Encuentras unos ojos que solo transmiten tristeza, y el corazón hace lo único que sabe hacer.
En ese instante te decides a cambiar el mundo, otra vez.
Lo traes de nacimiento, es casi involuntario. Pero la voluntad de mejorar cada vida que te encuentras esta empezando a consumir la propia.
De nuevo, das sin pedir a cambio, regalas lo mejor que tienes, sin tener que pensarlo. Cambias las horas de sueño por las de reflexión.
Y siempre crees que podés cambiar el mundo. Te estas volviendo un soñador. Tan perfecta es la fantasía, que ya la consideras realidad.
Entonces te ataca la memoria. Lo fantasmas que nunca pudiste salvar, vuelven a rendir cuentas. Y la esperanza asustadiza te empieza a abandonar.
Corres tras ella, desesperado. Pero parece ir mas rápido de lo que puedes llegar. Solo te queda alcanzarla, que la paren los fantasmas, o esa persona especial.
Ya van varios años que me consideran loco.
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