miércoles, 27 de junio de 2007

Dormida

Dormida, no pareces tan triste,
pareces mas bien tranquila.
Y me regalas la paz,
mientras te veo dormida.

Dormida, vas dejando de llorar,
Y hasta te vuelve la calma.
Entre tus sueños, te vas,
y quedas, por fin lejana.

Y yo te contemplo, dormida,
y siento miedo a enamorarme.
Porque tu cuerpo pequeño,
encierra un corazón tan grande.

Te veo dormir, sin entender
por que tu llanto, tus depresiones,
tienes tu canto, tienes tu voz,
tienes decenas de amores.


Si aun debes soñar para ser feliz,
si aun debes dormir para soñar;
ven, que yo te ofrezco un sueño nuevo,
para que soñemos despiertos,
sin temor de despertar.

Si te estás sintiendo atada,
si aún deseas la libertad;
sigueme, aun sin rumbo,
quizás cambiemos el mundo,
tal vez tu puedas volar.





- A chachi, aunque sea mediocre y prosaico, fue totalmente espontáneo.-

jueves, 21 de junio de 2007

Me estoy sintiendo estancado.

Me estoy sintiendo estancado.

Otra vez volviendo al circulo de mi vida.
Este sería ya el quinto año en que el invierno me encuentra igual. No se lo puedo permitir.

Pero es que cada día parece venir mas complicado que el anterior.
Y se ve claramente en mis actos, como el cansancio y el rencor me empujan a la intolerancia.
Incluso de a ratos no soporto ni a mi sombra, ni mi mente. Ni a mi mismo.

Suena raro al ver mi progreso, oírme decir que no tengo logros. Pero es que tanto esfuerzo se está volviendo inútil.
Quiero dejar de ser trabajador. Me gustaría por un rato ser simplemente hombre.
Pero es que este hombre como verán, solo tiene logros laborales.

"Poned atención, un corazón solitario no es un corazón". Lo dijo Machado, hace ya muchos años.

Ocurre que en estas épocas me es difícil encontrar compañía.
En parte por mi continua intolerancia y la expresión constante de mi rostro.
En parte porque todos andan ocupados.
Tal vez un teléfono que no funciona bien. O tal vez quizás, que me olvido de llamar.
El baile se me está volviendo rutinario, y ciertamente ya no alcanza a arrancarme la sonrisa.
Además, bailar solo es muy aburrido.

Será esto del virus del cambio. Epidemia maldita si las hay.
Pero estoy pensando en realidad, si no seré yo el portador de dicho mal.

Solo quiero dejar de estar así. Duele ver a la familia preocupada.

martes, 19 de junio de 2007

Temores

Había una vez, una pequeña historia que rechazaba las analogías.
Las creía raras, cobardes, y hasta malvadas. Y por eso en cada letra que agregaba el escritor, temía encontrarse con alguna, pensando que estropearían su hermoso mensaje.
De algún modo logro contarle sus miedos al narrador, quien aceptó gustoso protegerla, aún sin entender el porque de sus fobias.

Así, pagina tras pagina, nuestra historia fue creciendo mas y mas, y ciertamente fue original y directa. Con cada oración se fue volviendo mas y mas bella, aún sin saber a ciencia cierta su final.
Pasó el tiempo, las sensaciones y las opiniones, y tal vez por culpa de ellas, o tal vez por la falta de imaginación, ocurrió lo lógico, lo trágico, lo indeseado.
Sucede que a veces la belleza es maldición.

Ocurrió que, como todos saben, cuando algo es demasiado dulce, termina por volverse empalagoso.
Y ahí, como habrán notado, se coló una analogía, que sin ser demasiado evidente, fue lo suficientemente fuerte como para hacer que nuestra historia llorase. Y llovió tan fuerte en su fantasía, que empaño las ventanas, borroneó la tinta y mancho las blancas hojas del autor.
Claro, ya hacía tanto tiempo que las había olvidado, que solo ver una de lejos le causó el mayor de los temores, y así la historia mas maravillosa termino en un final no tan feliz.
Porque como bien sabemos, los finales felices son simples analogías a nuestros deseos.

Por eso niña, no me pidas que no use analogías, es como pedirme que no use tildes, que escriba sin sentimientos, o que empuje sueños a la luna.



-Para maru, aunque quise hacerte caso. Será que así soy yo.-

sábado, 16 de junio de 2007

El virus del cambio

El invierno ya se va asentando, empeñado en enfriar las camas.
Con él, llegaron los resfríos, la tos persistente, y la epidemia de gripe.
Y no hay vacuna que aguante tan cambiante virus, ni remedio absoluto a sus males, aunque así lo jure el farmaceutico. Mas bien hay drogas dedicadas mas a esconder los sintomas que a curar.

Y es que no hay quien le escape. El gas escasea y es de mala calidad, y en la ciudad casi no existen métodos alternativos para calentar el hogar. ¿Estufas eléctricas? no lo creo, ya hace años que las desplazó la economía. Solo queda resistir con cuanto abrigo encontremos en el placard.

El caso es que por molesta que re resulte, la gripe solo es uno de los males menores del invierno. Hasta trae bajo el brazo la atención de familiares y amigos, y alguna ausencia justificada a la oficina. Todo un milagro en mi opinion.

Es que el frío del invierno suele venir acompañado por amigos igual de crueles, como las resacas del amor de verano, el exceso de tiempo a solas, y las noches largas. Y ellos son quienes se encargan de traer las plagas mas poderosas. El virus del cambio.

El virus del cambio es un tipo raro, sin dudas.
Aunque no se conoce con exactitud su estructura biológica o sus orígenes, se puede afirmar por propia experiencia que ataca principalmente humanos adolscentes y adultos jóvenes, aunque se han detectado casos en ejemplares de alrededor de 50 años, en especial aquellos acostumbrados al sedentarismo.

Sus principales síntomas son la noches de reflexión, las caras largas, y el desconocimiento de los logros personales. En ejemplares femeninos es común también la presencia de almohadas húmedas y la falta de hambre.
Además, en la mayoría de los casos se detecta la presencia de utopías carentes de sentido, del tipo que intentan cambiar el pasado, y la envidia injustificada, tanto a amigos y enemigos por igual.

Se conoce a ciencia cierta que dicho virus debilita gravemente las defensas del organismo, ocacionando grandes probabilidades de ser atacado por organismos mayores, como la depresión. Por ésto, se recomienda al menos una dosis diaria de companía, como asi tambien frecuentes bailes y sorpresas.

El frío mis amigos, es así. Y no hay mas vueltas que darle, seguirá así mientras que el invierno sea invierno y los corazones sean vulnerables.



-Escrito junto a Silvina, entre pizza, cerveza, luces verdes y humo de cigarrillo-

miércoles, 13 de junio de 2007

Vos y yo, nos, otros.

Por algo a veces deben pasar varios años para que notemos los errores.
O al menos, para notar que esos errores eran simplemente errores, y nada mas.
O que al pasar los años, toda herida que no fuera mortal, termina por cicatrizarse, con un poco de cuidado. Y si estas vivo para verla sanar, es prueba suficiente de que la estocada no eran tan profunda.

Hoy pasaste caminando a mi lado. Y me ignoraste.
Aunque lo hacías cuando estábamos juntos. Aunque lo hacías cuando me prestabas atención.
Y debo confesar que también seguí caminando, que no causaste mas que un rasguño, y que ya perdiste la magia. O al menos, que la vacuna contra tu mal funcionó de maravillas.

Supongo que será eso, de saber ver los errores.
Que acertada estabas cuando me clavaste puñales en la espalda, en el corazón, en la boca del estomago.
Que acertada estabas cuando matabas el joven perfecto para ti, mientras predicabas mentiras prefabricadas.

Y que horrible resulta verme en tercera persona.
Dejando de lado mis prioridades, por ser tu mi única prioridad. Cambiando todo mi tiempo por un segundo contigo.
Triste, que el hombre perfecto no exista, ni para ti, ni para nadie. Será un poco la maldición de ser real.

Hoy pasaste caminando a mi lado. Y te ignoré.
Pero ahora que lo he pensado, la próxima vez voy a llamarte. Supongo que debo disculparme por haberte odiado.
Y espero que al detenerte, tengas un instante de calma, para entender que fuimos errores. Pero de los errores, se aprende.

martes, 12 de junio de 2007

Momentos

La vida es así, ya no hay quien lo niegue.
Mira sino como se da todo de golpe. Que hasta cuesta creerlo.

Semanas que empiezan mal, siempre terminan igual. Las noticias se suelen agrupar en ese orden.
Dias en que se te dá todo lo que venías pidiendo. Tanto, que a veces cuesta agarrarlo todo.
Y ni hablar de las noches.

El resto del tiempo parecer pasar, sin dejar muchos milagros. Dejando mucho que desear.
Y en esos momentos sin objetivos, suelo ponerme a pensar. Me atacan los sentimientos.
Y escribo sin pausas.

El resto del tiempo parece pasar, saludándome de lejos. Sin dejar muchos recuerdos.
Y entre tanto despropósito, suelo enojarme con él. Le niego gotas de odio.
Pero le guardo recores.

Semanas que no dan nada, no guardan grandes sorpresas. El mundo parece descansar de vez en cuando.
Y hay días que te roban todo lo que habías logrado. Tanto, que no te dejan ni respirar.
Y ni hablar de las noches.

Es en esas noches me recuerdo. Como soñaba mis días.
Y no entiendo donde me encuentro. Ni donde está la salida.
A veces me abandona el espejo. Suele negarme el reflejo.
Y entonces quisiera ser otro. Quisiera cambiar de vida.

Me maltrata la memoria. Se ríe medio escondida
Y me golpea con la verdad. Me aplasta la fantasía.
A veces hecho a llorar. Duele tanto lo pasado.
Y entonces vuelvo a ser yo. Cuando el sol regala el día.







Es que últimamente me estoy encerrando mucho.

lunes, 11 de junio de 2007

Quisiera

Quisiera hacerte canción, para cantarte despacio
esa historia de amor que olvidaste entre el llanto,
caricias artificiales, roces casi forzados,
besos con gusto a poco, mentiras en nuestro cuarto.

Quisiera hacerte canción, para cantarte despacio
esta triste melodía que dejaste de regalo,
letras de sin sentidos, sentimientos añejados,
la historia de alguna vida, que murió con tu pasado.

Quisiera hacerte canción.
Quiero cantarte despacio.
Una balada de amor.
Si la perdiste en el llanto.
Yo quise cambiar tu vida.
Y termine lastimando.
Pero acepta niña estos versos.
Verás que nada ha cambiado.

Quisiera hacerte canción, para contarte despacio,
que quise cambiar tu vida, que quise estar a tu lado,
que me dejaste rendido, y te fuiste casi llorando.
Apagaste nuestro amor, pero volviste a buscarlo.

Quisiera hacerte canción, para contarte despacio,
que por algo nuestra historia, terminó aquel verano.
Pero sigues buscando excusas, aun me sigues culpando.
Y no ves tantos amores, por solo estar esperando.

Quisiera hacerte canción.
Quiero cantarte despacio.
Una balada de amor.
Si la perdiste en el llanto.
Yo quise cambiar tu vida.
Y termine lastimando.
Pero acepta niña estos versos.
Verás que nada ha cambiado.

domingo, 10 de junio de 2007

De nuevo

Es que a veces abrazas tan fuerte a la esperanza, que no le dejas respirar.
Y el miedo de volver a perderla me estaba quitando el sueño.

Entonces dejo salir una sonrisa en sus ojos. Entonces prometió ser mas feliz.
Y mi esperanza sobrevivió, casi sin aire, y logró convertirse en realidad.
Prometió llorar un poco menos, tal vez hasta reír un poco mas.
Revivió de entre los muertos. Y al fin se atrevió a soñar.

Soñar, se esta volviendo difícil en estos tiempos. La fobia ya se hizo epidemia.
Pero siempre hay locos que no respetan la verdad. Que inventan escondites, lejos de la realidad.
Y ahí estaba ella, recordándome en la mirada la mas perfecta fantasía.
Y me tomó de la mano, y en una lágrima prometió cambiar su vida.

Nos unimos en abrazos, que parecieron eternos.
Y nos volvimos humanos, al menos por un tiempo.
Y fue entonces que noté, que estábamos unidos.
Y habíamos cambiado el mundo. Por primera vez, de nuevo.

sábado, 9 de junio de 2007

Cambiar el mundo

Encuentras unos ojos que solo transmiten tristeza, y el corazón hace lo único que sabe hacer.
En ese instante te decides a cambiar el mundo, otra vez.
Lo traes de nacimiento, es casi involuntario. Pero la voluntad de mejorar cada vida que te encuentras esta empezando a consumir la propia.

De nuevo, das sin pedir a cambio, regalas lo mejor que tienes, sin tener que pensarlo. Cambias las horas de sueño por las de reflexión.
Y siempre crees que podés cambiar el mundo. Te estas volviendo un soñador. Tan perfecta es la fantasía, que ya la consideras realidad.

Entonces te ataca la memoria. Lo fantasmas que nunca pudiste salvar, vuelven a rendir cuentas. Y la esperanza asustadiza te empieza a abandonar.
Corres tras ella, desesperado. Pero parece ir mas rápido de lo que puedes llegar. Solo te queda alcanzarla, que la paren los fantasmas, o esa persona especial.

Ya van varios años que me consideran loco.

viernes, 1 de junio de 2007

Dejalo

Es que no puedo entender porqué no dejas de jugar al pacman.
Siempre corriendo en laberintos que no conseguis entender.
Corriendo de los fantasmas, de distintas caras y colores.
Con esas falsas salidas que solo te llevan al otro lado.

Fijate bien, que cuando te ves arrinconada en la esquina, tenes la posibilidad de enfrentarlos.
Solo te esta faltando el valor.
Yo solo digo que ya me canse de verte siempre en lo mismo.
Y además, se te están acabando los créditos.

Acá afuera hay muchas partidas a las que si vale la pena poner una ficha.
Solo tendrías que dejar de insistir en ver todo el tiempo lo mismo.

martes, 22 de mayo de 2007

Ella

A veces creo que es un imán de la desgracia.
No viste de negro, ni exagera el maquillaje. Camina desapercibida entre la multitud.

Hace ya mucho tiempo la conozco.
La vida quizo cruzarla en mi camino. Y ella, confundida, se encargo de lastimar.

A veces quisiera poder odiarla.
Que al menos no me importe. O que me olvide y no vuelva mas.

No me permito culparla.
No puedo quitarme esa maldición. No quiero que esté mal.

Pero es que a veces es un imán de desgracia.
No lo hace a propósito, no es consiente. Anda siempre perdida entre la multitud.

Nadie le dio nunca un lugar.
Se aferra a lo poco que tiene. No tiene ganas de tener nada.

A veces quisiera amarla.
Pero eso ya lo intente. Es imposible, no sabe que es el amor.

No le permití rendirse.
Aún no se bien porque. Debe haber una forma de que este bien.

Pero es que a veces es un imán de desgracias.

jueves, 17 de mayo de 2007

Letras

Existió una vez, una pequeña palabra, que por nuestros días se fue olvidando.

Era amiga de muchas otras. Era amiga de Mi, de Tu, de Su, de Nuestro, de Vuestro.
Con el tiempo y las alianzas, se fue ganando muchos sustantivos. Hasta incluso se gano el respeto de todos los de su raza. Es que su forma de ser era mucho mas atractiva.

Las peleas contantes con sus viejos amigos la fueron alejando mas y mas, con cada vez que competían por algún puesto en las oraciones. Así fue que ya enojada, ella misma les dio el nombre con el que los seguimos llamando, Adjetivos Posesivos.

Claro, en el mundo de las palabras, la guerra contra el comunismo se dio mucho antes que acá.
Nuestra palabra no encajaba con los adjetivos posesivos, justamente por no creer en la propiedad.
Era esa palabra con la que se presentaba a la novia, a los amigos, a las mascotas. Sin generar la falsa idea de poseción, como si nos debieran algo mas que el afecto mutuo. No marcaba propiedad, marcaba relación.

Lástima, esas ideologías no son bien vistas por los no pensantes.
La pobre se tuvo que ir escondiendo, cada vez con mas miedo de aparecer, aunque los sustantivos la llamaran a los gritos.
Temía que la atraparan, que la acusaran por ser distinta, que la atacaran por ser quien es.
La tan triste historia, nos cuenta que así fue.

Una noche fría como tantas otras. Solo que esta noche, los verbos mas horribles la descubrieron.
Corrió tanto como pudo, intentó escapar en todas las direcciones, pero en esas horas no hay escritores despiertos.

Rodeada. Gritó. Gritó muy, muy fuerte. Pero ningún sustantivo la pudo ayudar. Los adjetivos posesivos, que alguna vez se dijeron amigos, solo se quedaron viendo, como secuestraban las ultimas letras del amor.




Desaparecidos. Así llamamos a los que ya no están, a los que sabemos que fueron secuestrados, que de seguro sufrieron cosas horribles, y probablemente asesinados.
Pero no les decimos muertos. Quizás porque en el fondo, existe una esperanza de volverlos a ver.

Asi que en eso ando, por eso contaba esta historia.
La ando buscando, aún sin saber donde buscar.
Para encontrarla, para abrazarla.
Para presentarsela al mundo, y que la ayuden a crecer.

Asi que en algún lado está. Al menos es mi esperanza.
Escondida en lo mas oscuro, tal vez. De seguro, temerosa.
Quizás aun sienta rencor por nuestro olvido.
O quizás aun siga debil de aquel recuerdo.

Si alguien la llega a ver, cuiden bien de ella. Que sepa que aún es amada.
Si no la ven no me crean loco. Mientras sigo buscando esa palabra.

lunes, 7 de mayo de 2007

Humanos

Es que hay gente que nace sin maldad. Tal vez porque la esquivaron a tiempo. O quizá no la conocieron sino hasta chocarla, pero ya en este lado del umbral.
La mitología los llamo ángeles, insegura de considerarlos parte de nuestro mundo.

Ocurre que al notar grandes valores, les quitamos la categoría de humanos.
Preferimos llamar genio al que piensa por demás, loco a quien se atreve a desafiar las normas sin sentido, ángel a quien no cree en la maldad.
No importa el nombre que le regalamos. Solo importa quitarles la categoría de humano.

Será nuestra única defensa, para evitar compararnos con ellos. La excusa perfecta, nombrarlos como excepción, para exceptuar vernos inferiores. Claro, de este modo me transformo en un buen hombre, en inteligente, en cuerdo, en lo que sea. Todo, todo lo que no requiera destacarse, esta al alcance de la mano.

El caso es que lo puedes ver en los ojos. Aunque no caigan las máscaras que los mantienen imperfectos, se puede ver la verdad, solo hay que saber mirar. Aprender.
El tiempo es un gran maestro. El único que no cobra sueldo, que no hace paros para reclamar milagros, que no corta rutas por intereses políticos. Pero por sobre todo, es el único que se dedica realmente a enseñar, desde que abrimos los ojos hasta que nos da la buenas noches, regalándonos cada vez una fantasía.
El me enseño a mirar. Mas allá de los colores, de los tamaños, de las lentes de contacto y el brillo del maquillaje. Uno aprende a ver los sentimientos, mucho antes de que puedan sorprender.

Estoy afortunadamente rodeado de amigos, ángeles, genios, locos. Lo veo cada día, cada charla, cada mate. Potencialmente inhumanos, de seguro. Y no puedo evitar preguntarme si seré uno de ellos, o si soy quien los mantiene a este lado de la fantasía, a modo de referencia de imperfección, como el tallador de sus máscaras.

Es todo un desafío. Es que no hay espejo que me ayude. No porque se niegue, es solo que mis ojos hace años me vienen abandonando. Se bien como soy con anteojos. Pero si me los quito, dificilmente diferencio mas que siluetas.

Da igual, de nuevo el tiempo sabrá demostrar. Cada lección a su momento.


Por lo pronto, soy un buen hombre, cuerdo e inteligente.
O será que no puedo ver mas alla de mi máscara.

domingo, 6 de mayo de 2007

Eres

El corazón mas tierno. Tan atractiva a los ojos, como dulce a la mirada.
Por fuera tu coraza, que pareciendo tan dura, resulta hacerse quebradiza...

Será que a veces te confundo con un Bon o Bon.

viernes, 4 de mayo de 2007

Emergencia

Ya cuando volvía de alguno de esos viajes, el destino me jugó una broma pesada.
El colectivo tomó la ruta habitual. Solo que esta vez te cruzaste en esa ruta.
No me causó gracia. Mas bien causo dolor, impotencia, frustración, desesperacion.
De seguro, mis ojos suelen fallar. Pero esa forma de sentirte cerca, nunca estuvo equivocada.

Por supuesto, la mente en esos casos se bloquea. No mucho tiempo, tal vez sean solo unos segundos, pero de seguro es mas que suficiente. Suficiente tiempo para sentir la ausencia de respiración, para que te duela el estómago, y sentir algo de nauseas. Mas que suficiente tiempo para que un colectivo desesperado por llegar a Mar del Plata te pase por al lado sin darte demaciada importancia.

Pegué las cejas al vidrio. Estaba húmedo, pero no mas que mis ojos. Y saqué miles de fotos en mi mente. Pronto quedaste fuera de foco, de nuevo los lentes resultaron insuficientes. Igual creo que no habría otra cámara que pudiera captar tu esplendor.

Creo que me llegaste a ver. O al menos te volteaste, como buscando algo en el micro. En ese instante una etiqueta en el vidrio distorsionó nuestro encuentro. Esas frases de seguridad que uno nunca lee.

Entonces siguió todo un viaje de lagrimones, de no saber si volveré a verte. Fueron varias horas, de muchos días, de tantos meses, pensando en aquel instante. En lo cruel que fue el destino, en la paz que me dio verte, la magia de sentirte cerca, la luz de tu alrededor. El verde cielo de tus ojos, los retazos de tu amor, los sueños rotos en penas y la locura de creernos eternos.

Pero mi mente, siempre traidora, solo se concentro en esa frase, que te había escondido entre sus letras por algunos instantes. Descubrí que era un consejo, que de tan loco resultaba coherente, que no supe leer en el momento, que fue la posibilidad de otro final.
Final de novela cursi, seguro, pero había tanta seguridad en sus palabras que dificilmente podría estar errado.



"En caso de emergencia, rompa el vidrio con el martillo"

miércoles, 2 de mayo de 2007

El Hobbit

La vida seguía corriendo, aunque el no sabía caminar. Cada vez que apretaba el paso, se encontraba un tropiezo, que terminaba en un fuerte golpe, y estar de nuevo en el piso.
Levantarse siempre fue difícil, eso no hay quien lo niegue. Hay que sanar las heridas, soportar el dolor, y recuperar el equilibrio. Ignorar los traidores que disfrutaron la caída.

La experiencia al menos le enseño a minimizar el impacto. La primera vez dolió mucho mas, pensaba como consuelo, sintiéndose así mas fuerte cada vez que tocó el suelo.
Al menos ya no caía dos veces en la misma piedra. Al caer la tomaba rencoroso y la arrojaba tan lejos como le fuera posible. Aunque así fueran un peligro para alguien mas.

Inevitable, tanta atención prestaba al suelo para no caer, que dejo de ver lo que tenía por delante. Ya no había parques y jardines, solo esa monótona franja de tierra que creía sendero.
Así, sin saber que estaba persiguiendo, terminó por sentirse mas seguro en suelos conocidos. Debe ser porque si no exploras, no te pierdes (pero quien no arriesga no gana).

El tiempo pasaba lento, y de aburrido empezó a acelerar. Tanto aceleró, que el reloj lo empezó a marear. Desorientado, casi sin saber hacia donde iba, decidió volver a caminar.
Encontró que era divertido ir mas allá de lo planeado, y cada día se fue animando un poco más. Debe ser que mas allá de las caídas hay razones para continuar.

jueves, 19 de abril de 2007

Calesita

Y montados en maderas decoradas que creímos grandes corceles, nos estirábamos cuanto podíamos persiguiendo esa sortija inalcanzable.
Nos intentaron corregir cuando arriesgamos demaciado. Facil es marcar errores desde su punto de vista. Nos vendría mejor algo de optimismo.

Todo el tiempo andando el mismo recorrido, aunque siempre creímos avanzar. A un lado, un caballo que envidiamos, al otro un golpe seguro.
Subíamos y bajábamos constantemente por frágiles ejes que creímos irrompibles. Abajo sentimos que faltaban oportunidades, arriba siempre dio vértigo.



Cualquier similitud con nuestra vida de adulto, no es pura coincidencia.

lunes, 16 de abril de 2007

Ajedrez

Noté que era un buen momento para escribirte, pero no encontraba por donde empezar...
Entonces un sabio llego a ayudarme, "comienza por el principio", me dijo, y ante tal obviedad no pude sino acatarle.

Podría adornar mi historia con extraños comienzos. Que en verdad no te conocí, sino que solo nos reencontramos. Que de seguro habrías estado conmigo en las vidas anteriores. Que una vuelta del destino te cruzo por mi camino. Tantas cosas... Que podrían ser ciertas, solo que no habría quien las crea.

Me pregunté entonces, cual era el principio. Los hechos que esa noche me llevaron hasta vos. O la historia de mi vida antes de tu entrada. O las charlas entre amigos que te describieron sin haberte visto antes. Es que todo esta relacionado. Pero creo que va a convenir empezar minutos antes de chocar nuestras miradas. Para el resto, ya habrá tiempo. Quizás en otra historia.

Esa noche me llevaba a las mismas amistades, esas personas con quien uno prefiere pasar el tiempo, aunque sea solo charlando, entre mates o cervezas. Todo en el lugar estaba como siempre. Todo, excepto vos.


Al verte ahí parada, me encontré de nuevo con mi mente. Hacía ya mucho tiempo había olvidado esa habilidad, tal vez opacada por la ansiedad adolescente.
Planeaba cada posible jugada, su respuesta y contra respuesta, como en cada partida de ajedrez. Pero decidiste acercarte, acortando el reloj. Y ante tal inconveniente, no pude más que recurrir a los manuales.

La apertura básica, que tradicionalmente marcaba un inofensivo "Hola". Lo sé, es casi lo mismo que regalar el turno, pero es que ya no había tiempo para pensar algo mejor.
Respondiste de inmediato. Lanzaste un "Que tal", que entre inocencia y picardía no se dejaba entender.
De nuevo, no me diste tiempo a pensar. Tu respuesta no había pasado por las posibilidades planteadas. Busque desesperado la forma de retomar el control de la partida, pero en ese instante me miraste directo a los ojos.

"Jaque Mate", pensé, y me ví derrotado apenas iniciada la contienda. Decidí otorgarle al instinto el control de tablero, resignado a responder a tus propuestas.
Para mi sorpresa, tu juego no resulto tan agresivo. En verdad parecía que disfrutaras el juego, dando espacios a respuestas, con sutiles ataques cuando parecías aburrida, como invitándome a seguir jugando, como marcando que ambos podríamos ganar.

Fuimos ganando confianza. Esa extraña mezcla entre tiempo y condiciones, que resultan en bienestar. Entonces noté que disfrutaba muchísimo mas el juego, esa especie de piloto automático que llamamos emociones resulto en principio mas sabio, es infinitamente mas entretenido que cualquier variable que pudiera pensar.

Y así es, que por estos días seguimos jugando. Tu siempre de ese lado del tablero, frente a frente. Y aunque las leyes de la física te marquen siempre a la misma distancia. Debo confesar que con cada movida te veo mas cerca.

Quizás sea tiempo de declarar Tablas.
No a modo de empate. Es que en verdad ganamos los dos.

martes, 10 de abril de 2007

Disfraz de cuento

Era la historia de una mujer que aún se pensaba niña.
La fobia al desengaño le había encerrado en cuentos de hadas, hace ya varios años.
Sabía desde siempre que la vida no era así. Pero es que tiene ese don, de ver la vida a su manera.
Para quien la conozca, sepan bien que no es locura. Aún si se dice loca.

Quien pudiera elegir, seguiría ese camino. Nadie duda que en las buenas fantasías se vive mejor. Incluso hay quienes se sienten cómodos al pasar toda su vida en lo que llamamos mentiras.
¿Cómo no estar cómodo si la realidad es su propio invento?

Si "Peter Pan" viniera, de seguro la llevaría a su reino. No se a quien se le ocurrió hacer un reino sin reina, pero evidentemente era ella. "Nunca Jamás" debe ser un lugar triste en estos días, cuando recuerdan que aún su reina habita de este lado del libro.

Ella se permitía visitar las historias ajenas, como queriendo torcer la tinta. Muchos cayeron de inmediato en su hechizo. Es que posee tanta magia...
En algún rincón escondió la formula que tanto buscamos, como crecer sin envejecer, como madurar sin ponerse viejo. Al principio creí que era egoísmo, pero ahora entiendo que es pura bondad.

Pobre mujer, no eligió bien donde soñar. La historia debía ser un sapo que se vuelve príncipe, no un príncipe que se vuelve sapo. Pero a veces se sentía tan desorientada que se encaprichaba en volver príncipe a cuanto ser cruzara su paso.

Saben, es muy raro cuando se mezclan dos fantasías, y mas aun cuando las cuentan distintas personas. Todo parece mezclarse al principio, pero al tiempo no le gustan las fantasías, y mucho menos las fantasías cruzadas.

Así ocurrió, hasta el momento en que les cuento esto, no consiguió mas que desiluciones.

Lamentó caer en cuenta de que en la realidad no existen los príncipes azules. Primeramente, porque no existe gente azul. Y en los detalles menores, por nuestra maravillosa condición de individuos, que nos permite ser distintos al resto, y nos obliga a distintos conceptos de perfección.

Le resulta muy difícil diferenciar factores que enmarcan la realidad, como que el amor escasea, algunos sentimientos simplemente se transforman, y muchas eternidades duran poco.

¡No no, no empiecen a llorar, que la historia no se acaba así!

¿Notaron que les estoy contando una historia?...
¡Claro, ahora todos sabían!
Estoy contando una historia, por que nunca, jamás hay que perder la esperanza. Puede que un día entre sus visitas a libros ajenos, descubra que se encontró con mi fantasía.

¿Saben?, no lo había notado, pero si escribí todo esto es porque nuestras fantasías ya se cruzaron, ¡Que despistado!.
Bueno bueno, hagamos una cosa, todos pidámosle al tiempo que sea bueno por esta vez.
Se bien que no soy azul, soy mas bien amarillento. Pero no es una cuestión de colores.
¿Príncipe? No, no me gustan esas ropas..

Es solo que hay veces que me siento Peter Pan.

domingo, 1 de abril de 2007

Esa carta inocente

Estimada vida mía, te escribo por si alguno de tus giros te trae por estos rumbos. Necesito pedirte un favor, urgente. Te pido, si te es posible, unos minutos de tregua.

Se que no notas cuando caminas muy rápido, que vas a paso largo, y te distraes con facilidad, pero necesito que me esperes por un tiempo. No será la liebre y la tortuga, pero ya no puedo mantener el ritmo. Estoy muy cansado, la fatiga me tiene rendido, y el asma me juega en contra.

Hace ya un tiempo me dejaste retrasado, y desde entonces no consigo recuperarme.
No soy bueno rastreando, no conozco el camino, ni la forma de alcanzarte. Además tantas sorpresas juntas solo me desorientan. Espera solo un momento, y considera unos minutos de tregua.

Te busco guiándome por las señales de tus pasos, pero últimamente te muestran cada vez mas veloz.
Mis amigos, ya se van casando, hay quienes se van al extranjero, quienes terminan ya sus estudios de pos grado, incluso hay quien espera un hijo en solo un rato; y yo mientras tanto sigo aquí parado, sin saber hacia donde debo escapar.

Se bien que no puedes contarme el camino, y mucho menos llevarme de la mano; que perderías el mismo sentido de tu existencia; pero unos minutos no te van a dañar. Hablé con tu primo el tiempo, y el me los quiere prestar.
Además, debes admitir que me tienes medio olvidado. Llevamos ya muchos kilómetros por el sendero de la soledad. Es un buen momento para cambiar un poco el rumbo. Siempre es buen momento para cambiar un poco.

Quiero que sepas que con indiferencia no me vas a alejar de ti. Me conoces desde pequeño, nunca fui de los que se rinden tan fácil. Mucho menos de los cobardes que al no poder encontrarte deciden separarse rápida y definitivamente de tus andares.

Se que algún día tendrás que dejarme ir, pero aún me queda mucho por andar, y ciertamente prefiero hacerlo a tu lado. Se también que no puedes simplemente quedarte quieta, pero una vuelta en circulo no vendría nada mal, te he visto hacerlo varias veces, aún ante mi rotunda oposición; así que una a pedido no te va a lastimar.

Ya es hora de dormir, así que voy dejando el teclado.

Un saludo, espero verte pronto cara a cara, tengo tanto por contarte...



Pd: ¡Que loco está ya el clima! Debe estar muy deprimido, pues desde un tiempo atrás no para de llover, deberíamos regalarle una sonrisa, o algún arco iris que le de ánimo, ¿no crees?.