sábado, 16 de junio de 2007

El virus del cambio

El invierno ya se va asentando, empeñado en enfriar las camas.
Con él, llegaron los resfríos, la tos persistente, y la epidemia de gripe.
Y no hay vacuna que aguante tan cambiante virus, ni remedio absoluto a sus males, aunque así lo jure el farmaceutico. Mas bien hay drogas dedicadas mas a esconder los sintomas que a curar.

Y es que no hay quien le escape. El gas escasea y es de mala calidad, y en la ciudad casi no existen métodos alternativos para calentar el hogar. ¿Estufas eléctricas? no lo creo, ya hace años que las desplazó la economía. Solo queda resistir con cuanto abrigo encontremos en el placard.

El caso es que por molesta que re resulte, la gripe solo es uno de los males menores del invierno. Hasta trae bajo el brazo la atención de familiares y amigos, y alguna ausencia justificada a la oficina. Todo un milagro en mi opinion.

Es que el frío del invierno suele venir acompañado por amigos igual de crueles, como las resacas del amor de verano, el exceso de tiempo a solas, y las noches largas. Y ellos son quienes se encargan de traer las plagas mas poderosas. El virus del cambio.

El virus del cambio es un tipo raro, sin dudas.
Aunque no se conoce con exactitud su estructura biológica o sus orígenes, se puede afirmar por propia experiencia que ataca principalmente humanos adolscentes y adultos jóvenes, aunque se han detectado casos en ejemplares de alrededor de 50 años, en especial aquellos acostumbrados al sedentarismo.

Sus principales síntomas son la noches de reflexión, las caras largas, y el desconocimiento de los logros personales. En ejemplares femeninos es común también la presencia de almohadas húmedas y la falta de hambre.
Además, en la mayoría de los casos se detecta la presencia de utopías carentes de sentido, del tipo que intentan cambiar el pasado, y la envidia injustificada, tanto a amigos y enemigos por igual.

Se conoce a ciencia cierta que dicho virus debilita gravemente las defensas del organismo, ocacionando grandes probabilidades de ser atacado por organismos mayores, como la depresión. Por ésto, se recomienda al menos una dosis diaria de companía, como asi tambien frecuentes bailes y sorpresas.

El frío mis amigos, es así. Y no hay mas vueltas que darle, seguirá así mientras que el invierno sea invierno y los corazones sean vulnerables.



-Escrito junto a Silvina, entre pizza, cerveza, luces verdes y humo de cigarrillo-

2 comentarios:

María.- dijo...

Yo te conté (creo que sí) que a mi me gusta el invierno.
Por hacer esta afirmación tan firme (je), a veces siento que no puedo quejarme de él. Algunas de las cosas que vos decís son ciertas. Pero para mi (que además, y por otro lado, odio, detesto el calor pegajoso del verano con el que inevitablemente me baja la presión), el invierno tiene un montón de cosas que me resultan disfrutables y poéticas, a saber:
-las frazadas, las camas calentitas
-las siestas, mejor si son de a dos (aunque no suela tenerlas)
-todas las bebidas invernales, desde la chocolatada calientes hasta algún vino rico.
-las películas
-las comidas de invierno, al estilo guiso =)
-las estufas de leña
-la ropa de invierno, que me parece mucho más linda y..táctil? je
-los abrazos de oso, más frecuentes en esta estación...
-los días fríos con sol
etc. etc. etc.

En fin, el asunto es que sos persona que tiende a la nostalgia, igual que yo, pero a veces creo que es necesario encontrar la veta para el otro lado. Para disfrutar más, para ver el lado luminoso de todo, no?.
A todo esto...te reto a que escribas algún cuento, historia, reflexión, lo q quieras, sin usar analogías con otra cosa. Escribí sobre lo que realmente tenés ganas de escribir, directamente, a ver que sale, dale? ....claro que si no tenés ganas, no tenés ganas...al estilo moria =)

bueno nene, te mando un abrazote invernal, mientras tanto, no nos queda más que abrigarnos
nos vemos
besito!
maru.-

Anónimo dijo...

muy buen escrito Nato..es muy cierto eso.. pero si no sale el sol en el cielo..tenemos que buscarlo en nuestro corazón!
pero "ALGUNA DE LAS DOS"..también es cierto lo que dice,porque es muy agradable los abrazos de osos y las chocolatadas calientes, y dormir las siestas de a dos je;