martes, 15 de abril de 2008

Infancia

Casita encantada de infancia

que me quedaste marcada

como mi altura cada año

en el marco del portal

llevo diez años lejos de la cuadra

de aquel pacifico barrio

que nunca pude olvidar


Las tardes de juegos de pelota,

de escondite, de mancha, de paz.

Las noches de sueño profundo

que nunca volví a encontrar


De día las nubes me hablaban

en toda la habitación

de noche en el techo brillaban

miles de estrellas y un sol.

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Pequeña casita encantada

corazón de la manzana,

vives enorme en mi memoria

y por siempre vivirás.


Quizás, mañana te destruyan

los años o los obreros.

Tal vez, te vuelva a encontrar,

cuando entre medio de sueños

me pase a buscar peter pan.

1 comentario:

NN dijo...

maldita nostalgia!
... Lo mas triste de todo es que probablemente de algo nos quejabamos en esas epocas


Un abrazo