Ya cuando volvía de alguno de esos viajes, el destino me jugó una broma pesada.
El colectivo tomó la ruta habitual. Solo que esta vez te cruzaste en esa ruta.
No me causó gracia. Mas bien causo dolor, impotencia, frustración, desesperacion.
De seguro, mis ojos suelen fallar. Pero esa forma de sentirte cerca, nunca estuvo equivocada.
Por supuesto, la mente en esos casos se bloquea. No mucho tiempo, tal vez sean solo unos segundos, pero de seguro es mas que suficiente. Suficiente tiempo para sentir la ausencia de respiración, para que te duela el estómago, y sentir algo de nauseas. Mas que suficiente tiempo para que un colectivo desesperado por llegar a Mar del Plata te pase por al lado sin darte demaciada importancia.
Pegué las cejas al vidrio. Estaba húmedo, pero no mas que mis ojos. Y saqué miles de fotos en mi mente. Pronto quedaste fuera de foco, de nuevo los lentes resultaron insuficientes. Igual creo que no habría otra cámara que pudiera captar tu esplendor.
Creo que me llegaste a ver. O al menos te volteaste, como buscando algo en el micro. En ese instante una etiqueta en el vidrio distorsionó nuestro encuentro. Esas frases de seguridad que uno nunca lee.
Entonces siguió todo un viaje de lagrimones, de no saber si volveré a verte. Fueron varias horas, de muchos días, de tantos meses, pensando en aquel instante. En lo cruel que fue el destino, en la paz que me dio verte, la magia de sentirte cerca, la luz de tu alrededor. El verde cielo de tus ojos, los retazos de tu amor, los sueños rotos en penas y la locura de creernos eternos.
Pero mi mente, siempre traidora, solo se concentro en esa frase, que te había escondido entre sus letras por algunos instantes. Descubrí que era un consejo, que de tan loco resultaba coherente, que no supe leer en el momento, que fue la posibilidad de otro final.
Final de novela cursi, seguro, pero había tanta seguridad en sus palabras que dificilmente podría estar errado.
"En caso de emergencia, rompa el vidrio con el martillo"
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3 comentarios:
Tenés razón...hay que romper todo! (ja, re que no había entendido nada).
Me gustan esas frases que son tan interpretables...que resultan tan ambiguas y aplicables a la situación personal.
Hace unos meses, varios, que pienso en como me gustaría sacar una foto a la puerta de los colectivos. Esas qe se plegan en dos y se abren. Mientras el colectivo se mueve, enfocar el fondo y el "mire atrás al bajar"
besos!!!
maru!
Nato!!!
Andaba desaparecida pero he vuelto!!! fue un tiempo necesario... pero ya está...
Me pongo al día con su blog y vuelvo a comentar...
Besos!
cuando lei..por primera ves el cartel que decia : -"EN CASO DE EMERGENCIA ROMPA EL VIDRIO CON EL MARTILLO"-
mis ojos se paseaban por todo el colectivo buscando el martillo.. jajaj; y es hasta el dia de hoy que lo sigo buscando!
tal ves es que esta abajo del asciento del conductor...ji;
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