domingo, 25 de noviembre de 2007

FElICIDAD- happienes- Glück- Felicidade- Bonheur- 幸せ- Felicità

En cualquier idioma que se lea, HOY pase el mejor día que estos años me han dado.
Hoy volví a pisar la cancha.
Hoy me bañe en Polvo de Hadas.
Hoy dormí por fín una siesta.
Hoy bailes para cientos de personas, sin que el miedo se apodere de mí.
Hoy baile para mi mismo, y con gente querida, cada uno de los temas.

Hoy podría irme tranquilo, adonde me lleve el destino.
Y podría esscribir mil líneas, si supiese qué decir.

Pero es que hoy, queridos amigos, fué l mejor día de mi vida.
Y a veces no se bien que decir.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Salsa!

Espié por detrás del comodín. Teatro lleno. Casi mil personas disfrutando el festival.
El cerebro poco podía decirme mientras intentaba verificar que todo estuviese perfecto.
Por fin, la primeras notas sonaron, marcando el momento de entrada. Con el corazón de colibrí aguarde los diez segundos que habíamos pactado. Fueron horas.
Entré en escena, y no se contar mucho más. Una mezcla de euforia, de felicidad extrema, de nervios y confusión. Solo recuerdo claro haber visto hacia el costado, y alguien diciendo "Natalio, mira hacia adelante!".
De todos modos, fue mágico.

Tan pronto salí al hall del teatro, confirme mi asistencia para el próximo sábado. Me encontré y abracé con medio mundo, pregunte que tal salio, y organizamos salida.
Ya por estas horas, la sensacion se empezo a calmar. Pero se bien que del escenario no me quiero bajar mas.

lunes, 12 de noviembre de 2007

A Maru

Anoté entonces una tragedia más.
Hace un tiempo te venías despidiendo de quienes aprendimos a contar los sentimientos. Pero tenía la esperanza de que no fueras tan valiente ni tan cobarde como para cumplir tus anuncios.

Sin más, te busque como cada día entre los nudos del internet, pero ya nadie sabía de tí. Ninguno de los espacios que solíamos frecuentar guardaba siquiera un indicio de donde habías ido.
Te busqué. Por todas partes. Y día a día fuí encontrando más y más temor. Es difícil explicar como pude llegar a llorarte. Pero ya lo explicaste cuando en tus palabras hablaste por todos nosotros.

Ya ni se si somos de los nuestros. Aunque pensandolo bien, quizás no se tan importante.
Tal vez seamos mucho mas de lo imaginado. Y no exista aún la palabra para definirnos. Y aún siendo tan bueno para inventar cosas, prefiero dejarlo así, a quitarle la magia.

Duele saber que ya no te leeré cada noche. Que ya no me contarás tu día antes de dormir. Y mucho mas duele no saber que hacer, para algún día traerte de nuevo al mundo de magias que me enseñaste a ver.

Al menos puede que el verano te traiga, de nuevo a esta enferma ciudad. Y pueda volver a conocerte. A recordarte. Quien sabe que más.
Solo espero que no te sorprendas, si no aguanto tanto tiempo, y te voy a visitar.

lunes, 5 de noviembre de 2007

A primera vista, todo en tu casa se veía normal. Igual. Paciente.

Un paso más, y el juego de las diferencias marcó su primer círculo. Dos rosas blancas, posando para mis ojos donde antes había solo polvo.
Y no fue su color, sus pétalos ni su aroma lo que lamo mi atención. Lejos del cuadro de mis ojos, de nuevo mi interior me contaba de tu pasado.
Mira que inpensada señal, ambos capullos apuntaban directo al suelo, aún cuando sus tallos se esforzaban hacia el cielo. Por poco no se echaban a llorar.

Corrí a abrazarte y hacerte pensar en otras cosas. Contarte de bailes, de viajes y fantasías.
Y en eso sonó el teléfono. Y quien fuera que te regalo las rosas, te hablaba del otro lado.

Pense que de nuevo te iban a ganar. Pero no, no hubo vuelta del malvado que te consiguiera quitar una lágrima.
Y volviste, y me hablaste de bailes, de viajes y fantasías. Aunque en verdad no te escuche, estaba muy concentrado en observarte.
Has crecido niña. Y no hace tanto que te habia perdido el rastro.