martes, 18 de diciembre de 2007

box

Hace unos días vi en la tele una pelea de boxeo.
Claramente, de esas armadas para que el campeón tenga mas KOs en su cuenta, peleando contra "johny teconozco", el clásico rival que absorbe bien los golpes, pero de pegar, ni hablemos.

Transcurrían los rounds, y ninguno amagaba a salir de su función.
El campeón pegaba por acá y por allá, con la agilidad intacta.
El desconocido absorbía tantos y tan fuertes golpes, que cabria un poco de respeto. Al fin, que seguro ponía su cara por algunos billetes, aun sabiéndose sin posibilidades.
Cada golpe a la cara levantaba a todo el estadio, pero ni siquiera amagaba con tirar al desconocido.

En eso, por fin se rompió el argumento, y el campeón dio un gancho al hígado que dejo a su rival revolcandose en la lona. Por fin, un KO mas para el campeón, y el fin del sufrimiento del desconocido.
Aunque la verdad, me hubiese gustado verlo pararse.

Es que hoy vine a notar que en mi vida soy mas bien como el desconocido, absorviendo y absorviendo cada golpe. Que vamos a hacerle, al fin que hay quienes nacen "con cintura", y otros que simplemente nos conformamos con aguantar.

Que le voy a hacer, esta ultima semana fue un gancho al higado. Ahora estoy mas bien ya tocando la lona, tratando de recordar como respirar, para volver a pararme.

Lo bueno de ser guionista de mi vida, es que no me tengo que quedar en la lona esperando la cuenta. Mas bien estaba pensando en un final a lo rocky, con el ultimo esfuerzo sacar la mano matadora que deja sentado al rival.

Claro, rocky tenia un motivo, un amor, y voluntad. Sera que me falta escribir un poco mas.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Ella estaba lagrimeando junto a la ventana. No la llegaba a ver bien, pero creo que ya reconozco esas cosas.
El contraste con mi felicidad tan trabajada me mantuvo inmóvil, aun si decidir si acercarme.

Habrá pasado un minuto, o quizás menos, y ya estábamos en clase de baile, con la calidad y calidez que nos tiene tan acostumbrados. Y yo entonces no entendí si admirar su profesionalismo, su voluntad o su esfuerzo.
Quizás fue mas fuerte el grito de la clave llamando al baile que el barullo que la tiene atormentada.

No creo que me considere un amigo, ni se siquiera hasta donde llega su confianza. Y por eso entiendo que no cuente que la tiene mal.
Pero es que hay personas que te encandilan, y el día en que les roban el brillo, pues todos desesperan por volverlas a encender.

Quisiera poder ayudarle. A veces ayudar es una charla, incluso a veces un monologo.
Hay veces que solo hace falta enhebrar la aguja, y dejar coser los parches, mirando simplemente que nadie se vaya a pinchar.

domingo, 25 de noviembre de 2007

FElICIDAD- happienes- Glück- Felicidade- Bonheur- 幸せ- Felicità

En cualquier idioma que se lea, HOY pase el mejor día que estos años me han dado.
Hoy volví a pisar la cancha.
Hoy me bañe en Polvo de Hadas.
Hoy dormí por fín una siesta.
Hoy bailes para cientos de personas, sin que el miedo se apodere de mí.
Hoy baile para mi mismo, y con gente querida, cada uno de los temas.

Hoy podría irme tranquilo, adonde me lleve el destino.
Y podría esscribir mil líneas, si supiese qué decir.

Pero es que hoy, queridos amigos, fué l mejor día de mi vida.
Y a veces no se bien que decir.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Salsa!

Espié por detrás del comodín. Teatro lleno. Casi mil personas disfrutando el festival.
El cerebro poco podía decirme mientras intentaba verificar que todo estuviese perfecto.
Por fin, la primeras notas sonaron, marcando el momento de entrada. Con el corazón de colibrí aguarde los diez segundos que habíamos pactado. Fueron horas.
Entré en escena, y no se contar mucho más. Una mezcla de euforia, de felicidad extrema, de nervios y confusión. Solo recuerdo claro haber visto hacia el costado, y alguien diciendo "Natalio, mira hacia adelante!".
De todos modos, fue mágico.

Tan pronto salí al hall del teatro, confirme mi asistencia para el próximo sábado. Me encontré y abracé con medio mundo, pregunte que tal salio, y organizamos salida.
Ya por estas horas, la sensacion se empezo a calmar. Pero se bien que del escenario no me quiero bajar mas.

lunes, 12 de noviembre de 2007

A Maru

Anoté entonces una tragedia más.
Hace un tiempo te venías despidiendo de quienes aprendimos a contar los sentimientos. Pero tenía la esperanza de que no fueras tan valiente ni tan cobarde como para cumplir tus anuncios.

Sin más, te busque como cada día entre los nudos del internet, pero ya nadie sabía de tí. Ninguno de los espacios que solíamos frecuentar guardaba siquiera un indicio de donde habías ido.
Te busqué. Por todas partes. Y día a día fuí encontrando más y más temor. Es difícil explicar como pude llegar a llorarte. Pero ya lo explicaste cuando en tus palabras hablaste por todos nosotros.

Ya ni se si somos de los nuestros. Aunque pensandolo bien, quizás no se tan importante.
Tal vez seamos mucho mas de lo imaginado. Y no exista aún la palabra para definirnos. Y aún siendo tan bueno para inventar cosas, prefiero dejarlo así, a quitarle la magia.

Duele saber que ya no te leeré cada noche. Que ya no me contarás tu día antes de dormir. Y mucho mas duele no saber que hacer, para algún día traerte de nuevo al mundo de magias que me enseñaste a ver.

Al menos puede que el verano te traiga, de nuevo a esta enferma ciudad. Y pueda volver a conocerte. A recordarte. Quien sabe que más.
Solo espero que no te sorprendas, si no aguanto tanto tiempo, y te voy a visitar.

lunes, 5 de noviembre de 2007

A primera vista, todo en tu casa se veía normal. Igual. Paciente.

Un paso más, y el juego de las diferencias marcó su primer círculo. Dos rosas blancas, posando para mis ojos donde antes había solo polvo.
Y no fue su color, sus pétalos ni su aroma lo que lamo mi atención. Lejos del cuadro de mis ojos, de nuevo mi interior me contaba de tu pasado.
Mira que inpensada señal, ambos capullos apuntaban directo al suelo, aún cuando sus tallos se esforzaban hacia el cielo. Por poco no se echaban a llorar.

Corrí a abrazarte y hacerte pensar en otras cosas. Contarte de bailes, de viajes y fantasías.
Y en eso sonó el teléfono. Y quien fuera que te regalo las rosas, te hablaba del otro lado.

Pense que de nuevo te iban a ganar. Pero no, no hubo vuelta del malvado que te consiguiera quitar una lágrima.
Y volviste, y me hablaste de bailes, de viajes y fantasías. Aunque en verdad no te escuche, estaba muy concentrado en observarte.
Has crecido niña. Y no hace tanto que te habia perdido el rastro.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Deshojando el almanaque

Deshojando el almanaque esperaba su regreso, ocupando cada día en vaya uno a saber qué.
No sabía siquiera si de hecho volvería, pero me abrazaba a esa sensación, mezcla de esperanza y deseo, vaya uno a saber por qué.

¿Cómo estás? !Tanto tiempo! temía que no volvieras. Menos mal que estás aqui.
Dime que es de tu vida. Que por hoy soy todo oídos. Yo que nunca te mentí.

Pasé el otoño recordando. El invierno extrañandote. La primavera se la llevaron los nervios.
Y no tengo mucho más que contarte. Fué también este año, igual al anterior. Y aún nuestras ciudades no se unieron.

¿Nos estamos lastimando? Puede ser. yo también lo creo. Maldice pues a los dioses, al amor, y a los cientos de quilometros que te esconden cada año.
Pero por esta vez, no tratemos de evitarnos. Sabemos bien que no tendría sentido. Hagamos incluso trampa. Finjamos que no te irás.

Y así pasó ese verano. Soñando imposibles en el nombre del amor. Y te llevaron los demonios, el trabajo y la facultad. Y a mi me ahogaron de nuevo el strees de la oficina, el gimnasio y los hobbies que se llevaron mi vida. Y compré un nuevo almanaque. Y te espero por estos rumbos, por si regresas un día.

jueves, 25 de octubre de 2007

Anoche vi un ángel morir. Vi el futuro, el pasado y el fin.
Anoche vi a mi vida cambiando el rumbo de nuevo, y a otras que saludaban, mientras seguían cayendo.

Cambió, de nuevo mi vida. Justo en el momento que me empezaba a acostumbrar. Será eso de la rutina, que resulta cómoda al principio, pero en el tiempo empieza a molestar.
Me encontrè de nuevo inestable. Indeciso. Ansioso.
Y mientras analizaba que camino seguir, fuì notando que en realidad, hacía rato había elegido.

Hace unos meses escribí sobre las dificultades de las historias cruzadas. Pero en eso momento ni sabía que hay personajes con varias historias. Que tal vez nadie las llega a leer sin mezclarlas, o al menos sin condicionar una por efecto indirecto de la otra.

Para mi, los orcos eran marrones. Los hobbits peludos. Los enanos, enanos.
Entonces vino un tal Tolkien, y dijo que no. Que estaba confundido. Que los orcos son verdes, los hobbits son humanos chiquitos, y los enanos son barbudos.

Para mi, Natalio seguiría en la oficina, fingiendo escuchar la queja de turno, mientras soñaba viajes de mochila.
Y entonces vino un hermano, y dijo que no. Que estaba confundido. que la oficina era solo una opcion. Que volvieramos a la hoguera del rugby. que viajara donde quisiera, que no escuche mas que mi voz.

Anoche, vi un cielo caer. Vi un futuro, un pasado, y un fin.

Pero los dejé ir.

viernes, 19 de octubre de 2007

No hay canción

Como darte un canción,
si tu nunca me heriste,
ni fallaste, ni un error,
ni me engañas, ni te fuiste.

Como darte una canción,
sin saber de que escribirte,
sin mentiras, sin rencor,
ni promesas que me diste.

Y no hay Arjona que te llore,
o Sabina que te maldiga,
o un Serrano que te espere
a que regreses un día.

Y no te hicieron canciones.
y no te dieron poesías.
te ignoran los cantautores.
porque siempre fuiste mía.

miércoles, 17 de octubre de 2007

La felicidad.

Y aún existe por ahí esa duda injustificada, preguntando una y otra vez de que se hace la felicidad.

De hablar de axolotes. Durante horas y horas.
De cumpleaños, de reuniones y de risas.
De conocer al hijo de un amigo, y notar que además de envejecer, estamos creciendo.
De cuatro libros que completan la colección.
De improvisaciones con guitarras, efectos, y errores.
De un kilo de helado compartido, mientras masajeas los caprichos de un ángel.
De bailes alegres que al fin completan la coreografía. Y hermosas compañeras que festejan con sonrisas fascinantes.
De deportes que te devuelven la fuerza interior. Y hermanos que, aunque sean muy colgados, están ahí para apoyarte.
Y de recuperar la vida que soñabas hace tiempo.

De un fin de semana largo, que creo que la memoria hará eterno.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Dices que ya lo nuestro
se ha vuelto monotonía,
que llevas el corazón muerto,
que ya nada es lo que ayer.

Dices puras mentiras
que ya no puedo creer,
pues cada vez que te fuiste,
te decidiste a volver.

Te daré un Abril de ventaja
antes de visitarte
solo para convencerte
de que extrañas mi ser.

Aprovecha bien este tiempo
tienes algo mas de un mes
antes de darte cuenta
de que quisieras volver.

A nuestro amor y su rutina,
y las promesas que te cante,
de sentimientos sin tiempo
que llenan tu neceser.

Puedes irte si quieres,
mas tendrás que ocultarte bien,
de ti, de mi, y de nosotros,
y del recuerdo de ayer.

domingo, 23 de septiembre de 2007

En estos días ando ocupado. Muy.
Excesos de trabajo, de proyectos y de carga sentimental, están haciendo de mis días una extraña mezcla de cansancio y ganas.
Ya es la época en que mis articulaciones se revelan. Así ocurre hace años, septiembre siempre es un mess que me trae problemas.
Pero recién hoy vengo a notar, que estoy siguiendo.
Que aún con la cadera jodida, que me hace perder la estabilidad en cada giro, sigo bailando, y cada día lo disfruto más.
Que ni siquiera la mezcla del cansancio y las horas extra han logrado apartarme de mis últimas creaciones, y que siguen sumándose mas y mas ideas a la espera.
Llegó la primavera, y ni me enteré.

jueves, 6 de septiembre de 2007

De mis ultimas canciones
han nacido dos hermanas;
las hijas de tu recuerdo,
Melancolía y Nostalgia.

Ten cuidado si las ves,
que son dos niñas malvadas,
que te empujan a los rincones
y te congelan la cama.

Han venido a molestarme
de mis últimas poesías;
los recuerdos de tu amor,
Nostalgia y Melancolía

Imposible superarlas
porque corren con ventaja
mucho menos escaparse
porque están en tu cabeza;

domingo, 26 de agosto de 2007

Ya no

Ya me quedé sin ganas
de jugar al ciego
de engañarme solo
de vivir tus juegos.

Ya me quedé sin ganas
de llorar tus penas
de secar tus llantos
pagar tus condenas.

ya me quedé sin nada
ya no tengo orgullo
ya no tengo logros
porque ahora son tuyos.

Ya me quedé sin nada
ya no tengo alma
no tengo tu amor,
menos tu confianza

Y aunque no hice nada
para criticarme
mandarás tu mal
a aplastar mis huesos.

Y aunque no hice nada
para merecerlo
salté del balcón
de tu último beso.

Y si me perdonas
deberé marcharme
pues si te lastimo
volverás un día.

Y si me perdonas,
volverás un día,
y estaré contigo
por toda mi vida.





Ya me quede sin nada
y aunque no lo creas,
eso es lo que tengo.
ya no tengo ganas
de buscar la paz
en tu hermoso cuerpo.

Y aunque no hice nada
deberé enterrarte
entre mis memorias.
Y si me perdonas
estaré contigo
por toda la vida.

domingo, 19 de agosto de 2007

Maldicion

Tu no quieres un amor, tu buscas una mascota
que se revuelque a tus pies, y que te mueva la cola.
y yo juro que lo haría, de no ser por mi amor propio,
por el brillo de tus ojos, que me está volviendo loco.

Tu no buscas un amor, tu quieres una mascota,
que se encariñe cuando te ve, pero te deje dormir sola.
y yo juro que lo haría, de no ser por mi amor propio,
por esas ganas de verte, que me matan poco a poco.

Quisiera poder creerte, cuando dices que lo sientes
que quieres estar conmigo, ambos sabemos que mientes
que será eterna esta noche, pero al correr unas horas
no tendrás ganas de verme, y desearas estar sola.

Quisiera poder creerte, cuando dices que lo sientes
cuando dices que me amas, ambos sabemos que mientes
que llegara la mañana, y que el correr de las horas
te traerá con mas fuerza el deseo de estar sola.

Cuando se acabe el reloj, y se apague el deseo
tu volverás a escaparte, cuando se acabe el invierno.
y yo volveré a mi cama a llorar la primavera
que se robo nuestro amor, de nuevo por vez primera.

Cuando se acabe el reloj, y nos echen del hotel
se que te irás conforme, pues yo te conozco bien
y volveré a mi cama, a extrañar tu presencia
y será la ultima vez, idéntica a la primera.

jueves, 9 de agosto de 2007

Madito bar

Aquí me tienes de nuevo, para empaparme en alcohol, para curar tus heridas.
Que dueles mas cuando estoy sobrio, porque borracho te extraño menos.
Por eso volví a este bar, que sirve copas de olvido, que pone música alegre, donde nada está prohibido.
Por eso volví a este bar, que te quita de mi mente, que se me nuble la vista, para ya no querer verte.

Aquí me tienes de nuevo, para ahogarte en alcohol, para olvidar tus heridas.
Que dueles mas por las noches, porque duermo todo el día.
Bienvenida pues a mi bar, ojala no fueses real, que cruel este destino, mira donde viniste a dar.
Si bebes para olvidarme, puedes darte por vencida. Porque no hay viejos amores, pues un amor nunca se olvida.

Por favor, no te acerques, solo quedate ahí, para esquivar las miradas..
Quizá si me miras de lejos, no me verás tan cerca.
Tratemos pues ignorarnos, ocultarnos en el humo, negarnos las sonrisas, y quedarnos en lo obscuro.
Tratemos de no atraernos, que sabemos que no es bueno. Porque ni tu podrías quererme, ni yo creerme tus juegos.

Por favor, acercate, y mirame de nuevo, que ya extraño tus miradas.
Vuelve pues aquí cerca, no quiero empezar la guerra.
Juguemos pues a querernos, aunque sea solo un rato, rindamonos al deseo, y vayamos a otro lado.
Y que solo dure esta noche, que sabemos que nos mentimos. Que mañana volveré al bar, que ese fue nuestro destino.

lunes, 6 de agosto de 2007

Somos

-Escrito por Maru, posteado con su permiso:

Somos una tropa de desencajados. De soñadores y de idealistas. Somos del grupo de los que siempre se sintieron raros. Diferentes. De los analíticos, de los autocríticos (aunque no siempre). Somos los amigos de la relatividad. Los sentimentales. Los que a veces se esconden, incluso de sí mismos. Somos los cuenta gotas. Somos los que miran el fuego, la gotita y la ventanilla del micro en movimiento.
Somos un puñado de extraños que se sienten solos. Que busca que todo encaje, que a veces no entiende nada. La banda de los que siente y de los que tienen miedo de no sentir. De los que no se quieren perder de nada. De los que miran. De los que observan, de los que viajan. De los nostálgicos. De los que algunas veces se sintieron demasiado poderosos y otras tan minúsculos como una hormiga a punto de ser aplastada.
Somos los unidos por lazos invisibles y por miedos que todos alguna vez sentimos.
Algunos escépticos. Un poco resignados, que nos dimos contra la pared, una y mil veces. Tal vez inmóviles por momentos. Somos el ejército de los que miran para afuera en un día gris, pero más miran para adentro y para el costado. De los que les gusta sentir el frío en la cara y a veces el ruido del mar. De los que se abrigan en las palabras y en la música. Y además, somos los racionales. Los que analizan y dan vueltas. Los que se están cayendo y miran para ver de dónde se atajan. Los que a veces se encierran. Los que muchas veces esperaron demasiado. Los que, un poco a los golpes, tuvieron que aprender a dejar ir y ahora lo hacen sufriendo menos. Los que tienen una pared enorme con ruido a frontón en un parque vacío. Los amigos de la siesta y los placeres terrenales, somos torpes. Los que creen que por algún lado hay alguien que te va a dar una mano, pero que hay que encontrarlo. Los que tuvimos una infancia complicada, y una memoria selectiva e independiente que no nos escucha. Grises y luminosos. Los que se ríen de sí mismos y de lo demás también. Los que a veces andan con ojos húmedos, y los que alguna vez tuvieron deseos de bajar los brazos. Los que no confían en cualquiera. Los que muchas veces se sintieron con el corazón lleno y los bolsillos vacíos. Los que tienen relaciones complicadas. Somos de los que antes esperaban, de los que aprendieron a no pedir. De los que se dicen complejos y simples; pero que en el fondo saben que todo debiera ser más simple, pero todavía no lo entendimos.
Somos los que vibran.
Somos los que buscan.
Somos los que no van a pasar por acá sin antes haber hecho un par de preguntas.


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-Al leerlo por primera vez, llegué a olvidar que estaba leyendo, y no escribiendo.
-A la segunda, me dió escalofrío...
-A la tercera, busqué en cada detalle un palabra que me excluyera.

-Y despues de leer y re leer mil veces, comprendí que en estas cosas se esconde la prueba fundamental, del porque eres importante para mi.

Mira que tristes

Ya no logro entender porque te oculto tanto, porque no digo nada, porque no voy hacia ti.
Es que no logro entender, porqué me ocultas todo, porque no dices algo, porqué no vienes a mi.
Será que somos tan tristes que nos quedamos así, mirándonos frente a frente, sin saber que decir.
Mira si nos dejó sin lengua un beso, o las ganas, el tequila del bar. O esas horas de hotel que no van a ningún lado.
Mienteme aunque sea, que ya no soporto el silencio. Mienteme, que será mejor que no verte. Yo te diré la verdad, si es que algún día la encuentro. Y no decir nada más. será mejor que callar.

Pero mira que tristes estos dos, que se esconden tras la pantalla. Que en cada uno de sus encuentros, sobra alcohol, y falta charla.
¿Como has estado, todo este tiempo? Aunque no quieras saber, te eché de menos.
Que en algún momento te hago falta. Aunque no quieras decir, está en tu cara.

Pero mira que tristes los dos, que se esconden tras este texto. Mientras lo escribo, mientras lo lees, solo somos dos ingenuos.
¿Donde has estado, todo este tiempo? Aún si no quieres ver, te eché de menos.
Que a cada rato me extrañás. Se ve en mis ojos. En tu mirada.


Y mira si somos tristes los dos, que ni yo firmo mi declaración, ni tu te das por enterada.

lunes, 30 de julio de 2007

ERAS

Tu eras todo para mi.
Las luces de mis mañanas.
El sol de mi jardín.
Las locuras de mi vida.
Mi razón para existir.

Tu eras mis domingos,
En los martes de rutina.
Como el calor en mi cama,
Al final de cada día.

Tu te fuiste, y ya no soy.

La mitad de lo que era,
Pues contigo yo era yo,
Y hoy ni se que es lo que fui.

Tu te fuiste, y hoy me siento,
Como colchón sin almohada.
Como armarios sin sacos,
O cerveza sin maní.

Pues te fuiste, y me dejaste,
Como llantos sin pañuelos.
Como decirle un te quiero,
A algún triste maniquí.

Porque te vas sin motivos,
Con lo bueno de mi vida.
Porque te vas, sin excusas,
Ni siquiera una mentira.

Pues te vas, y te maldigo,
Con el amor mas puro, el mío.
Que te acompañe donde vayas,
y que no te deje vivir.

Que te mueras de la angustia.
Si te falto cada noche.
Te desgarre las frazadas,
y no te deje dormir.

Pues te vas, y te maldigo,
Con el amor mas puro, el mío.
Que te ahorque la empatía,
Si sabes lo que sufrí.

Para que te quede claro,
Que por vos daría mi vida.
Pero si ya no lo quieres,
Ya no se por que vivir.

Para que te quede claro
Que sin ti, yo no soy nada.
Y aunque seas la malvada,
No seras nada sin mi.

Volvi

Hola de nuevo, solo para que estén tranquilos, estoy vivo. Hoy, mas que nunca.

Hace ya unos días que ni me acercaba a estos rumbos.

Es que estuve de viaje, solo unos días me alcanzaron para encontrarme de nuevo con quien quiero ser.

En la terminal, mientras Agustín tocaba un rock en Fa, y Matías un blues en Do, que pretendían ser parte de lo mismo, me dio por hacer algunas letras, aunque las guarde en mi mente, para no hacer de aquel momento una sin -fonia desastrosa que fuera forzada al olvido.

Un viaje obligado, de ir a visitar familiares enfermos, que encontré peor de lo esperado, y que dejé mejor de lo imaginable. Todo un milagro, siendo que estuve tan poco tiempo.

Aunque no debo mentir. La pasé mucho mejor de lo que estoy diciendo. Escribí mucho, leí más, compuse, escuche, y aún así tuve el tiempo suficiente para disfrutarlo todo.

Volví. Seguro, siempre vuelvo. A las rutinas, a los círculos, a las costumbres y los viejos amores. Y cada vez que me toca volver, a cualquiera de ellos, siento ese deseo de oponerme, que es a la vez locura y miedos.

Pero aquí estoy, como antes, como siempre, esperando de nuevo que me toquen las varitas mágicas, que me regalen emociones, destinos, que me den, así de la nada, una nueva excusa para salir a su encuentro, aún sin saber bien hacia adonde me dirijo, sin poder más que dejarme llevar.

Son muchas cosas, pero ya tendré el tiempo de contarlas.