jueves, 19 de abril de 2007

Calesita

Y montados en maderas decoradas que creímos grandes corceles, nos estirábamos cuanto podíamos persiguiendo esa sortija inalcanzable.
Nos intentaron corregir cuando arriesgamos demaciado. Facil es marcar errores desde su punto de vista. Nos vendría mejor algo de optimismo.

Todo el tiempo andando el mismo recorrido, aunque siempre creímos avanzar. A un lado, un caballo que envidiamos, al otro un golpe seguro.
Subíamos y bajábamos constantemente por frágiles ejes que creímos irrompibles. Abajo sentimos que faltaban oportunidades, arriba siempre dio vértigo.



Cualquier similitud con nuestra vida de adulto, no es pura coincidencia.

lunes, 16 de abril de 2007

Ajedrez

Noté que era un buen momento para escribirte, pero no encontraba por donde empezar...
Entonces un sabio llego a ayudarme, "comienza por el principio", me dijo, y ante tal obviedad no pude sino acatarle.

Podría adornar mi historia con extraños comienzos. Que en verdad no te conocí, sino que solo nos reencontramos. Que de seguro habrías estado conmigo en las vidas anteriores. Que una vuelta del destino te cruzo por mi camino. Tantas cosas... Que podrían ser ciertas, solo que no habría quien las crea.

Me pregunté entonces, cual era el principio. Los hechos que esa noche me llevaron hasta vos. O la historia de mi vida antes de tu entrada. O las charlas entre amigos que te describieron sin haberte visto antes. Es que todo esta relacionado. Pero creo que va a convenir empezar minutos antes de chocar nuestras miradas. Para el resto, ya habrá tiempo. Quizás en otra historia.

Esa noche me llevaba a las mismas amistades, esas personas con quien uno prefiere pasar el tiempo, aunque sea solo charlando, entre mates o cervezas. Todo en el lugar estaba como siempre. Todo, excepto vos.


Al verte ahí parada, me encontré de nuevo con mi mente. Hacía ya mucho tiempo había olvidado esa habilidad, tal vez opacada por la ansiedad adolescente.
Planeaba cada posible jugada, su respuesta y contra respuesta, como en cada partida de ajedrez. Pero decidiste acercarte, acortando el reloj. Y ante tal inconveniente, no pude más que recurrir a los manuales.

La apertura básica, que tradicionalmente marcaba un inofensivo "Hola". Lo sé, es casi lo mismo que regalar el turno, pero es que ya no había tiempo para pensar algo mejor.
Respondiste de inmediato. Lanzaste un "Que tal", que entre inocencia y picardía no se dejaba entender.
De nuevo, no me diste tiempo a pensar. Tu respuesta no había pasado por las posibilidades planteadas. Busque desesperado la forma de retomar el control de la partida, pero en ese instante me miraste directo a los ojos.

"Jaque Mate", pensé, y me ví derrotado apenas iniciada la contienda. Decidí otorgarle al instinto el control de tablero, resignado a responder a tus propuestas.
Para mi sorpresa, tu juego no resulto tan agresivo. En verdad parecía que disfrutaras el juego, dando espacios a respuestas, con sutiles ataques cuando parecías aburrida, como invitándome a seguir jugando, como marcando que ambos podríamos ganar.

Fuimos ganando confianza. Esa extraña mezcla entre tiempo y condiciones, que resultan en bienestar. Entonces noté que disfrutaba muchísimo mas el juego, esa especie de piloto automático que llamamos emociones resulto en principio mas sabio, es infinitamente mas entretenido que cualquier variable que pudiera pensar.

Y así es, que por estos días seguimos jugando. Tu siempre de ese lado del tablero, frente a frente. Y aunque las leyes de la física te marquen siempre a la misma distancia. Debo confesar que con cada movida te veo mas cerca.

Quizás sea tiempo de declarar Tablas.
No a modo de empate. Es que en verdad ganamos los dos.

martes, 10 de abril de 2007

Disfraz de cuento

Era la historia de una mujer que aún se pensaba niña.
La fobia al desengaño le había encerrado en cuentos de hadas, hace ya varios años.
Sabía desde siempre que la vida no era así. Pero es que tiene ese don, de ver la vida a su manera.
Para quien la conozca, sepan bien que no es locura. Aún si se dice loca.

Quien pudiera elegir, seguiría ese camino. Nadie duda que en las buenas fantasías se vive mejor. Incluso hay quienes se sienten cómodos al pasar toda su vida en lo que llamamos mentiras.
¿Cómo no estar cómodo si la realidad es su propio invento?

Si "Peter Pan" viniera, de seguro la llevaría a su reino. No se a quien se le ocurrió hacer un reino sin reina, pero evidentemente era ella. "Nunca Jamás" debe ser un lugar triste en estos días, cuando recuerdan que aún su reina habita de este lado del libro.

Ella se permitía visitar las historias ajenas, como queriendo torcer la tinta. Muchos cayeron de inmediato en su hechizo. Es que posee tanta magia...
En algún rincón escondió la formula que tanto buscamos, como crecer sin envejecer, como madurar sin ponerse viejo. Al principio creí que era egoísmo, pero ahora entiendo que es pura bondad.

Pobre mujer, no eligió bien donde soñar. La historia debía ser un sapo que se vuelve príncipe, no un príncipe que se vuelve sapo. Pero a veces se sentía tan desorientada que se encaprichaba en volver príncipe a cuanto ser cruzara su paso.

Saben, es muy raro cuando se mezclan dos fantasías, y mas aun cuando las cuentan distintas personas. Todo parece mezclarse al principio, pero al tiempo no le gustan las fantasías, y mucho menos las fantasías cruzadas.

Así ocurrió, hasta el momento en que les cuento esto, no consiguió mas que desiluciones.

Lamentó caer en cuenta de que en la realidad no existen los príncipes azules. Primeramente, porque no existe gente azul. Y en los detalles menores, por nuestra maravillosa condición de individuos, que nos permite ser distintos al resto, y nos obliga a distintos conceptos de perfección.

Le resulta muy difícil diferenciar factores que enmarcan la realidad, como que el amor escasea, algunos sentimientos simplemente se transforman, y muchas eternidades duran poco.

¡No no, no empiecen a llorar, que la historia no se acaba así!

¿Notaron que les estoy contando una historia?...
¡Claro, ahora todos sabían!
Estoy contando una historia, por que nunca, jamás hay que perder la esperanza. Puede que un día entre sus visitas a libros ajenos, descubra que se encontró con mi fantasía.

¿Saben?, no lo había notado, pero si escribí todo esto es porque nuestras fantasías ya se cruzaron, ¡Que despistado!.
Bueno bueno, hagamos una cosa, todos pidámosle al tiempo que sea bueno por esta vez.
Se bien que no soy azul, soy mas bien amarillento. Pero no es una cuestión de colores.
¿Príncipe? No, no me gustan esas ropas..

Es solo que hay veces que me siento Peter Pan.

domingo, 1 de abril de 2007

Esa carta inocente

Estimada vida mía, te escribo por si alguno de tus giros te trae por estos rumbos. Necesito pedirte un favor, urgente. Te pido, si te es posible, unos minutos de tregua.

Se que no notas cuando caminas muy rápido, que vas a paso largo, y te distraes con facilidad, pero necesito que me esperes por un tiempo. No será la liebre y la tortuga, pero ya no puedo mantener el ritmo. Estoy muy cansado, la fatiga me tiene rendido, y el asma me juega en contra.

Hace ya un tiempo me dejaste retrasado, y desde entonces no consigo recuperarme.
No soy bueno rastreando, no conozco el camino, ni la forma de alcanzarte. Además tantas sorpresas juntas solo me desorientan. Espera solo un momento, y considera unos minutos de tregua.

Te busco guiándome por las señales de tus pasos, pero últimamente te muestran cada vez mas veloz.
Mis amigos, ya se van casando, hay quienes se van al extranjero, quienes terminan ya sus estudios de pos grado, incluso hay quien espera un hijo en solo un rato; y yo mientras tanto sigo aquí parado, sin saber hacia donde debo escapar.

Se bien que no puedes contarme el camino, y mucho menos llevarme de la mano; que perderías el mismo sentido de tu existencia; pero unos minutos no te van a dañar. Hablé con tu primo el tiempo, y el me los quiere prestar.
Además, debes admitir que me tienes medio olvidado. Llevamos ya muchos kilómetros por el sendero de la soledad. Es un buen momento para cambiar un poco el rumbo. Siempre es buen momento para cambiar un poco.

Quiero que sepas que con indiferencia no me vas a alejar de ti. Me conoces desde pequeño, nunca fui de los que se rinden tan fácil. Mucho menos de los cobardes que al no poder encontrarte deciden separarse rápida y definitivamente de tus andares.

Se que algún día tendrás que dejarme ir, pero aún me queda mucho por andar, y ciertamente prefiero hacerlo a tu lado. Se también que no puedes simplemente quedarte quieta, pero una vuelta en circulo no vendría nada mal, te he visto hacerlo varias veces, aún ante mi rotunda oposición; así que una a pedido no te va a lastimar.

Ya es hora de dormir, así que voy dejando el teclado.

Un saludo, espero verte pronto cara a cara, tengo tanto por contarte...



Pd: ¡Que loco está ya el clima! Debe estar muy deprimido, pues desde un tiempo atrás no para de llover, deberíamos regalarle una sonrisa, o algún arco iris que le de ánimo, ¿no crees?.