14 de Marzo de 2007, el calendario anuncia el aniversario de mi nacimiento. Así tambien lo hizo mi madre al despertarme, solo quel o llamó cumpleaños.
Será que no me gustan estas fechas.. Un dia perfectamente normal, la temperatura justa que no es ni calor ni frio, no llueve ni hay mucho sol, otro día como tantos otros en la oficina.
Nadie llama con urgencias. Casi no hay que resolver. Se está volviendo aburrido.
Ante mi intento de vivir cada día lo mejor posible, de no tener fechas para festejar, de vivir la vida antes de que se pase, nunca me acuerdo de los cumpleaños. Es que no les doy importancia. De hecho, noté que se acercaba mi cumpleaños cuando mamá me pregunto que pensaba hacer hoy.
Para el estado y la ley, no es un cumpleaños cualquiera. Hoy oficialmente tengo 21 años, mayoría absoluta de edad. No logro evitar preguntarme, porqué esa obseción con las fechas, que se supone que debería sentir de golpe al alcanzar esta edad.
Porque hoy, miercoles 14 soy apto para cruzar las fronteras del país sin la autorización de nadie. Mas aún, porque hace solo una semana en Puerto Iguazú se me negó tal posibilidad.
Porque puedo cobrar los cheques endozados sin mas que mi documento, cuando ayer a esta misma hora me era imposible.
Como sea, tanta gente deseandome feliz cumpleaños, tanta comida aguardandome a la mesa, debe ser razon suficiente para la celebración, solo debo soportar el extramadamente vergonzoso "que los cumplas feliz", sacarme un par de fotos y listo, todo el mundo contento.
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1 comentario:
a mi tambien me llama la atencion el hecho de que un instante despues de las 12 ( en el caso de cumlir 21) uno ya sea lo suficientemente responsable como para casasrse o comprar una casa, o en e caso de los 18, para tomar alcohol, cuando hace una semana la misma persona muy probablemente estaba tirado por la borrachera, q lo hace diferente?...
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