Estaba ahí, como siempre lo había imaginado. Destellaban gotas de amor en su sonrisa. Sus ojos resultaban tan transparentes que se podía ver claramente hacia adentro. Amor y rencores, felicidad envuelta en lágrimas, tristeza y soledad.
Pero estaba ahí, como si siempre hubiese estado. Sintió tanta atracción que no la pudo evitar. Se acercó sigiloso y le ofreció un sueño nuevo. Sueño de soñar despiertos, fantasía miedosa de poderse encontrar, alegría incontenible.
Al conocerla sintió que ya la conocía. Es que era tan igual a él. Pronto notó la misma música, los mismos referentes, la misma alegría de bailar, idénticas ganas de vivir fuera de foco.
Le cautivaba su exótica belleza, no se suelen ver mujeres así. Más aún lo atrapaba su propia fantasía, digna de la mayor novela, que atrapaba su entorno en auras de bondad.
Al conocerle se sintió confundida. Lo notaba tan idéntico. Notó las mismas desilusiones, los mismos desamores, iguales ganar de amar, aún lejos de darse por vencido.
Le notaba temores sentimentales, casi no existen hombres así. Algún giro del destino lo habría traído de golpe, pensaba insistentemente, pero tanta sorpresa no la dejaba actuar.
Esa noche quisieron bailar, ambos compartían esa felicidad. A la vuelta de un giro fallido, entre las risas del error, sintieron temor a enamorarse. Otra vez les invadió el miedo, dispuesto a apoderarse de su voluntad. De nuevo el mismo fantasma daba su estocada en la memoria.
Se sentaron y fingieron que nada ocurría. Hablaron, como ocultándose entre sus palabras, pretendiendo evadir a su verdad. Se quedaron esperando a que el otro actuara primero, o que diera una señal. Quedaron pues, esperando algún milagro, con ganas de besar.
Triste. Solo quedaron esperando, hasta el momento de saludar. Se despidieron tan lejanos como nunca habían estado. Se quedaron separados, arrepentidos por no actuar. Quisieron volver el tiempo, pero les fue imposible.
Triste, quedaron esperando inquietos, algún día encontrarse. Se pasaron la noche despiertos, preguntando inquietudes a la cama, remojando las sábanas en lagrimas. Rogaron que vuelva el tiempo, o tener otra oportunidad.
sábado, 17 de marzo de 2007
Ayer
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


2 comentarios:
me pregunto si voveran a verse, si tendran otra oportunidad.seria muy triste que se perdieran siendo tan parecidos...quizas no encuentren otra persona asi...ojala puedan decirse a la cara todo lo que sienten, todo lo que piensan, al menos yo lo querria asi...
Wow, man. Te pegó fiero.
Publicar un comentario