lunes, 16 de abril de 2007

Ajedrez

Noté que era un buen momento para escribirte, pero no encontraba por donde empezar...
Entonces un sabio llego a ayudarme, "comienza por el principio", me dijo, y ante tal obviedad no pude sino acatarle.

Podría adornar mi historia con extraños comienzos. Que en verdad no te conocí, sino que solo nos reencontramos. Que de seguro habrías estado conmigo en las vidas anteriores. Que una vuelta del destino te cruzo por mi camino. Tantas cosas... Que podrían ser ciertas, solo que no habría quien las crea.

Me pregunté entonces, cual era el principio. Los hechos que esa noche me llevaron hasta vos. O la historia de mi vida antes de tu entrada. O las charlas entre amigos que te describieron sin haberte visto antes. Es que todo esta relacionado. Pero creo que va a convenir empezar minutos antes de chocar nuestras miradas. Para el resto, ya habrá tiempo. Quizás en otra historia.

Esa noche me llevaba a las mismas amistades, esas personas con quien uno prefiere pasar el tiempo, aunque sea solo charlando, entre mates o cervezas. Todo en el lugar estaba como siempre. Todo, excepto vos.


Al verte ahí parada, me encontré de nuevo con mi mente. Hacía ya mucho tiempo había olvidado esa habilidad, tal vez opacada por la ansiedad adolescente.
Planeaba cada posible jugada, su respuesta y contra respuesta, como en cada partida de ajedrez. Pero decidiste acercarte, acortando el reloj. Y ante tal inconveniente, no pude más que recurrir a los manuales.

La apertura básica, que tradicionalmente marcaba un inofensivo "Hola". Lo sé, es casi lo mismo que regalar el turno, pero es que ya no había tiempo para pensar algo mejor.
Respondiste de inmediato. Lanzaste un "Que tal", que entre inocencia y picardía no se dejaba entender.
De nuevo, no me diste tiempo a pensar. Tu respuesta no había pasado por las posibilidades planteadas. Busque desesperado la forma de retomar el control de la partida, pero en ese instante me miraste directo a los ojos.

"Jaque Mate", pensé, y me ví derrotado apenas iniciada la contienda. Decidí otorgarle al instinto el control de tablero, resignado a responder a tus propuestas.
Para mi sorpresa, tu juego no resulto tan agresivo. En verdad parecía que disfrutaras el juego, dando espacios a respuestas, con sutiles ataques cuando parecías aburrida, como invitándome a seguir jugando, como marcando que ambos podríamos ganar.

Fuimos ganando confianza. Esa extraña mezcla entre tiempo y condiciones, que resultan en bienestar. Entonces noté que disfrutaba muchísimo mas el juego, esa especie de piloto automático que llamamos emociones resulto en principio mas sabio, es infinitamente mas entretenido que cualquier variable que pudiera pensar.

Y así es, que por estos días seguimos jugando. Tu siempre de ese lado del tablero, frente a frente. Y aunque las leyes de la física te marquen siempre a la misma distancia. Debo confesar que con cada movida te veo mas cerca.

Quizás sea tiempo de declarar Tablas.
No a modo de empate. Es que en verdad ganamos los dos.

4 comentarios:

NN dijo...

esto es muy loco, este sabado escribi algo terriblemente parecido, con una analogia con el ajedrez casi igual, pensaba subirlo jajaja, pero mejor no lo hago asi no me acusan por plagio
Es casi como un texto a medida!

realmente muy bueno esto! muy bueno!

Le dejo un saludo señor, nos estamos leyendo

María.- dijo...

aparentemente tenés otro melli nato!...q loco q alguien escriba cosas iguales a las tuyas,no sé...yo que vos lo pensaría (uhuhuhuhuh (con ruidito de tren fantasma)

Ya te lo dije por la ventanita (de lluvia y de sol)

Me gustó mucho este. Como está escrito. Además me gusta la idea de pensar que ganan los dos. Que no todo es una competencia para ver quién avanza más. Quien pierde menos.
Y también q a veces no hay q pensar q vas a decir, o q tenés q hacer, porque con algunas personas especiales, aunque pocas, sale solo.
Pero bueno...muy lindo, again, ya pasaré a ver q hay de nuevo.
BesoTe
maru.-

Anónimo dijo...

Muy bien logrado, interesante mensaje y resolución. Me gusta como está escrito, realmente. A pesar de que exijas un nivel de critica voraz de nuestra parte debo decir que aveces es imposible, no hay defectos para remarcar en la mayoría de los casos.

Facundo dijo...

bueno, está bien... voy a comentar un blog ...

la verdad, si se leen los tres primeros y los tres ultimos post, es evidente un progreso gigante como escritor...

Y si transformas algo de esto en una canción, mr. waters?