miércoles, 17 de octubre de 2007

La felicidad.

Y aún existe por ahí esa duda injustificada, preguntando una y otra vez de que se hace la felicidad.

De hablar de axolotes. Durante horas y horas.
De cumpleaños, de reuniones y de risas.
De conocer al hijo de un amigo, y notar que además de envejecer, estamos creciendo.
De cuatro libros que completan la colección.
De improvisaciones con guitarras, efectos, y errores.
De un kilo de helado compartido, mientras masajeas los caprichos de un ángel.
De bailes alegres que al fin completan la coreografía. Y hermosas compañeras que festejan con sonrisas fascinantes.
De deportes que te devuelven la fuerza interior. Y hermanos que, aunque sean muy colgados, están ahí para apoyarte.
Y de recuperar la vida que soñabas hace tiempo.

De un fin de semana largo, que creo que la memoria hará eterno.

1 comentario:

Vanyz dijo...

Aunque la memoria nos juegue malas pasadas a veces perdiendonos en malos recuerdos, hay que valorar y permitirnos aquellos recuerdos que nos llenan de Felicidad.
Bs.