lunes, 30 de julio de 2007

ERAS

Tu eras todo para mi.
Las luces de mis mañanas.
El sol de mi jardín.
Las locuras de mi vida.
Mi razón para existir.

Tu eras mis domingos,
En los martes de rutina.
Como el calor en mi cama,
Al final de cada día.

Tu te fuiste, y ya no soy.

La mitad de lo que era,
Pues contigo yo era yo,
Y hoy ni se que es lo que fui.

Tu te fuiste, y hoy me siento,
Como colchón sin almohada.
Como armarios sin sacos,
O cerveza sin maní.

Pues te fuiste, y me dejaste,
Como llantos sin pañuelos.
Como decirle un te quiero,
A algún triste maniquí.

Porque te vas sin motivos,
Con lo bueno de mi vida.
Porque te vas, sin excusas,
Ni siquiera una mentira.

Pues te vas, y te maldigo,
Con el amor mas puro, el mío.
Que te acompañe donde vayas,
y que no te deje vivir.

Que te mueras de la angustia.
Si te falto cada noche.
Te desgarre las frazadas,
y no te deje dormir.

Pues te vas, y te maldigo,
Con el amor mas puro, el mío.
Que te ahorque la empatía,
Si sabes lo que sufrí.

Para que te quede claro,
Que por vos daría mi vida.
Pero si ya no lo quieres,
Ya no se por que vivir.

Para que te quede claro
Que sin ti, yo no soy nada.
Y aunque seas la malvada,
No seras nada sin mi.

Volvi

Hola de nuevo, solo para que estén tranquilos, estoy vivo. Hoy, mas que nunca.

Hace ya unos días que ni me acercaba a estos rumbos.

Es que estuve de viaje, solo unos días me alcanzaron para encontrarme de nuevo con quien quiero ser.

En la terminal, mientras Agustín tocaba un rock en Fa, y Matías un blues en Do, que pretendían ser parte de lo mismo, me dio por hacer algunas letras, aunque las guarde en mi mente, para no hacer de aquel momento una sin -fonia desastrosa que fuera forzada al olvido.

Un viaje obligado, de ir a visitar familiares enfermos, que encontré peor de lo esperado, y que dejé mejor de lo imaginable. Todo un milagro, siendo que estuve tan poco tiempo.

Aunque no debo mentir. La pasé mucho mejor de lo que estoy diciendo. Escribí mucho, leí más, compuse, escuche, y aún así tuve el tiempo suficiente para disfrutarlo todo.

Volví. Seguro, siempre vuelvo. A las rutinas, a los círculos, a las costumbres y los viejos amores. Y cada vez que me toca volver, a cualquiera de ellos, siento ese deseo de oponerme, que es a la vez locura y miedos.

Pero aquí estoy, como antes, como siempre, esperando de nuevo que me toquen las varitas mágicas, que me regalen emociones, destinos, que me den, así de la nada, una nueva excusa para salir a su encuentro, aún sin saber bien hacia adonde me dirijo, sin poder más que dejarme llevar.

Son muchas cosas, pero ya tendré el tiempo de contarlas.

martes, 17 de julio de 2007

Y entonces notas que te estuviste encerrando en vos mismo, escribiendo cosas que ni entendes, dejado pasar los días, las situaciones, las oportunidades.
Y que culpabas al mundo y sus maldiciones inventadas, a la envidia y al poder. Y que ya estabas olvidando lo vivido, la andado, lo aprendido.
Y eras una bomba de nostalgias, furia y depresión. Todo un terrorista, cargado hasta los dientes de explosivos sentimentalistas.

Y tanto, tanto te habían dado esos diez días.


Resulta increíble pensar que solo necesitabas un abrazo.

jueves, 5 de julio de 2007

A Antonio Machado

Entonces, me dijo:


"Poned atención, un corazón solitario no es un corazón."
-Lo sé, pero estoy dudando hasta donde puede ser malo dejarlo de lado por un tiempo. No se hasta que punto el mio es corazón acompañado. No se hasta donde es corazón.

"Aprende a dudar y acabarás dudando de tu propia duda; de este modo premia Dios al escéptico y al creyente."
-Pero es que ya no entiendo siquiera si estoy haciendo el bien. No estoy seguro. Tal vez mis intentos de ayudar solo causen mas dolor.

"Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien."
- Y si eres tan sabio, sabrás bien que debo hacer en estos casos...

"Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas."
- Sigues sin decir nada. Deja ya de hablar bonito, que hace mucho que has muerto.

"Para dialogar, preguntad primero; después... escuchad."
-Bien, bien, lo siento. Me impacienta no encontrar el camino.

"Caminante no hay camino, se hace camino al andar."
- Si si, así dice una canción también. ¿Y qué si todos los caminos son en la oscuridad?

"Peor que ver la realidad negra, es el no verla."
- ¿No crees que me hace falta un cambio de actitud, verdad?

"No basta mover para renovar; no basta renovar para mejorar; no hay nada que sea absolutamente empeorable."
- Bien, entonces me tocará mejorar. Te escucho pues, ¿que sugieres?

"Juzgarnos o corregirnos supone aplicar la medida ajena al paño propio."
- Pero ya nadie tiene el coraje de indicarme mis falencias. Hasta me asusta pensar que más se puede pedir de mi.

"Hay dos clases de hombres: los que viven hablando de las virtudes y los que se limitan a tenerlas."
-Es que me esta empezando a ahorcar el tiempo.

"Hoy es siempre todavía."







-(Es extraño como en sus palabras encuentro consejo, aún a setenta anos de su muerte...)-

Buenos Aires, 2004

Recuerdo. Ese cielo naranja,
que te cerraba los ojos
con su reflejo en el mar.

Esa tarde en primavera,
que te encontró entre mis brazos,
mientras jugabas a amar.

Y en estas noches amargas,
te traen el frió y el tiempo;
y ya te vuelvo a extrañar.


Como me dueles, mi niña
cuando te extraño, perfecta.
Como me duele, pensarte
perfecta, para alguien mas.

Como me dueles, querida
y no hay quien sane tu herida.
Como haré para olvidarte,
si no me dejas en paz.


Recuerdo. Esa locura de amarte,
aunque estuvieras distante.
Cada viaje, cada beso, cada adiós.

Que hubo un día en que te fuiste,
anunciado, aunque igual triste.
Beso amargo en la estación.

Y hubo un viaje sin regreso,
a mi planeta, a tu olvido,
que se llevo mi ilusión.


Como me dueles, mi niña
cuando te extraño, perfecta.
Como me duele, pensarte
perfecta, para alguien mas.

Como me dueles, querida
y no hay quien sane tu herida.
Como haré para olvidarte,
si no me dejas en paz.

lunes, 2 de julio de 2007

Agua, con gas.

Sentí de nuevo que precisaba mi ayuda. Al menos, una charla, o una oreja dispuesta a escuchar. Y que mejor que una oreja, si además viene acompañada por un amigo.

La invite a un café. No es misticismo, ni magia, pero por alguna razón tal bebida fomenta la charla.

Y hablamos, durante varias eternidades, aunque el reloj acusaba solo unas tres horas.
Hablamos de pasados, de presentes y futuros. De sentimientos, de sensaciones, de relaciones y de amor. Cuando no, el amor pinchando los corazones.
Y hablamos de todo, y hablamos tanto que llegamos a entendernos.

Tomo el vaso que habitualmente acompaña al café. Y justo al terminar el ultimo sorbo, me miro inocente, y me dijo, tranquila:"huy, era soda"
Y allí la charla se desvirtuó, pues lo evidente de la analogía dejo a cualquier respuesta fuera de contexto.



-Y luego me preguntas si hablas demasiado-