martes, 27 de febrero de 2007
Perdón
Es que desde que inicie este blog no consigo escribir bien. No se si es el formato digital, si me incomoda el teclado, o la ausencia de la tinta, pero simplemente no puedo lograr lo que en papel.
Tal vez sea esta extraña consigna de no usar el backspace, de no corregir. Es que si borro lo que ya escribí, es como quitarle el alma al texto. Siempre me resultó fácil con la lapicera, pues simplemente lo que ya estaba ahí, no se borraba. Tal vez podría haber tachado, pero no soy de esas personas...
El caso es que cada vez que leo el blog, siento que podría ser muchísimo más. Por alguna razón estoy atorado en los mismos conceptos, una, y otra, y otra vez, escribiendo lo mismo con distintas palabras. Me asusta ver cuánto de esto queda en borrador.
A veces creo que sería mejor postear lo mejor que escribí en tantos años, pero es que hay cosas tan mías, tan circunstanciales, que incluso podrían resultar extrañas si se leen fuera de contexto.
Tambien puede ser la extraña mezcla emotiva que me acosa por estos dias.. todos sabemos que mezclar hace mal...Tengo que sacarte de mi cabeza.
lunes, 26 de febrero de 2007
Callate
Estoy bien. Tengo el trabajo perfecto, buen trato, bien pago, tranquilo.
Estoy bien. Tengo la familia ideal, mejor aún que cualquier cuento de hadas.
Estoy bien. Hace muchos años que no tenía tanto vitalidad.
Ya se que tengo esa estupida tendencia a enamorarme de lo imposible, pero asi es la raza humana. Tal vez esté realmente mucho mas cerca de mis sentimientos que la gran mayoría de mis pares.
Puede ser. Pero tambien estoy seguro de vivir muchisimo mas...
Callate. No te quiero seguir escuchando. No te soporto mas. ¿Por qué escuchar a la conciencia?¿Cómo es que grita tan fuerte el corazon?
Estoy mal. Tengo el trabajo perfecto, pero no me dejás disfrutarlo.
Estoy mal. Tengo la familia ideal, pero no tengo ganas de verlos.
Estoy mal. Hace muchos años que no estaba tan abajo.
Ya se que tengo ese estupido vinculo con mis sentimientos que no me deja vivir. Tal vez esté realmente enamorado de todo, o quizas no me enamore de nada.
Puede ser. Pero tambien estoy perdido entre los naufragios de mi alma.
jueves, 22 de febrero de 2007
Soñé
En medio del insomnio, causado tanto por el ruido que venía del techo como tambien por el ruido que venía de dentro de mi cabeza, termine por dormirme sin siquiera notarlo...
El caso es, que en el período entre que me dormi y desperté, ocurrió algo incríble. Tuve un sueño.
Lo sé para muchos puede que parezca lo mas normal, pero es que en tantos años de conciencia, nunca me había pasado. Dicen que se debe a que en realidad no recuerdo los sueños.
Pero es que era tan real... El tiempo parecía encajar perfectamente, todo a mi alrededor era perfectamente normal, cuanta persona aparecía resultaba extrañamente conocida, mirara donde mirara, nada daba siquiera un indicio de fantasía.
Que extraño, incluso pensaba que hacer, que decir, era la vida misma. Lo único fuera de lugar, es que en mi extraña fantasía, por fin me encontraba con algunos sentimientos que fuí dejando de lado hace ya mucho tiempo. Venían con los ojos de una mujer que conozco hace relativamente poco. Pero ahí estaban, tan atrapantes que no los podía evitar. Inclúso llegué a ser realmente quien quería, mas allá de escudos, de chapas y de caretas.
Lógico, enorme decepción al abrir los ojos. Inevitable.
Por supuesto, desde entonces no puedo quitar su mirada. Por supuesto, como siempre ocurre en las buenas historias de amor, el caso era imposible.
Recien por estas horas, tras una buena dosis de stress de oficina, estoy consiguiendo despejar un poco el pensamiento, pero realmente, se que valió la pena. Saber de tal fantasía de algún modo me renovo el ánimo, me alivianó mucho la carga, e incluso llega a hacerme sentir un poquito mas humano.
sábado, 17 de febrero de 2007
Basta
Fácil sería la analogía de las puertas que cierran dejando nuevas posibilidades, y demas filosofía prefabricada. Pero éste no es el caso, así que tendrán que seguir leyendo.
El punto es que en verdad, había notado en un arrojo de valentía que sus supuestos problemas no eran mas que la vida misma. Y es que por algo, todos creemos lo mismo. Será una etapa, algún proceso de cambio, o simplente un capricho, pero en algún momento cada uno de nosotros se ve caer en eso que llaman depresión.
Por algún motivo se dió que mucha gente que me importa mucho, tuvo una buena dosis de tal instrumento del mal en esta semana. No sé porqué pero asi es. Y si hay algo que me puede matar es ver mal a mis amigos, simplemente no lo soporto.
¿Adivinen cuál es único punto en común entre los mencionados? Alguien que vive de los problemas ajenos. Mercenarios de los sentimientos. Asesinos de la conciencia.
Por algo inventaron esa pseudo ciencia que llaman psicología. Más aún, le otorgaron rango de real, y hasta parece que todos estamos destinados al psicoanálisis. Es peor de lo imaginado, encontraron su escudo llamandola "interdisciplina", logrando volverla incuestionable.
Ahora, ¿cuánto sentido tiene pagarle a alguien para hablar, como si fuese la fuente de sabiduría, el mismisimo buda? ¿Porqué el pasar unos años estudiando las palabras que un tal Freud escribía despues de fumar opio y tantas otras cosas, los vuelve la raza superior? Sobre todo, ¿Porqué los únicos que no precisan psicoanálisis son los psicoanalistas?.
Volviendo a mis amistades, ademas de prestarles mi atencion incondicional y resolver, en la medida de mis posibilidades, los asuntos puntuales que los preocupaban; les recomendé simplemente dejar de asistir a analistas.
Todos tuvimos nuestras perdidas, nuestros desamores, nuestras inseguridades, nuestras tragedias. Pero, al menos según mi entender, este tipo de asuntos tienen la dimensión que le otorguemos. Y lo que menos precisamos en esos casos, es alguien que nos haga inflar mas y mas ese globo, para despues convencernos de que hay que desinflarlo. Observen por favor, que no importa que tan bien atemos el globo, con el tiempo se termina por desinflar.
Basta. Prefiero creer en esoferismo, en extraterrestres, en magos callejeros, en cualquier cosa, menos en estudiosos del pensamiento. Es probable quie quien vea esto diga que preciso psicoanilisis. Si es así, por favor, complete con el peor insulto la línea de puntos .................................................................... gracias.
Pd: no, no tuve ningun trauma en mi infancia, ....................................................................
viernes, 16 de febrero de 2007
Auxilio
Siempre había intentado llegar tan lejos, pero tenía la ilusión de que le siguieran. No fue así.
Por alguna razón, su logro paso desapercibido, despreciado tal vez. Por algún motivo, aún siendo la prueba misma de que era posible, nadie le creyó.
Y de pronto, perdió la esperanza.
Estaba tan alto que le costaba respirar. Estaba tan lejos que apenas lograba divisar alguna silueta. Estaba sí, tan distante, que ya nos veía distantes. Por algo nadie le observó. No lo entendía, pero así era, sin mas, su logro se perdió en el tiempo.
Y así de pronto, perdió la esperanza.
El increíble esfuerzo realizado durante tanto tiempo le había quitado la energía. Ya no había fuerza para volver, mucho menos voluntad. Es que ya no podía seguir luchando; es que ya no quería ser su sombra, es que ya no creía en su reflejo.
Y de pronto, perdió la esperanza.
Ya nadie siquiera imaginaba su paradero, ya a nadie le importaba. Se quitó sus sueños de ángel. Se regaló a la derrota. ¡¿Cómo es que no me ven?! ¡¿Por qué ni siquiera me notan?! Gritaba en su soledad, pero ya ni su eco respondía.
De pronto, perdió la esperanza.
Se juró ya no insistir. Se dejó morir en vida. Es que tan lejos las fobias, se reciclaban mentiras. Es que tan alto su vértigo, se había vuelto melancolía. No hubo en verdad detonante. Nadie lloraba. Nadie reía. Se juró ya no insistir. Se dejó morir en vida.
Idiota
Si te veo a mi lado, me siento fuerte
me llena la valentía,
no temo ni aún la muerte.
Si te veo a mi lado, estoy acompañado
mi mundo se vuelve inmenso,
y entra en la palma de mi mano.
Si te veo a mi lado, me se dormido
más si despierto, aún sueño contigo,
Y te acompaño, sin que me veas
por cada calle, toda la tierra.
Si el viento sopla, nunca te aleja
pues te acompaña, jamás te deja,
trae tu perfume y te recuerda
melancolía, casi tristeza.
Y me consuela tenerte cerca
aunque lo ignores, se que algo queda,
me da alegría ver tu sonrisa
me da calor, verte sin prisas.
Si te veo a mi lado, me se un idiota
otra vez me regalé a tu deseo,
otra vez, la misma historia.
Si te veo a mi lado, me veo enamorado
y es que olvido todo
si te veo a mi lado.
viernes, 9 de febrero de 2007
Al horizonte
Miraba el horizonte y se quedaba inmóvil. Deseaba tanto llegar, mas sabia que nadando se iba a quedar a medio camino. "Quien sea que lo invento, debe tener una buena razón para ponerlo tan lejos", pensaba, mientras ideaba la manera de alcanzarle.
Una soga bien larga, más aún que su esperanza. Un bote hecho de sueños, como los que siempre soñaba. Alguna cadena de deseos, de abrir y cerrar de ojos. Un salto milagroso, para elevarse hasta allá. Caminar bien rápido sobre el reflejo de la luna en el agua.
Alguna forma tiene que haber, se decía día tras día. No creía en lo imposible. Deseaba tanto llegar, pero sabía que no le iban a salir alas. "Quien sea que lo invento, debe tener una buena razón para ponerlo tan lejos", pensaba, mientras ideaba la manera de alcanzarle.
De seguro así es. ese lugar debe ser mágico. En el descansa el sol cuando le da sueño. En el la luna se asoma tímida, esperando su turno al cielo. ¡Que más, si todos sabemos que hay oro en el pie del arco iris!, y todos los que había visto terminaban allí.
Se pasó la vida viviendo, de día soñaba despierto, de noche deseaba dormido. El mundo no le creía, pues su ciencia lo prohibía. "Quien sea que lo invento, debe tener una buena razón para ponerlo tan lejos", pensaba, mientras ideaba la manera de alcanzarle.
Por eso es que un día se rindió, por eso nunca se supo. Ya no quería seguir sufriendo. Se escapó de sus ataduras, y se puso alas de magia. Ya nunca se volvió a ver, se escondió de quien no le creía, y todos le habrían creído, si decidiera volver.
Hoy sin querer encontré la última estrella en el horizonte, y entonces noté su brillo. Nadie mas la pudo ver, no sé cual es el motivo. "Quien quiera que haya sido, debe tener una buena razón para quedarse tan lejos", pensé, mientras buscaba la forma de creerle.
martes, 6 de febrero de 2007
La dependencia
¿Frigorías? Siempre creí que el frío era la ausencia del calor... ¿Será un nombre comercial, como tantos otros que atestan nuestro mundo?
Por alguna razón, para aceptar la existencia de algo, necesitamos también creer en su opuesto.
Durante años, me planteo si la teoría de la dualidad polar es real, si para la existencia de un extremo es imprescindible la existencia del extremo opuesto.
El amor al odio, el día a la noche, el calor al frío, el héroe al villano, por alguna razón se necesitan para existir. O al menos, para que creamos en su existencia...
¡Que sociedad enferma! Precisamos de inseguridad para hablar de seguridad, de guerra para hablar de paz, de la pobreza para hablar de riqueza....
¡Que seres tan raros! ¿Cómo es que precisamos de dolor, de pena, sufrimiento?.. ¿Por qué?
¿Porqué incluso cuando todo está bien esperamos tragedias? ¿Por qué no anticiparse, evitar que ocurran, negarles la existencia?
Dicen que nuestros ojos no ven los objetos, sino la luz que rebota en ellos. ¿Será que ocurre lo mismo con nosotros?
Que no vemos los colores, sino que interpretamos las diferencias de contraste. ¿Solo vemos lo bueno al ver lo malo? ¿Porqué siempre la comparación con el de al lado? Más aún, ¿por qué no tiene límite la codicia?
Estoy cansado de escuchar que podría ser peor. Es cierto, siempre podría ser peor, nuestra solo presencia en el mundo nos da esa tendencia a empeorar. Pero también podría ser mejor.
También podría haber un segundo de inteligencia, algún ser de otro planeta, el hijo de algún dios, o un grito de la naturaleza, que no decidamos matar por miedo a su propuesta, y que nos enseñe a ser quizás, mas humanos de lo que creímos.
El futuro aún no esta escrito, y el pasado se puede olvidar.
Te vi en mis sueños
Te vi, mi boca se quedó petrificada,
se olvidó de los idiomas, las palabras,
y no supe que decir.
Te vi, mi alma gritaba que gritara
mi corazón reventaba,
y no supe que decir.
quedé varado en el tiempo,
y aún no supe que decir.
Te vi, pero mi mente se fue en el viento,
como escapándole a tu recuerdo,
y aún no supe que decir.
Te vi, pero quedé entre memorias,
soñando con nuestra historia,
sin saber bien que decir.
Te vi, mas no deje que me vieras,
por miedo de que te fueras,
sin saber bien que decir.
Te vi, mi boca quedo petrificada,
mi alma gritaba que gritara,
y no supe que decir.
Te vi y no pude mover el cuerpo,
mi mente se fue en el viento,
y aún no supe que decir.
Te vi, pero quedé entre memorias
mas no deje que me vieras,
sin saber bien que decir.
Te vi, pero aún sueño con verte,
deseando poder tenerte,
decirte que te extrañé.
lunes, 5 de febrero de 2007
A la suerte
Dicen que hay quien nace con suerte, como si de un dón mágico se tratase. Puede que sea así, pero no estoy seguro que sea mi caso. Incluso durante mucho tiempo pensé por el contrario, que yo era de los otros, de los que nacen cuando ella tiene vacaciones, o algún día que le toco franco.
No se quien inventó la suerte, y sinceramente poco me importa, pero no entiendo porque es que la hizo mujer. Por que es que "suerte" lleva el artículo "la", si podía ser "el" o "lo"; Quién la definió como mujer....
El caso es que cada día descubro más sobre ella. Cómico, pero real, como esa mujer de quien uno se enamora y hasta sus mas erráticos actos resultan agradables; mi suerte parece empeñada en demostrarse mas sabia que yo.
Es cierto, la suerte debe ser mujer, si existe una para cada uno, como si su destino estuviese escrito aun antes de existir.
Es cierto, debe ser mujer, pues cuando nos sonríe nos hace tanto bien, alivia tanto el dolor, devuelve la alegría.
Es cierto, debe ser mujer, si tiene tanto de bondad, y pequeños ataques de ira, que cuando ocurren nos arrastran a lo hondo, y desmoronan nuestro mundo.
Es cierto, debe ser mujer, si hay quienes pasan toda su vida buscándola, y aún si no la encuentran siguen con su esperanza. Más aún, cuando menos la buscas, seguro que aparece y te cambia el rumbo.
Tiene que ser mujer, si cuando dejé de creer en ella, apareció casi gritando, reclamando su existencia.
El punto es, que si la suerte es mujer, la mía parece recién haber entrado en la instancia en que deja de ser niña, y se convierte mágicamente. Así de pronto, tan esperado como sorpresivo, mi suerte niña dejo atrás lo de molestarme para hacerme saber que estaba ahí, o que le agrada estar conmigo; dejo atrás las bromas pesadas, el griterío, dejo de esconderse de mi inocentemente.
Quizás por madurez, quizás por decisión, quizá solo se cansó de todo eso; pero ahí esta, tan hermosa, tan mágica, tan cautivante, decidida a cambiar mi rumbo otra vez, pero demostrándome cuán dulce puede ser, cómo teniéndola a mi lado el mundo parece rendirse a nuestros pies.
Bienvenida, suerte mía, estoy seguro de que eres mujer.
jueves, 1 de febrero de 2007
Guitarra añeja
Hoy le conté a mi guitarra
todo el daño que me hiciste,
lo mucho que yo te amaba,
las palabras con que me heriste.
Hoy le cante a mi guitarra
como fue que tu te fuiste,
lo mucho que te extrañaba,
las mentiras que me dijiste.
Hoy me contó mi guitarra
mil sonrisas que dejaste,
los versos en la mañana,
las caricias que regalaste.
Hoy me canto mi guitarra
porque es que la abandonaste,
que hoy canta desafinada,
que solo quiere encontrarte.
El fantasma
Vivimos nuestras vidas acosados por fantasmas. Su existencia resulta irrefutable; ya que, sean reales o no, nuestra creencia en ellos les da poder para afectarnos, para tocar sentidos y sentimientos, para existir.
Los hay de distintos tamaños, distintos signos, distinta influencia.
Algunos corresponden a seres que ya dejaron de existir físicamente, y vagan el mundo buscando alguna misión imposible, o se olvidaron el camino a su hogar, o perdieron su mapa, o el tren a su destino. Por lo general no son peligrosos, solo generan un poco de miedo, y rara vez llegan a afectarnos, un fuerte grito, correr un poco y listo. También hay algunos que nos generan sensación de bienestar, o recuerdos, incluso algunos bromistas que parecieran divertirse en su condición.
Los peligrosos los llamamos fantasmas del pasado, y por lo general aun están en plena vida, aun cuando en nuestras mentes nos forzamos a ignorarlos, olvidarlos, enterrarlos en lo más profundo del rencor, tratar de que no vean más la luz. Tristemente, a esta clase de fantasmas no les gusta ser ignorados. Peor aún intentan por todos los medios darse a conocer, nos persiguen donde estemos, como si su único fin fuese causar daño.
Para potenciar su mal, están equipados con algún dispositivo desconocido para nuestra ciencia, que parece tener el modo de indicar nuestros momentos de debilidad. Incluso existe otra versión del mismo, que detecta cuando todo en nuestra vida aparenta estar muy bien, indicándole que es el momento perfecto para atacar; Y es que como en las guerras, el factor sorpresa causa daños muchos mayores entre los sorprendidos.
Aún cuando el fantasma parecía darse por vencido, haberse resignado al olvido, este dispositivo los trae de inmediato hacia nosotros, sin importar cuán distante lo creíamos, o cuán distante se creía el mismo. Incluso a veces lo trae tan rápido que no llega a detenerse, chocándonos con toda su fuerza. Tal vez por una cuestión de física, mientras mas distante estaba, mas fuerte nos impacta, llegando incluso a causar lesiones anímicas pronunciadas.
Pero no desespere, recuerde que su existencia se basa en nuestra creencia en el. Toda su capacidad para afectarnos viene de nosotros mismos. Es fundamental entonces, aun ante su presencia física, o mediante medios virtuales, o incluso su simple recuerdo; concentrarnos en no creer en el. No importa que tanto se esfuerce, si no creemos sus palabras, sus gestos, sus manifestaciones, su existencia quedara delimitada para si mismo, volviéndonos inmunes.

