miércoles, 27 de junio de 2007

Dormida

Dormida, no pareces tan triste,
pareces mas bien tranquila.
Y me regalas la paz,
mientras te veo dormida.

Dormida, vas dejando de llorar,
Y hasta te vuelve la calma.
Entre tus sueños, te vas,
y quedas, por fin lejana.

Y yo te contemplo, dormida,
y siento miedo a enamorarme.
Porque tu cuerpo pequeño,
encierra un corazón tan grande.

Te veo dormir, sin entender
por que tu llanto, tus depresiones,
tienes tu canto, tienes tu voz,
tienes decenas de amores.


Si aun debes soñar para ser feliz,
si aun debes dormir para soñar;
ven, que yo te ofrezco un sueño nuevo,
para que soñemos despiertos,
sin temor de despertar.

Si te estás sintiendo atada,
si aún deseas la libertad;
sigueme, aun sin rumbo,
quizás cambiemos el mundo,
tal vez tu puedas volar.





- A chachi, aunque sea mediocre y prosaico, fue totalmente espontáneo.-

jueves, 21 de junio de 2007

Me estoy sintiendo estancado.

Me estoy sintiendo estancado.

Otra vez volviendo al circulo de mi vida.
Este sería ya el quinto año en que el invierno me encuentra igual. No se lo puedo permitir.

Pero es que cada día parece venir mas complicado que el anterior.
Y se ve claramente en mis actos, como el cansancio y el rencor me empujan a la intolerancia.
Incluso de a ratos no soporto ni a mi sombra, ni mi mente. Ni a mi mismo.

Suena raro al ver mi progreso, oírme decir que no tengo logros. Pero es que tanto esfuerzo se está volviendo inútil.
Quiero dejar de ser trabajador. Me gustaría por un rato ser simplemente hombre.
Pero es que este hombre como verán, solo tiene logros laborales.

"Poned atención, un corazón solitario no es un corazón". Lo dijo Machado, hace ya muchos años.

Ocurre que en estas épocas me es difícil encontrar compañía.
En parte por mi continua intolerancia y la expresión constante de mi rostro.
En parte porque todos andan ocupados.
Tal vez un teléfono que no funciona bien. O tal vez quizás, que me olvido de llamar.
El baile se me está volviendo rutinario, y ciertamente ya no alcanza a arrancarme la sonrisa.
Además, bailar solo es muy aburrido.

Será esto del virus del cambio. Epidemia maldita si las hay.
Pero estoy pensando en realidad, si no seré yo el portador de dicho mal.

Solo quiero dejar de estar así. Duele ver a la familia preocupada.

martes, 19 de junio de 2007

Temores

Había una vez, una pequeña historia que rechazaba las analogías.
Las creía raras, cobardes, y hasta malvadas. Y por eso en cada letra que agregaba el escritor, temía encontrarse con alguna, pensando que estropearían su hermoso mensaje.
De algún modo logro contarle sus miedos al narrador, quien aceptó gustoso protegerla, aún sin entender el porque de sus fobias.

Así, pagina tras pagina, nuestra historia fue creciendo mas y mas, y ciertamente fue original y directa. Con cada oración se fue volviendo mas y mas bella, aún sin saber a ciencia cierta su final.
Pasó el tiempo, las sensaciones y las opiniones, y tal vez por culpa de ellas, o tal vez por la falta de imaginación, ocurrió lo lógico, lo trágico, lo indeseado.
Sucede que a veces la belleza es maldición.

Ocurrió que, como todos saben, cuando algo es demasiado dulce, termina por volverse empalagoso.
Y ahí, como habrán notado, se coló una analogía, que sin ser demasiado evidente, fue lo suficientemente fuerte como para hacer que nuestra historia llorase. Y llovió tan fuerte en su fantasía, que empaño las ventanas, borroneó la tinta y mancho las blancas hojas del autor.
Claro, ya hacía tanto tiempo que las había olvidado, que solo ver una de lejos le causó el mayor de los temores, y así la historia mas maravillosa termino en un final no tan feliz.
Porque como bien sabemos, los finales felices son simples analogías a nuestros deseos.

Por eso niña, no me pidas que no use analogías, es como pedirme que no use tildes, que escriba sin sentimientos, o que empuje sueños a la luna.



-Para maru, aunque quise hacerte caso. Será que así soy yo.-

sábado, 16 de junio de 2007

El virus del cambio

El invierno ya se va asentando, empeñado en enfriar las camas.
Con él, llegaron los resfríos, la tos persistente, y la epidemia de gripe.
Y no hay vacuna que aguante tan cambiante virus, ni remedio absoluto a sus males, aunque así lo jure el farmaceutico. Mas bien hay drogas dedicadas mas a esconder los sintomas que a curar.

Y es que no hay quien le escape. El gas escasea y es de mala calidad, y en la ciudad casi no existen métodos alternativos para calentar el hogar. ¿Estufas eléctricas? no lo creo, ya hace años que las desplazó la economía. Solo queda resistir con cuanto abrigo encontremos en el placard.

El caso es que por molesta que re resulte, la gripe solo es uno de los males menores del invierno. Hasta trae bajo el brazo la atención de familiares y amigos, y alguna ausencia justificada a la oficina. Todo un milagro en mi opinion.

Es que el frío del invierno suele venir acompañado por amigos igual de crueles, como las resacas del amor de verano, el exceso de tiempo a solas, y las noches largas. Y ellos son quienes se encargan de traer las plagas mas poderosas. El virus del cambio.

El virus del cambio es un tipo raro, sin dudas.
Aunque no se conoce con exactitud su estructura biológica o sus orígenes, se puede afirmar por propia experiencia que ataca principalmente humanos adolscentes y adultos jóvenes, aunque se han detectado casos en ejemplares de alrededor de 50 años, en especial aquellos acostumbrados al sedentarismo.

Sus principales síntomas son la noches de reflexión, las caras largas, y el desconocimiento de los logros personales. En ejemplares femeninos es común también la presencia de almohadas húmedas y la falta de hambre.
Además, en la mayoría de los casos se detecta la presencia de utopías carentes de sentido, del tipo que intentan cambiar el pasado, y la envidia injustificada, tanto a amigos y enemigos por igual.

Se conoce a ciencia cierta que dicho virus debilita gravemente las defensas del organismo, ocacionando grandes probabilidades de ser atacado por organismos mayores, como la depresión. Por ésto, se recomienda al menos una dosis diaria de companía, como asi tambien frecuentes bailes y sorpresas.

El frío mis amigos, es así. Y no hay mas vueltas que darle, seguirá así mientras que el invierno sea invierno y los corazones sean vulnerables.



-Escrito junto a Silvina, entre pizza, cerveza, luces verdes y humo de cigarrillo-

miércoles, 13 de junio de 2007

Vos y yo, nos, otros.

Por algo a veces deben pasar varios años para que notemos los errores.
O al menos, para notar que esos errores eran simplemente errores, y nada mas.
O que al pasar los años, toda herida que no fuera mortal, termina por cicatrizarse, con un poco de cuidado. Y si estas vivo para verla sanar, es prueba suficiente de que la estocada no eran tan profunda.

Hoy pasaste caminando a mi lado. Y me ignoraste.
Aunque lo hacías cuando estábamos juntos. Aunque lo hacías cuando me prestabas atención.
Y debo confesar que también seguí caminando, que no causaste mas que un rasguño, y que ya perdiste la magia. O al menos, que la vacuna contra tu mal funcionó de maravillas.

Supongo que será eso, de saber ver los errores.
Que acertada estabas cuando me clavaste puñales en la espalda, en el corazón, en la boca del estomago.
Que acertada estabas cuando matabas el joven perfecto para ti, mientras predicabas mentiras prefabricadas.

Y que horrible resulta verme en tercera persona.
Dejando de lado mis prioridades, por ser tu mi única prioridad. Cambiando todo mi tiempo por un segundo contigo.
Triste, que el hombre perfecto no exista, ni para ti, ni para nadie. Será un poco la maldición de ser real.

Hoy pasaste caminando a mi lado. Y te ignoré.
Pero ahora que lo he pensado, la próxima vez voy a llamarte. Supongo que debo disculparme por haberte odiado.
Y espero que al detenerte, tengas un instante de calma, para entender que fuimos errores. Pero de los errores, se aprende.

martes, 12 de junio de 2007

Momentos

La vida es así, ya no hay quien lo niegue.
Mira sino como se da todo de golpe. Que hasta cuesta creerlo.

Semanas que empiezan mal, siempre terminan igual. Las noticias se suelen agrupar en ese orden.
Dias en que se te dá todo lo que venías pidiendo. Tanto, que a veces cuesta agarrarlo todo.
Y ni hablar de las noches.

El resto del tiempo parecer pasar, sin dejar muchos milagros. Dejando mucho que desear.
Y en esos momentos sin objetivos, suelo ponerme a pensar. Me atacan los sentimientos.
Y escribo sin pausas.

El resto del tiempo parece pasar, saludándome de lejos. Sin dejar muchos recuerdos.
Y entre tanto despropósito, suelo enojarme con él. Le niego gotas de odio.
Pero le guardo recores.

Semanas que no dan nada, no guardan grandes sorpresas. El mundo parece descansar de vez en cuando.
Y hay días que te roban todo lo que habías logrado. Tanto, que no te dejan ni respirar.
Y ni hablar de las noches.

Es en esas noches me recuerdo. Como soñaba mis días.
Y no entiendo donde me encuentro. Ni donde está la salida.
A veces me abandona el espejo. Suele negarme el reflejo.
Y entonces quisiera ser otro. Quisiera cambiar de vida.

Me maltrata la memoria. Se ríe medio escondida
Y me golpea con la verdad. Me aplasta la fantasía.
A veces hecho a llorar. Duele tanto lo pasado.
Y entonces vuelvo a ser yo. Cuando el sol regala el día.







Es que últimamente me estoy encerrando mucho.

lunes, 11 de junio de 2007

Quisiera

Quisiera hacerte canción, para cantarte despacio
esa historia de amor que olvidaste entre el llanto,
caricias artificiales, roces casi forzados,
besos con gusto a poco, mentiras en nuestro cuarto.

Quisiera hacerte canción, para cantarte despacio
esta triste melodía que dejaste de regalo,
letras de sin sentidos, sentimientos añejados,
la historia de alguna vida, que murió con tu pasado.

Quisiera hacerte canción.
Quiero cantarte despacio.
Una balada de amor.
Si la perdiste en el llanto.
Yo quise cambiar tu vida.
Y termine lastimando.
Pero acepta niña estos versos.
Verás que nada ha cambiado.

Quisiera hacerte canción, para contarte despacio,
que quise cambiar tu vida, que quise estar a tu lado,
que me dejaste rendido, y te fuiste casi llorando.
Apagaste nuestro amor, pero volviste a buscarlo.

Quisiera hacerte canción, para contarte despacio,
que por algo nuestra historia, terminó aquel verano.
Pero sigues buscando excusas, aun me sigues culpando.
Y no ves tantos amores, por solo estar esperando.

Quisiera hacerte canción.
Quiero cantarte despacio.
Una balada de amor.
Si la perdiste en el llanto.
Yo quise cambiar tu vida.
Y termine lastimando.
Pero acepta niña estos versos.
Verás que nada ha cambiado.

domingo, 10 de junio de 2007

De nuevo

Es que a veces abrazas tan fuerte a la esperanza, que no le dejas respirar.
Y el miedo de volver a perderla me estaba quitando el sueño.

Entonces dejo salir una sonrisa en sus ojos. Entonces prometió ser mas feliz.
Y mi esperanza sobrevivió, casi sin aire, y logró convertirse en realidad.
Prometió llorar un poco menos, tal vez hasta reír un poco mas.
Revivió de entre los muertos. Y al fin se atrevió a soñar.

Soñar, se esta volviendo difícil en estos tiempos. La fobia ya se hizo epidemia.
Pero siempre hay locos que no respetan la verdad. Que inventan escondites, lejos de la realidad.
Y ahí estaba ella, recordándome en la mirada la mas perfecta fantasía.
Y me tomó de la mano, y en una lágrima prometió cambiar su vida.

Nos unimos en abrazos, que parecieron eternos.
Y nos volvimos humanos, al menos por un tiempo.
Y fue entonces que noté, que estábamos unidos.
Y habíamos cambiado el mundo. Por primera vez, de nuevo.

sábado, 9 de junio de 2007

Cambiar el mundo

Encuentras unos ojos que solo transmiten tristeza, y el corazón hace lo único que sabe hacer.
En ese instante te decides a cambiar el mundo, otra vez.
Lo traes de nacimiento, es casi involuntario. Pero la voluntad de mejorar cada vida que te encuentras esta empezando a consumir la propia.

De nuevo, das sin pedir a cambio, regalas lo mejor que tienes, sin tener que pensarlo. Cambias las horas de sueño por las de reflexión.
Y siempre crees que podés cambiar el mundo. Te estas volviendo un soñador. Tan perfecta es la fantasía, que ya la consideras realidad.

Entonces te ataca la memoria. Lo fantasmas que nunca pudiste salvar, vuelven a rendir cuentas. Y la esperanza asustadiza te empieza a abandonar.
Corres tras ella, desesperado. Pero parece ir mas rápido de lo que puedes llegar. Solo te queda alcanzarla, que la paren los fantasmas, o esa persona especial.

Ya van varios años que me consideran loco.

viernes, 1 de junio de 2007

Dejalo

Es que no puedo entender porqué no dejas de jugar al pacman.
Siempre corriendo en laberintos que no conseguis entender.
Corriendo de los fantasmas, de distintas caras y colores.
Con esas falsas salidas que solo te llevan al otro lado.

Fijate bien, que cuando te ves arrinconada en la esquina, tenes la posibilidad de enfrentarlos.
Solo te esta faltando el valor.
Yo solo digo que ya me canse de verte siempre en lo mismo.
Y además, se te están acabando los créditos.

Acá afuera hay muchas partidas a las que si vale la pena poner una ficha.
Solo tendrías que dejar de insistir en ver todo el tiempo lo mismo.