Casita encantada de infancia
que me quedaste marcada
como mi altura cada año
en el marco del portal
llevo diez años lejos de la cuadra
de aquel pacifico barrio
que nunca pude olvidar
Las tardes de juegos de pelota,
de escondite, de mancha, de paz.
Las noches de sueño profundo
que nunca volví a encontrar
De día las nubes me hablaban
en toda la habitación
de noche en el techo brillaban
miles de estrellas y un sol.
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Pequeña casita encantada
corazón de la manzana,
vives enorme en mi memoria
y por siempre vivirás.
Quizás, mañana te destruyan
los años o los obreros.
Tal vez, te vuelva a encontrar,
cuando entre medio de sueños
me pase a buscar peter pan.
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1 comentario:
maldita nostalgia!
... Lo mas triste de todo es que probablemente de algo nos quejabamos en esas epocas
Un abrazo
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