,
tienes decenas de amores.
Si aun debes soñar para ser feliz,
si aun debes dormir para soñar;
ven, que yo te ofrezco un sueño nuevo,
para que soñemos despiertos,
sin temor de despertar.
Si te estás sintiendo atada,
si aún deseas la libertad;
sigueme, aun sin rumbo,
quizás cambiemos el mundo,
tal vez tu puedas volar.
- A chachi, aunque sea mediocre y prosaico, fue totalmente espontáneo.-
jueves, 21 de junio de 2007
Me estoy sintiendo estancado.
Otra vez volviendo al circulo de mi vida.
Este sería ya el quinto año en que el invierno me encuentra igual. No se lo puedo permitir.
Pero es que cada día parece venir mas complicado que el anterior.
Y se ve claramente en mis actos, como el cansancio y el rencor me empujan a la intolerancia.
Incluso de a ratos no soporto ni a mi sombra, ni mi mente. Ni a mi mismo.
Suena raro al ver mi progreso, oírme decir que no tengo logros. Pero es que tanto esfuerzo se está volviendo inútil.
Quiero dejar de ser trabajador. Me gustaría por un rato ser simplemente hombre.
Pero es que este hombre como verán, solo tiene logros laborales.
"Poned atención, un corazón solitario no es un corazón". Lo dijo Machado, hace ya muchos años.
Ocurre que en estas épocas me es difícil encontrar compañía.
En parte por mi continua intolerancia y la expresión constante de mi rostro.
En parte porque todos andan ocupados.
Tal vez un teléfono que no funciona bien. O tal vez quizás, que me olvido de llamar.
El baile se me está volviendo rutinario, y ciertamente ya no alcanza a arrancarme la sonrisa.
Además, bailar solo es muy aburrido.
Será esto del virus del cambio. Epidemia maldita si las hay.
Pero estoy pensando en realidad, si no seré yo el portador de dicho mal.
Solo quiero dejar de estar así. Duele ver a la familia preocupada.
martes, 19 de junio de 2007
Temores
Las creía raras, cobardes, y hasta malvadas. Y por eso en cada letra que agregaba el escritor, temía encontrarse con alguna, pensando que estropearían su hermoso mensaje.
De algún modo logro contarle sus miedos al narrador, quien aceptó gustoso protegerla, aún sin entender el porque de sus fobias.
Así, pagina tras pagina, nuestra historia fue creciendo mas y mas, y ciertamente fue original y directa. Con cada oración se fue volviendo mas y mas bella, aún sin saber a ciencia cierta su final.
Pasó el tiempo, las sensaciones y las opiniones, y tal vez por culpa de ellas, o tal vez por la falta de imaginación, ocurrió lo lógico, lo trágico, lo indeseado.
Sucede que a veces la belleza es maldición.
Ocurrió que, como todos saben, cuando algo es demasiado dulce, termina por volverse empalagoso.
Y ahí, como habrán notado, se coló una analogía, que sin ser demasiado evidente, fue lo suficientemente fuerte como para hacer que nuestra historia llorase. Y llovió tan fuerte en su fantasía, que empaño las ventanas, borroneó la tinta y mancho las blancas hojas del autor.
Claro, ya hacía tanto tiempo que las había olvidado, que solo ver una de lejos le causó el mayor de los temores, y así la historia mas maravillosa termino en un final no tan feliz.
Porque como bien sabemos, los finales felices son simples analogías a nuestros deseos.
Por eso niña, no me pidas que no use analogías, es como pedirme que no use tildes, que escriba sin sentimientos, o que empuje sueños a la luna.
-Para maru, aunque quise hacerte caso. Será que así soy yo.-
sábado, 16 de junio de 2007
El virus del cambio
Con él, llegaron los resfríos, la tos persistente, y la epidemia de gripe.
Y no hay vacuna que aguante tan cambiante virus, ni remedio absoluto a sus males, aunque así lo jure el farmaceutico. Mas bien hay drogas dedicadas mas a esconder los sintomas que a curar.
Y es que no hay quien le escape. El gas escasea y es de mala calidad, y en la ciudad casi no existen métodos alternativos para calentar el hogar. ¿Estufas eléctricas? no lo creo, ya hace años que las desplazó la economía. Solo queda resistir con cuanto abrigo encontremos en el placard.
El caso es que por molesta que re resulte, la gripe solo es uno de los males menores del invierno. Hasta trae bajo el brazo la atención de familiares y amigos, y alguna ausencia justificada a la oficina. Todo un milagro en mi opinion.
Es que el frío del invierno suele venir acompañado por amigos igual de crueles, como las resacas del amor de verano, el exceso de tiempo a solas, y las noches largas. Y ellos son quienes se encargan de traer las plagas mas poderosas. El virus del cambio.
El virus del cambio es un tipo raro, sin dudas.
Aunque no se conoce con exactitud su estructura biológica o sus orígenes, se puede afirmar por propia experiencia que ataca principalmente humanos adolscentes y adultos jóvenes, aunque se han detectado casos en ejemplares de alrededor de 50 años, en especial aquellos acostumbrados al sedentarismo.
Sus principales síntomas son la noches de reflexión, las caras largas, y el desconocimiento de los logros personales. En ejemplares femeninos es común también la presencia de almohadas húmedas y la falta de hambre.
Además, en la mayoría de los casos se detecta la presencia de utopías carentes de sentido, del tipo que intentan cambiar el pasado, y la envidia injustificada, tanto a amigos y enemigos por igual.
Se conoce a ciencia cierta que dicho virus debilita gravemente las defensas del organismo, ocacionando grandes probabilidades de ser atacado por organismos mayores, como la depresión. Por ésto, se recomienda al menos una dosis diaria de companía, como asi tambien frecuentes bailes y sorpresas.
El frío mis amigos, es así. Y no hay mas vueltas que darle, seguirá así mientras que el invierno sea invierno y los corazones sean vulnerables.
-Escrito junto a Silvina, entre pizza, cerveza, luces verdes y humo de cigarrillo-
miércoles, 13 de junio de 2007
Vos y yo, nos, otros.
O al menos, para notar que esos errores eran simplemente errores, y nada mas.
O que al pasar los años, toda herida que no fuera mortal, termina por cicatrizarse, con un poco de cuidado. Y si estas vivo para verla sanar, es prueba suficiente de que la estocada no eran tan profunda.
Hoy pasaste caminando a mi lado. Y me ignoraste.
Aunque lo hacías cuando estábamos juntos. Aunque lo hacías cuando me prestabas atención.
Y debo confesar que también seguí caminando, que no causaste mas que un rasguño, y que ya perdiste la magia. O al menos, que la vacuna contra tu mal funcionó de maravillas.
Supongo que será eso, de saber ver los errores.
Que acertada estabas cuando me clavaste puñales en la espalda, en el corazón, en la boca del estomago.
Que acertada estabas cuando matabas el joven perfecto para ti, mientras predicabas mentiras prefabricadas.
Y que horrible resulta verme en tercera persona.
Dejando de lado mis prioridades, por ser tu mi única prioridad. Cambiando todo mi tiempo por un segundo contigo.
Triste, que el hombre perfecto no exista, ni para ti, ni para nadie. Será un poco la maldición de ser real.
Hoy pasaste caminando a mi lado. Y te ignoré.
Pero ahora que lo he pensado, la próxima vez voy a llamarte. Supongo que debo disculparme por haberte odiado.
Y espero que al detenerte, tengas un instante de calma, para entender que fuimos errores. Pero de los errores, se aprende.
martes, 12 de junio de 2007
Momentos
Mira sino como se da todo de golpe. Que hasta cuesta creerlo.
Semanas que empiezan mal, siempre terminan igual. Las noticias se suelen agrupar en ese orden.
Dias en que se te dá todo lo que venías pidiendo. Tanto, que a veces cuesta agarrarlo todo.
Y ni hablar de las noches.
El resto del tiempo parecer pasar, sin dejar muchos milagros. Dejando mucho que desear.
Y en esos momentos sin objetivos, suelo ponerme a pensar. Me atacan los sentimientos.
Y escribo sin pausas.
El resto del tiempo parece pasar, saludándome de lejos. Sin dejar muchos recuerdos.
Y entre tanto despropósito, suelo enojarme con él. Le niego gotas de odio.
Pero le guardo recores.
Semanas que no dan nada, no guardan grandes sorpresas. El mundo parece descansar de vez en cuando.
Y hay días que te roban todo lo que habías logrado. Tanto, que no te dejan ni respirar.
Y ni hablar de las noches.
Es en esas noches me recuerdo. Como soñaba mis días.
Y no entiendo donde me encuentro. Ni donde está la salida.
A veces me abandona el espejo. Suele negarme el reflejo.
Y entonces quisiera ser otro. Quisiera cambiar de vida.
Me maltrata la memoria. Se ríe medio escondida
Y me golpea con la verdad. Me aplasta la fantasía.
A veces hecho a llorar. Duele tanto lo pasado.
Y entonces vuelvo a ser yo. Cuando el sol regala el día.
Es que últimamente me estoy encerrando mucho.
lunes, 11 de junio de 2007
Quisiera
esa historia de amor que olvidaste entre el llanto,
caricias artificiales, roces casi forzados,
besos con gusto a poco, mentiras en nuestro cuarto.
Quisiera hacerte canción, para cantarte despacio
esta triste melodía que dejaste de regalo,
letras de sin sentidos, sentimientos añejados,
la historia de alguna vida, que murió con tu pasado.
Quisiera hacerte canción.
Quiero cantarte despacio.
Una balada de amor.
Si la perdiste en el llanto.
Yo quise cambiar tu vida.
Y termine lastimando.
Pero acepta niña estos versos.
Verás que nada ha cambiado.
Quisiera hacerte canción, para contarte despacio,
que quise cambiar tu vida, que quise estar a tu lado,
que me dejaste rendido, y te fuiste casi llorando.
Apagaste nuestro amor, pero volviste a buscarlo.
Quisiera hacerte canción, para contarte despacio,
que por algo nuestra historia, terminó aquel verano.
Pero sigues buscando excusas, aun me sigues culpando.
Y no ves tantos amores, por solo estar esperando.
Quisiera hacerte canción.
Quiero cantarte despacio.
Una balada de amor.
Si la perdiste en el llanto.
Yo quise cambiar tu vida.
Y termine lastimando.
Pero acepta niña estos versos.
Verás que nada ha cambiado.
domingo, 10 de junio de 2007
De nuevo
Y el miedo de volver a perderla me estaba quitando el sueño.
Entonces dejo salir una sonrisa en sus ojos. Entonces prometió ser mas feliz.
Y mi esperanza sobrevivió, casi sin aire, y logró convertirse en realidad.
Prometió llorar un poco menos, tal vez hasta reír un poco mas.
Revivió de entre los muertos. Y al fin se atrevió a soñar.
Soñar, se esta volviendo difícil en estos tiempos. La fobia ya se hizo epidemia.
Pero siempre hay locos que no respetan la verdad. Que inventan escondites, lejos de la realidad.
Y ahí estaba ella, recordándome en la mirada la mas perfecta fantasía.
Y me tomó de la mano, y en una lágrima prometió cambiar su vida.
Nos unimos en abrazos, que parecieron eternos.
Y nos volvimos humanos, al menos por un tiempo.
Y fue entonces que noté, que estábamos unidos.
Y habíamos cambiado el mundo. Por primera vez, de nuevo.
sábado, 9 de junio de 2007
Cambiar el mundo
En ese instante te decides a cambiar el mundo, otra vez.
Lo traes de nacimiento, es casi involuntario. Pero la voluntad de mejorar cada vida que te encuentras esta empezando a consumir la propia.
De nuevo, das sin pedir a cambio, regalas lo mejor que tienes, sin tener que pensarlo. Cambias las horas de sueño por las de reflexión.
Y siempre crees que podés cambiar el mundo. Te estas volviendo un soñador. Tan perfecta es la fantasía, que ya la consideras realidad.
Entonces te ataca la memoria. Lo fantasmas que nunca pudiste salvar, vuelven a rendir cuentas. Y la esperanza asustadiza te empieza a abandonar.
Corres tras ella, desesperado. Pero parece ir mas rápido de lo que puedes llegar. Solo te queda alcanzarla, que la paren los fantasmas, o esa persona especial.
Ya van varios años que me consideran loco.
viernes, 1 de junio de 2007
Dejalo
Siempre corriendo en laberintos que no conseguis entender.
Corriendo de los fantasmas, de distintas caras y colores.
Con esas falsas salidas que solo te llevan al otro lado.
Fijate bien, que cuando te ves arrinconada en la esquina, tenes la posibilidad de enfrentarlos.
Solo te esta faltando el valor.
Yo solo digo que ya me canse de verte siempre en lo mismo.
Y además, se te están acabando los créditos.
Acá afuera hay muchas partidas a las que si vale la pena poner una ficha.
Solo tendrías que dejar de insistir en ver todo el tiempo lo mismo.
martes, 22 de mayo de 2007
Ella
No viste de negro, ni exagera el maquillaje. Camina desapercibida entre la multitud.
Hace ya mucho tiempo la conozco.
La vida quizo cruzarla en mi camino. Y ella, confundida, se encargo de lastimar.
A veces quisiera poder odiarla.
Que al menos no me importe. O que me olvide y no vuelva mas.
No me permito culparla.
No puedo quitarme esa maldición. No quiero que esté mal.
Pero es que a veces es un imán de desgracia.
No lo hace a propósito, no es consiente. Anda siempre perdida entre la multitud.
Nadie le dio nunca un lugar.
Se aferra a lo poco que tiene. No tiene ganas de tener nada.
A veces quisiera amarla.
Pero eso ya lo intente. Es imposible, no sabe que es el amor.
No le permití rendirse.
Aún no se bien porque. Debe haber una forma de que este bien.
Pero es que a veces es un imán de desgracias.
jueves, 17 de mayo de 2007
Letras
Era amiga de muchas otras. Era amiga de Mi, de Tu, de Su, de Nuestro, de Vuestro.
Con el tiempo y las alianzas, se fue ganando muchos sustantivos. Hasta incluso se gano el respeto de todos los de su raza. Es que su forma de ser era mucho mas atractiva.
Las peleas contantes con sus viejos amigos la fueron alejando mas y mas, con cada vez que competían por algún puesto en las oraciones. Así fue que ya enojada, ella misma les dio el nombre con el que los seguimos llamando, Adjetivos Posesivos.
Claro, en el mundo de las palabras, la guerra contra el comunismo se dio mucho antes que acá.
Nuestra palabra no encajaba con los adjetivos posesivos, justamente por no creer en la propiedad.
Era esa palabra con la que se presentaba a la novia, a los amigos, a las mascotas. Sin generar la falsa idea de poseción, como si nos debieran algo mas que el afecto mutuo. No marcaba propiedad, marcaba relación.
Lástima, esas ideologías no son bien vistas por los no pensantes.
La pobre se tuvo que ir escondiendo, cada vez con mas miedo de aparecer, aunque los sustantivos la llamaran a los gritos.
Temía que la atraparan, que la acusaran por ser distinta, que la atacaran por ser quien es.
La tan triste historia, nos cuenta que así fue.
Una noche fría como tantas otras. Solo que esta noche, los verbos mas horribles la descubrieron.
Corrió tanto como pudo, intentó escapar en todas las direcciones, pero en esas horas no hay escritores despiertos.
Rodeada. Gritó. Gritó muy, muy fuerte. Pero ningún sustantivo la pudo ayudar. Los adjetivos posesivos, que alguna vez se dijeron amigos, solo se quedaron viendo, como secuestraban las ultimas letras del amor.
Desaparecidos. Así llamamos a los que ya no están, a los que sabemos que fueron secuestrados, que de seguro sufrieron cosas horribles, y probablemente asesinados.
Pero no les decimos muertos. Quizás porque en el fondo, existe una esperanza de volverlos a ver.
Asi que en eso ando, por eso contaba esta historia.
La ando buscando, aún sin saber donde buscar.
Para encontrarla, para abrazarla.
Para presentarsela al mundo, y que la ayuden a crecer.
Asi que en algún lado está. Al menos es mi esperanza.
Escondida en lo mas oscuro, tal vez. De seguro, temerosa.
Quizás aun sienta rencor por nuestro olvido.
O quizás aun siga debil de aquel recuerdo.
Si alguien la llega a ver, cuiden bien de ella. Que sepa que aún es amada.
Si no la ven no me crean loco. Mientras sigo buscando esa palabra.
lunes, 7 de mayo de 2007
Humanos
La mitología los llamo ángeles, insegura de considerarlos parte de nuestro mundo.
Ocurre que al notar grandes valores, les quitamos la categoría de humanos.
Preferimos llamar genio al que piensa por demás, loco a quien se atreve a desafiar las normas sin sentido, ángel a quien no cree en la maldad.
No importa el nombre que le regalamos. Solo importa quitarles la categoría de humano.
Será nuestra única defensa, para evitar compararnos con ellos. La excusa perfecta, nombrarlos como excepción, para exceptuar vernos inferiores. Claro, de este modo me transformo en un buen hombre, en inteligente, en cuerdo, en lo que sea. Todo, todo lo que no requiera destacarse, esta al alcance de la mano.
El caso es que lo puedes ver en los ojos. Aunque no caigan las máscaras que los mantienen imperfectos, se puede ver la verdad, solo hay que saber mirar. Aprender.
El tiempo es un gran maestro. El único que no cobra sueldo, que no hace paros para reclamar milagros, que no corta rutas por intereses políticos. Pero por sobre todo, es el único que se dedica realmente a enseñar, desde que abrimos los ojos hasta que nos da la buenas noches, regalándonos cada vez una fantasía.
El me enseño a mirar. Mas allá de los colores, de los tamaños, de las lentes de contacto y el brillo del maquillaje. Uno aprende a ver los sentimientos, mucho antes de que puedan sorprender.
Estoy afortunadamente rodeado de amigos, ángeles, genios, locos. Lo veo cada día, cada charla, cada mate. Potencialmente inhumanos, de seguro. Y no puedo evitar preguntarme si seré uno de ellos, o si soy quien los mantiene a este lado de la fantasía, a modo de referencia de imperfección, como el tallador de sus máscaras.
Es todo un desafío. Es que no hay espejo que me ayude. No porque se niegue, es solo que mis ojos hace años me vienen abandonando. Se bien como soy con anteojos. Pero si me los quito, dificilmente diferencio mas que siluetas.
Da igual, de nuevo el tiempo sabrá demostrar. Cada lección a su momento.
Por lo pronto, soy un buen hombre, cuerdo e inteligente.
O será que no puedo ver mas alla de mi máscara.
domingo, 6 de mayo de 2007
Eres
Por fuera tu coraza, que pareciendo tan dura, resulta hacerse quebradiza...
Será que a veces te confundo con un Bon o Bon.
viernes, 4 de mayo de 2007
Emergencia
El colectivo tomó la ruta habitual. Solo que esta vez te cruzaste en esa ruta.
No me causó gracia. Mas bien causo dolor, impotencia, frustración, desesperacion.
De seguro, mis ojos suelen fallar. Pero esa forma de sentirte cerca, nunca estuvo equivocada.
Por supuesto, la mente en esos casos se bloquea. No mucho tiempo, tal vez sean solo unos segundos, pero de seguro es mas que suficiente. Suficiente tiempo para sentir la ausencia de respiración, para que te duela el estómago, y sentir algo de nauseas. Mas que suficiente tiempo para que un colectivo desesperado por llegar a Mar del Plata te pase por al lado sin darte demaciada importancia.
Pegué las cejas al vidrio. Estaba húmedo, pero no mas que mis ojos. Y saqué miles de fotos en mi mente. Pronto quedaste fuera de foco, de nuevo los lentes resultaron insuficientes. Igual creo que no habría otra cámara que pudiera captar tu esplendor.
Creo que me llegaste a ver. O al menos te volteaste, como buscando algo en el micro. En ese instante una etiqueta en el vidrio distorsionó nuestro encuentro. Esas frases de seguridad que uno nunca lee.
Entonces siguió todo un viaje de lagrimones, de no saber si volveré a verte. Fueron varias horas, de muchos días, de tantos meses, pensando en aquel instante. En lo cruel que fue el destino, en la paz que me dio verte, la magia de sentirte cerca, la luz de tu alrededor. El verde cielo de tus ojos, los retazos de tu amor, los sueños rotos en penas y la locura de creernos eternos.
Pero mi mente, siempre traidora, solo se concentro en esa frase, que te había escondido entre sus letras por algunos instantes. Descubrí que era un consejo, que de tan loco resultaba coherente, que no supe leer en el momento, que fue la posibilidad de otro final.
Final de novela cursi, seguro, pero había tanta seguridad en sus palabras que dificilmente podría estar errado.
"En caso de emergencia, rompa el vidrio con el martillo"
miércoles, 2 de mayo de 2007
El Hobbit
Levantarse siempre fue difícil, eso no hay quien lo niegue. Hay que sanar las heridas, soportar el dolor, y recuperar el equilibrio. Ignorar los traidores que disfrutaron la caída.
La experiencia al menos le enseño a minimizar el impacto. La primera vez dolió mucho mas, pensaba como consuelo, sintiéndose así mas fuerte cada vez que tocó el suelo.
Al menos ya no caía dos veces en la misma piedra. Al caer la tomaba rencoroso y la arrojaba tan lejos como le fuera posible. Aunque así fueran un peligro para alguien mas.
Inevitable, tanta atención prestaba al suelo para no caer, que dejo de ver lo que tenía por delante. Ya no había parques y jardines, solo esa monótona franja de tierra que creía sendero.
Así, sin saber que estaba persiguiendo, terminó por sentirse mas seguro en suelos conocidos. Debe ser porque si no exploras, no te pierdes (pero quien no arriesga no gana).
El tiempo pasaba lento, y de aburrido empezó a acelerar. Tanto aceleró, que el reloj lo empezó a marear. Desorientado, casi sin saber hacia donde iba, decidió volver a caminar.
Encontró que era divertido ir mas allá de lo planeado, y cada día se fue animando un poco más. Debe ser que mas allá de las caídas hay razones para continuar.
jueves, 19 de abril de 2007
Calesita
Nos intentaron corregir cuando arriesgamos demaciado. Facil es marcar errores desde su punto de vista. Nos vendría mejor algo de optimismo.
Todo el tiempo andando el mismo recorrido, aunque siempre creímos avanzar. A un lado, un caballo que envidiamos, al otro un golpe seguro.
Subíamos y bajábamos constantemente por frágiles ejes que creímos irrompibles. Abajo sentimos que faltaban oportunidades, arriba siempre dio vértigo.
Cualquier similitud con nuestra vida de adulto, no es pura coincidencia.
lunes, 16 de abril de 2007
Ajedrez
Noté que era un buen momento para escribirte, pero no encontraba por donde empezar...
Entonces un sabio llego a ayudarme, "comienza por el principio", me dijo, y ante tal obviedad no pude sino acatarle.
Podría adornar mi historia con extraños comienzos. Que en verdad no te conocí, sino que solo nos reencontramos. Que de seguro habrías estado conmigo en las vidas anteriores. Que una vuelta del destino te cruzo por mi camino. Tantas cosas... Que podrían ser ciertas, solo que no habría quien las crea.
Me pregunté entonces, cual era el principio. Los hechos que esa noche me llevaron hasta vos. O la historia de mi vida antes de tu entrada. O las charlas entre amigos que te describieron sin haberte visto antes. Es que todo esta relacionado. Pero creo que va a convenir empezar minutos antes de chocar nuestras miradas. Para el resto, ya habrá tiempo. Quizás en otra historia.
Esa noche me llevaba a las mismas amistades, esas personas con quien uno prefiere pasar el tiempo, aunque sea solo charlando, entre mates o cervezas. Todo en el lugar estaba como siempre. Todo, excepto vos.
Al verte ahí parada, me encontré de nuevo con mi mente. Hacía ya mucho tiempo había olvidado esa habilidad, tal vez opacada por la ansiedad adolescente.
Planeaba cada posible jugada, su respuesta y contra respuesta, como en cada partida de ajedrez. Pero decidiste acercarte, acortando el reloj. Y ante tal inconveniente, no pude más que recurrir a los manuales.
La apertura básica, que tradicionalmente marcaba un inofensivo "Hola". Lo sé, es casi lo mismo que regalar el turno, pero es que ya no había tiempo para pensar algo mejor.
Respondiste de inmediato. Lanzaste un "Que tal", que entre inocencia y picardía no se dejaba entender.
De nuevo, no me diste tiempo a pensar. Tu respuesta no había pasado por las posibilidades planteadas. Busque desesperado la forma de retomar el control de la partida, pero en ese instante me miraste directo a los ojos.
"Jaque Mate", pensé, y me ví derrotado apenas iniciada la contienda. Decidí otorgarle al instinto el control de tablero, resignado a responder a tus propuestas.
Para mi sorpresa, tu juego no resulto tan agresivo. En verdad parecía que disfrutaras el juego, dando espacios a respuestas, con sutiles ataques cuando parecías aburrida, como invitándome a seguir jugando, como marcando que ambos podríamos ganar.
Fuimos ganando confianza. Esa extraña mezcla entre tiempo y condiciones, que resultan en bienestar. Entonces noté que disfrutaba muchísimo mas el juego, esa especie de piloto automático que llamamos emociones resulto en principio mas sabio, es infinitamente mas entretenido que cualquier variable que pudiera pensar.
Y así es, que por estos días seguimos jugando. Tu siempre de ese lado del tablero, frente a frente. Y aunque las leyes de la física te marquen siempre a la misma distancia. Debo confesar que con cada movida te veo mas cerca.
Quizás sea tiempo de declarar Tablas.
No a modo de empate. Es que en verdad ganamos los dos.
martes, 10 de abril de 2007
Disfraz de cuento
La fobia al desengaño le había encerrado en cuentos de hadas, hace ya varios años.
Sabía desde siempre que la vida no era así. Pero es que tiene ese don, de ver la vida a su manera.
Para quien la conozca, sepan bien que no es locura. Aún si se dice loca.
Quien pudiera elegir, seguiría ese camino. Nadie duda que en las buenas fantasías se vive mejor. Incluso hay quienes se sienten cómodos al pasar toda su vida en lo que llamamos mentiras.
¿Cómo no estar cómodo si la realidad es su propio invento?
Si "Peter Pan" viniera, de seguro la llevaría a su reino. No se a quien se le ocurrió hacer un reino sin reina, pero evidentemente era ella. "Nunca Jamás" debe ser un lugar triste en estos días, cuando recuerdan que aún su reina habita de este lado del libro.
Ella se permitía visitar las historias ajenas, como queriendo torcer la tinta. Muchos cayeron de inmediato en su hechizo. Es que posee tanta magia...
En algún rincón escondió la formula que tanto buscamos, como crecer sin envejecer, como madurar sin ponerse viejo. Al principio creí que era egoísmo, pero ahora entiendo que es pura bondad.
Pobre mujer, no eligió bien donde soñar. La historia debía ser un sapo que se vuelve príncipe, no un príncipe que se vuelve sapo. Pero a veces se sentía tan desorientada que se encaprichaba en volver príncipe a cuanto ser cruzara su paso.
Saben, es muy raro cuando se mezclan dos fantasías, y mas aun cuando las cuentan distintas personas. Todo parece mezclarse al principio, pero al tiempo no le gustan las fantasías, y mucho menos las fantasías cruzadas.
Así ocurrió, hasta el momento en que les cuento esto, no consiguió mas que desiluciones.
Lamentó caer en cuenta de que en la realidad no existen los príncipes azules. Primeramente, porque no existe gente azul. Y en los detalles menores, por nuestra maravillosa condición de individuos, que nos permite ser distintos al resto, y nos obliga a distintos conceptos de perfección.
Le resulta muy difícil diferenciar factores que enmarcan la realidad, como que el amor escasea, algunos sentimientos simplemente se transforman, y muchas eternidades duran poco.
¡No no, no empiecen a llorar, que la historia no se acaba así!
¿Notaron que les estoy contando una historia?...
¡Claro, ahora todos sabían!
Estoy contando una historia, por que nunca, jamás hay que perder la esperanza. Puede que un día entre sus visitas a libros ajenos, descubra que se encontró con mi fantasía.
¿Saben?, no lo había notado, pero si escribí todo esto es porque nuestras fantasías ya se cruzaron, ¡Que despistado!.
Bueno bueno, hagamos una cosa, todos pidámosle al tiempo que sea bueno por esta vez.
Se bien que no soy azul, soy mas bien amarillento. Pero no es una cuestión de colores.
¿Príncipe? No, no me gustan esas ropas..
Es solo que hay veces que me siento Peter Pan.
domingo, 1 de abril de 2007
Esa carta inocente
Se que no notas cuando caminas muy rápido, que vas a paso largo, y te distraes con facilidad, pero necesito que me esperes por un tiempo. No será la liebre y la tortuga, pero ya no puedo mantener el ritmo. Estoy muy cansado, la fatiga me tiene rendido, y el asma me juega en contra.
Hace ya un tiempo me dejaste retrasado, y desde entonces no consigo recuperarme.
No soy bueno rastreando, no conozco el camino, ni la forma de alcanzarte. Además tantas sorpresas juntas solo me desorientan. Espera solo un momento, y considera unos minutos de tregua.
Te busco guiándome por las señales de tus pasos, pero últimamente te muestran cada vez mas veloz.
Mis amigos, ya se van casando, hay quienes se van al extranjero, quienes terminan ya sus estudios de pos grado, incluso hay quien espera un hijo en solo un rato; y yo mientras tanto sigo aquí parado, sin saber hacia donde debo escapar.
Se bien que no puedes contarme el camino, y mucho menos llevarme de la mano; que perderías el mismo sentido de tu existencia; pero unos minutos no te van a dañar. Hablé con tu primo el tiempo, y el me los quiere prestar.
Además, debes admitir que me tienes medio olvidado. Llevamos ya muchos kilómetros por el sendero de la soledad. Es un buen momento para cambiar un poco el rumbo. Siempre es buen momento para cambiar un poco.
Quiero que sepas que con indiferencia no me vas a alejar de ti. Me conoces desde pequeño, nunca fui de los que se rinden tan fácil. Mucho menos de los cobardes que al no poder encontrarte deciden separarse rápida y definitivamente de tus andares.
Se que algún día tendrás que dejarme ir, pero aún me queda mucho por andar, y ciertamente prefiero hacerlo a tu lado. Se también que no puedes simplemente quedarte quieta, pero una vuelta en circulo no vendría nada mal, te he visto hacerlo varias veces, aún ante mi rotunda oposición; así que una a pedido no te va a lastimar.
Ya es hora de dormir, así que voy dejando el teclado.
Un saludo, espero verte pronto cara a cara, tengo tanto por contarte...
Pd: ¡Que loco está ya el clima! Debe estar muy deprimido, pues desde un tiempo atrás no para de llover, deberíamos regalarle una sonrisa, o algún arco iris que le de ánimo, ¿no crees?.
jueves, 29 de marzo de 2007
Por siempre
Cada vez que creía verla, la notaba tan distante que no podía asegurar nada. Producto de mi miopía o de la niebla de los años, su imagen resultaba tan borrosa que no llegaba a afectarme.
Ocurrió hoy. Una foto en Internet, que descubrí por accidente. Nunca habría imaginado una cámara capaz de captar el brillo de sus ojos. Su imagen resaltó del entorno directo hacia mi, con tanta fuerza que el impacto me arrancó las lágrimas que hace tiempo había enterrado.
El recuerdo me venció rápidamente, y me encontré extrañando de nuevo.
Su amor fue amor de verano. Así quedo narrado en la historia, aunque entre nosotros guardamos la evidencia de un sueño roto.
Eramos muy jóvenes, de seguro. Aún nadie imaginaba el alcance del amor.
La conocí un Febrero, lejos aún de la era de las responsabilidades. Recuerdo las charlas del suelo al balcón, tan análogas a las grandes historias de amor. O besos prohibidos a escondidas, entre viajes incontables que deseaban encontrarnos.
Esos días eran días felices. Aún lejos de la conciencia, desafiábamos a la distancia misma, a los destinos cruzados y a los poetas frustrados. Mas lejos de la realidad, nuestra imaginación sobrevolaba los techos de buenos aires, enviando mensajes en las canciones, enviándonos besos en la tinta misma.
Tanto tiempo... Creo que la madurez misma terminó por traicionarnos. Que triste realidad la que se opone a la fantasía, que no le permite existir. Nos vimos de nuevo, cada viaje, pero fuimos perdiendo la imaginacion, tal vez hasta la esperanza.
No consigo aún quitarme el sabor de ese beso en la estación, justo antes que el tren cierre sus puertas, que a modo de autógrafo cerraba la historia mas marivillosa en un final sin sentido.
Ciertamente, su aparición me dio otra perspectiva. El deseo del encuentro se apoderó de mi, y aún sabiendome lejos, me regaló la fantasía perdida.
Encontrarnos, sabernos de nuevo juntos. Abrir ese antiguo libro para darle algún final mas feliz, de la simple alegría de tenerte a mi lado.
"Mirarte a los ojos, y tal vez recordarte que antes de rendirnos fuimos eternos"
lunes, 26 de marzo de 2007
Y la depresión fue epidemia
Esa noche no hubo almohadas secas. El cambio de estación, los impensados fantasmas, los deseos incumplidos, los sueños imposibles, y el monstruo de la rutina se unieron en guerra contra los ánimos.
La tristeza y la melancolía se apoderaron de las camas, y las usaron como trampas de soledad.
Las lágrimas se llevaron incluso al mas fuerte, que al verse vencido se llevó la esperanza de los demás.
No hubo un baile que quisiera enfrentarlos. Alguien intentó animarlo, pero no existe baile de caras largas y brazos caídos. Ciertamente se sabía derrotado aun sin pelear.
Tampoco la música se atrevió a oponerse. Asustada por las sombras se quedó sonando bajo, baladas de desamor. No llegó a callarse, pero ya nadie la escuchaba.
El tiempo se esforzó por dar mas tiempo a quien se animara a pelear, pero solo logró estirarse, volviéndose cada vez mas y mas lento, apoyando sin saberlo al bando equivocado.
Ni el sol quería ayudar, negaba cada uno de sus rayos, rencoroso por tener que acostarse temprano, y celoso de la luna le quitó toda su luz.
Los psicólogos fueron al psicólogo, y los filósofos al cajón. Ya no había palabras de oro, y ya nadie quería hablar. Las pocas charlas que se colaron, no hacían más que recontagiar el virus.
En los bares servían tragos sin colores, y los náufragos del alcohol lloraban pasados armados.
Los quioscos vendieron caramelos de remordimiento, para sanar la amargura de la soledad.
La trampa era perfecta. Cada reino era atacado cuando sus fuerzas iban a curar al vecino, y los pocos que defendían se veían sobrepasados.
Los recuerdos más distantes flanqueaban por las sombras, atacando de sorpresa a quien se defendía de la fuerza principal.
Cada asedio duraba unos pocos minutos, tras los que el saqueo y los incendios dejaban poco que valorar.
Así, se rindieron los más fuertes. Así quede solo contra aquella unión imponente.
Al notarme rodeado, sin quien me cubra la espalda, no pude mas que bajar la espada y pedir piedad. Me atacaron desde todos los frentes.
Ese día, la depresión fue epidemia.
martes, 20 de marzo de 2007
Cuento para los niños grandes
Había una vez, un joven huérfano llamado Destino.
Destino tenía la extraña costumbre de ser muy bueno con algunas personas, indiferente con la gran mayoría, y muy cruel con algunos otros. Tal vez dependía un poco de que tan pendiente de él estuviese cada uno que lo conocía.
Quienes lo ignoraban, a pesar de conocerlo desde pequeños, por lo general terminaban por odiarlo. "Es incorregible, nadie lo puede cambiar", aseguraban. Ciertamente, Destino parecía alguien muy obstinado en que las cosas se hagan como el decía.
Quienes vivían pendientes de el, por lo general terminaban por odiarlo también. "Hice todo lo que me dijo", decían, aunque no servía de nada. Es que había veces en las que Destino también se equivocaba, pero nadie lo comprendía.
Había quienes lo desafiaban todo el tiempo. Otra vez, terminaban por odiarlo. "Déjame en paz" gritaban, pero Destino no parecía escucharlos. Había heredado mucho poder de sus padres, y al enojarse se volvía aún más fuerte.
El caso es que el pobre Destino no era un ser muy querido. Pobre, estaba solo donde fuera, solo porque nadie se molestaba en intentar comprenderlo. Es que en verdad no era tan difícil, ciertamente hacía lo que sentía correcto, aunque a veces resultara ilógico.
Una buena tarde una mujer llamada Vida se cruzó por su camino. Se veía tan atractiva.
Pronto notaron que estaban hechos para estar juntos, así que no tardaron en formar una hermosa familia.
Tuvieron tres hermosos hijos, al mayor lo llamaron Pasado, al del medio Presente, y al menor Futuro.
Pasado parecía poco ambicioso, nadie podía cambiarlo, aunque por algo todos querían hacerlo, aunque fuera solo un poco. La gente solía mirarlo con melancolía, aunque había quienes le guardaban rencor. Era muy apegado a su mamá e influía mucho sobre sus hermanos, como todo hermano mayor.
Presente era muy seguro, y aun bajo la influencia de Pasado había veces que se volvía rebelde. Por alguna razón la mayoría de la gente no le daba mucha importancia, aunque todos sabían que su hermano menor lo quería y obedecía mucho.
Futuro, el menor, era el más inseguro de los tres. Cambiaba de parecer casi todo el tiempo, con cada cosa que decía Pasado, y con cada cosa que hacía Presente. La gente siempre lo veía mejor que a sus hermanos, y siempre fue el favorito. Era el más apegado a su padre y muy pocas veces se animó a desobedecerlo.
Con el tiempo toda la familia de Destino se fue volviendo más y más querida, hasta que todos fueron olvidando sus rencores. Es que de verdad, de a poco fueron notando que no tenía la intención de lastimar, que por lo general respondía al modo en que lo trataran, y por sobre todo, que siempre, siempre obedecía sus sentimientos, y ciertamente es algo digno de respeto.
Así fue que el resto de las personas aprendió a querer a esa hermosa familia, y aunque a veces hay quien se enoja con alguno de ellos, hasta nuestros días seguimos llamándolos cada vez que los necesitamos, y como los buenos amigos, siempre vienen por nosotros.
sábado, 17 de marzo de 2007
Ayer
Estaba ahí, como siempre lo había imaginado. Destellaban gotas de amor en su sonrisa. Sus ojos resultaban tan transparentes que se podía ver claramente hacia adentro. Amor y rencores, felicidad envuelta en lágrimas, tristeza y soledad.
Pero estaba ahí, como si siempre hubiese estado. Sintió tanta atracción que no la pudo evitar. Se acercó sigiloso y le ofreció un sueño nuevo. Sueño de soñar despiertos, fantasía miedosa de poderse encontrar, alegría incontenible.
Al conocerla sintió que ya la conocía. Es que era tan igual a él. Pronto notó la misma música, los mismos referentes, la misma alegría de bailar, idénticas ganas de vivir fuera de foco.
Le cautivaba su exótica belleza, no se suelen ver mujeres así. Más aún lo atrapaba su propia fantasía, digna de la mayor novela, que atrapaba su entorno en auras de bondad.
Al conocerle se sintió confundida. Lo notaba tan idéntico. Notó las mismas desilusiones, los mismos desamores, iguales ganar de amar, aún lejos de darse por vencido.
Le notaba temores sentimentales, casi no existen hombres así. Algún giro del destino lo habría traído de golpe, pensaba insistentemente, pero tanta sorpresa no la dejaba actuar.
Esa noche quisieron bailar, ambos compartían esa felicidad. A la vuelta de un giro fallido, entre las risas del error, sintieron temor a enamorarse. Otra vez les invadió el miedo, dispuesto a apoderarse de su voluntad. De nuevo el mismo fantasma daba su estocada en la memoria.
Se sentaron y fingieron que nada ocurría. Hablaron, como ocultándose entre sus palabras, pretendiendo evadir a su verdad. Se quedaron esperando a que el otro actuara primero, o que diera una señal. Quedaron pues, esperando algún milagro, con ganas de besar.
Triste. Solo quedaron esperando, hasta el momento de saludar. Se despidieron tan lejanos como nunca habían estado. Se quedaron separados, arrepentidos por no actuar. Quisieron volver el tiempo, pero les fue imposible.
Triste, quedaron esperando inquietos, algún día encontrarse. Se pasaron la noche despiertos, preguntando inquietudes a la cama, remojando las sábanas en lagrimas. Rogaron que vuelva el tiempo, o tener otra oportunidad.
viernes, 16 de marzo de 2007
Hoy
Se incluso que es lo que te ocupa por estos dias. Siempre hay alguna responsabilidad que te mantiene alejada de la computadora. O alguna excusa que te mantiene alejada de mi.
En verdad no creo que sea eso. Algo debe haber, no puede ser solo ilución.
Pero no creas que es solo por sacarme la duda. Va mucho mas alla. ¿Te acordás del horizonte?
Pareciera estar muy lejos, pero se que puedo llegar. Tranquila, por el momento no tengo alas. aún me queda mucho antes de llegar.
Puedes llamarme cobarde. Se bien que lo soy. No me animo a empezar algo, por no saber que puede terminar. No quiero ponerle un titulo, un nombre no tiene sentido. Solo acercarme un poco mas. Estar cerca cuando estemos cerca. Estar cerca cuando estemos asi. Estar lejos cuando termine.
Ahí está, es el pánico de ser vencedor vencido. ¿De que sirve ganar una derrota?
Tendré que quitarme la costumbre de esperar. O esperar un poco menos, ningun extremo debe ser bueno.
Hice un viaje para encontrarte. 2000Km, casi media Argentina. Pero perdí el rumbo. espero sepas disculpar, pero el viento, la lluvia y los amigos, desviaron la brújula. De que me sive que lo sepas, si no lo puedo cambiar... Lo se, tambien yo decidia que hacer...
Aún hay muchos viajes por recorrer. Muchos caminos incluso ni me verán. Pero de algo ha de servir la busqueda. En algún momento debo encontrar.
¿Rendido yo? Vencido tal vez.. Es que a veces mi mochila es muy pesada. Sobre todo cuando llueve, y cuando llueve de golpe, o llueve mucho, se vuelve insoportable.
Se disfrutar de la lluvia, sentimos por contraste, vivimos la realidad. Pero de verdad, espero que deje de llover, porque por lo que veo hay gente que nace sin impermeables.
Canción de la triste orquesta
Te soñé, o de verdad te vi.
Rendida de nuevo en la cama
sin ganas de despertar
casi sin querer vivir.
Te vi triste, desolada
entregada a un destino cruel
sin querer salir al parque
ni pasear por el jardín.
¿Cómo es que terminaste así?
como ese bandoneón con asma
que ya no puede gritar,
que ya no quieres pelear
¿Que fue que te volvió así?
como esa guitarra vieja
que ya ni intenta afinar,
que ya no quieres pelear
¿Quien fue que te dejo así?
como un triste contrabajo
que nunca aprendió a tocar,
que ya no quieres pelear
¿Que cosa te dejó así?
como ese violín violento
que casi rompe el lugar,
que ya no quieres pelear
¿Como harás para culparte?
igual que al piano gastado
que ya ni puede sonar,
Si ya ni quieres pelear
Te invito pues, si tu quieres,
a hacer de tu vida un tango.
Te invito, si es que te animas,
a sacarte el rostro pesado.
Te invito a reír de la vida,
que es lo que da resultado.
O a unirte a mi gran camino,
que lleva a lo imaginado.
Si en algún lado quedó
ese destino soñado,
¿Por que es que ya no lo sigues?
¿Por que lo dejaste olvidado?
Sígueme, ven con confianza
que aquí llegó tu desvío,
hay veces que pierdo el rumbo
pero no olvido el camino.
Sígueme, solo si quieres,
sino quédate encerrada.
Más verás que hay libertad
si es que cruzas la alambrada.
Si en algún lado quedo,
algo de amor en tus labios,
espero que no te rindas
espero haberte encontrado.
miércoles, 14 de marzo de 2007
21
Será que no me gustan estas fechas.. Un dia perfectamente normal, la temperatura justa que no es ni calor ni frio, no llueve ni hay mucho sol, otro día como tantos otros en la oficina.
Nadie llama con urgencias. Casi no hay que resolver. Se está volviendo aburrido.
Ante mi intento de vivir cada día lo mejor posible, de no tener fechas para festejar, de vivir la vida antes de que se pase, nunca me acuerdo de los cumpleaños. Es que no les doy importancia. De hecho, noté que se acercaba mi cumpleaños cuando mamá me pregunto que pensaba hacer hoy.
Para el estado y la ley, no es un cumpleaños cualquiera. Hoy oficialmente tengo 21 años, mayoría absoluta de edad. No logro evitar preguntarme, porqué esa obseción con las fechas, que se supone que debería sentir de golpe al alcanzar esta edad.
Porque hoy, miercoles 14 soy apto para cruzar las fronteras del país sin la autorización de nadie. Mas aún, porque hace solo una semana en Puerto Iguazú se me negó tal posibilidad.
Porque puedo cobrar los cheques endozados sin mas que mi documento, cuando ayer a esta misma hora me era imposible.
Como sea, tanta gente deseandome feliz cumpleaños, tanta comida aguardandome a la mesa, debe ser razon suficiente para la celebración, solo debo soportar el extramadamente vergonzoso "que los cumplas feliz", sacarme un par de fotos y listo, todo el mundo contento.
martes, 13 de marzo de 2007
Fin del viaje
Viaje, vacaciones, huida. Planeado. Improvisado. Recordado.
El tan esperado viaje a gualeguaychú termino por extenderse hasta el extremo norte de la mesopotamia, Puerto Iguazú.
Por supuesto, no fue fácil. Viajamos en tren, en micro, a dedo, caminamos. Todo fúe valido para extender nuestro destino. Incluso subimos por unos minutos a un tren de carga, pero la inminente tormenta nos recomendó bajar...
Fotos de a miles. Paisajes, animales, plantas y flores; incluso de gente, los que desfilaban en el carnaval, los que nos ayudaron a llegar a destino, aun sin tener en claro cual era, los que nos brindaron tantas charlas enriquecedoras, y tambien, algunas en las que hasta aparezco yo.
Pero al pensar en cuánto fotografie, solo noto cuanto me falto. Aún si hubiese grabado todo el viaje, faltarían las emociones. Aún si escribiera cada detalle, me sería dificil sino imposible describir esa sensación. Mi diario de viaje, escrito en secreto, mas el diario de viaje del grupo, no podrian siquiera conformar una idea para quien no estuvo ahi.
Tantos sentimientos sin nombre.
Ver que el carnaval se hace aún bajo la lluvia, como en rebelion contra los propios dioses.
El festejo de los 30 años de Papelitos, la comparsa que cierta parienta lejana fundara con niños y trajes de papel. Claro, hoy los trajes son bikinis, lentejuelas, plumas, mostacillas y demas, y los llevan hermosas mujeres, pero el espiritu, el mismo espiritu, festejar la vida misma, celebrar las ganas de celebrar.
Bailar entre la batucada a torso descubierto, con tantos kilos de agua como nuestra ropa fue capaz de absorver.
El contraste de encontrarte en una cuidad que no conoces bien, completamente mojado, sabiéndote muy lejos del camping.
O descubrir que en el camping no había agua caliente, ni luz, y que el rió casi se lleva la carpa.
Encontrar puertas abiertas, donde comer, donde dormir, donde lavar y secar todo.
Todas las veces que conocidos y desconocidos conocidos en el momento, nos ayudaron tanto para que nuestra utopía dejara de ser.
Cada charla con tanta buena gente, como la señora que al despedirse en misiones olvido decir su nombre, como la señora en Larroque que nos abrió el portón del teatro para que nos refugiáramos de la tormenta, como los chicos y chicas en el tren que me hicieron olvidar que serian 24 horas de viaje, o en un café de Gualeguaychú, esa pobre mujer perseguida por fantasmas.
El amanecer entre los arroyos de corrientes.
Ver la garganta del diablo.
Bañarse en el pileton natural que formo un salto de agua escondido en el medio de la selva. Contemplarlo.
Caminar 6 Km. por la selva sin saber bien el rumbo, o el camino de regreso, y que tanta distancia se volviera mucho menor en nuestra mente.
Sentir la presencia de tanta vida, aun sin verla.
Practicar el inglés, el francés, el alemán.
Dormir tan poco y soñar tanto.
Que el cansancio no se sintiera sino hasta regresar.
Que maravilla, en todo nuestro recorrido, cada charla empezó con un "buen día" y termino con un "gracias". Es mas, todo lo que se pedía era un poco de respeto, algo de amabilidad, y todos concordaban en ser serviciales, cordiales. Fue como visitar un libro de hadas, felices para siempre.
Si recuento viajé 35 horas en trenes, 30 en micros, 216 en mi propia fantasía, 216 en la misma realidad.
En algún momento dormí, pero no lo recuerdo. Por lo que veo dormí poco, pues ahora me ataca el sueño.
Regrese, de nuevo a la oficina, siento ganas de volver, pero también de seguir conociendo. Tan grande este país, nunca había notado lo poco que conocía. De nuevo me picó la duda, si el próximo viaje volveré, o de quien será mi guía. Como sea, creo que este viaje se gano un buen lugar en mi memoria, textos, fotos y anecdotas que perdurarán por mucho mas de lo esperado.
viernes, 2 de marzo de 2007
¿Conciencia?
Sólo ocho horas más. Vacaciones. Gualeguaychú. Cuidad- Paraíso.
Amigos, camping, carnaval, salidas, playas, termas, paseos.
Impresiona que entre tantos buenos motivos, se lleguen a colar la tristeza, la melancolía, la inseguridad. Pero ahí están, tan fuertes como antes, igual a cada vez que hago ese viaje.
Ya aprendí a tolerarlas. Incluso a ignorar. Pero a veces atacan juntas. A veces piden refuerzos. A veces soy débil. A veces, quedo así.
¿Es eso una lágrima?
-Si, creo que si...
¿Pero porqué?
-No lo sé. A veces pasa.
Pero los hombres no lloran.
-Pero los humanos si...
Por favor, déjame en paz. Tan pronto como el maquinista suene el silbato, todo esto se habrá ido. Siempre es así. No tiene una explicación lógica.
Volverán, de seguro. Ni bien el colectivo de vuelta cierre la puerta, darán su ultima estocada.
Siempre es así. No tiene una explicación lógica.
Pero entonces, ¿Por qué no te quedas ahí?
-Mi vida está en Mar del Plata.
¿Y qué es tu vida?
- Mi familia, mis amigos, mi trabajo...
¿Y es lo que querés?
-Es lo que me tocó.
Me parece que te estás rindiendo...
-Llegaste tarde, hace mucho que me rendí.
No lo entendés. Me enamoro de lo imposible. Desde hace ya muchos años. Desde que tengo memoria. Siempre otra cuidad. Siempre otra vida. Otra oportunidad que se va antes que pueda verla. O antes de que me anime a verla.
Ya lo sabés. No creo en los milagros. Más bien no los espero. Esa extraña actitud de no esperar. Esa desesperación por ser quien quiera ser. Esa Ilusión que se desvanece. Esa fantasía de vivir. La frustración de morir en vida.
Que triste, a todos nos pasó alguna vez.
-Pero a mí, todo el tiempo.
Tenés que manejar un poco más los sentimientos.
-Imposible, son mucho más fuertes que yo.
No. Son parte de vos.
-Pero la más importante.
Acordate que también pensabas.
-Acordate que sos mi propia conciencia, te estoy pensando.
Perdón. Pero me duele verte así.
-Sinceramente no me gusta estar así.
Entonces, cambialo, hace algo, no esperes el cambio. Se el cambio.
-Siempre creí en ser la diferencia.
Entonces, ¿que pensas hacer?
-Por lo pronto, callarte. Armar el bolso, sacar pasaje. Irme.

